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OBITUARIO

Juan Abellán, pintor de duelos aéreos

Fue un prolífico autor de historietas gráficas, además de publicista y ceramista

Juan Abellán, pintando una batalla aérea de la Guerra Civil.
Juan Abellán, pintando una batalla aérea de la Guerra Civil.

El 13 de noviembre de 1936, Juan Abellán García-Muñoz (Madrid, 1926), con apenas 10 años, asistió desde la terraza de la Residencia de Estudiantes al primer gran combate aéreo que se libró en el cielo de Madrid durante la Guerra Civil. En él participaron por primera vez los cazas rusos Polikarpov I-16 —los célebres moscas, que tan importante papel desempeñaron en la defensa de la capital durante los bombardeos de la aviación franquista— y cayó el capitán ruso Sergei Tarjov. El espectacular duelo en el aire le dejaría huella: gran parte de su prolífica obra pictórica pivotaría más adelante sobre temas aeronáuticos y bélicos.

Abellán, fallecido en Manresa el 25 del mes pasado a consecuencia de una neumonía, estudió en el Instituto-Escuela. Su vocación artística fue alentada en esta institución por un profesor excepcional: Federico García Lorca, que le dio clases de música y pintura. Al terminar la guerra, estudió Bellas Artes, especializándose como ceramista. En las siguientes décadas trabajaría como artesano, publicista y dibujante y guionista de cómics. A través de la revista británica Fleetway, sus trabajos alcanzarían gran difusión, no solo en el ámbito español e hispanoamericano, sino también en el anglosajón. Entre 1960 y 1983, se convirtió en un prestigioso artista que se disputaban las principales editoriales de historietas de la época, como Afha, Bruguera, Clipper o Marín.

Llevó la hoz y el martillo a los museos militares en el posfranquismo

En 1977, el subdirector del Museo del Aire y de Aeronáutica, Antonio Linares, le encargó una serie de láminas sobre aviones históricos y modernos. En una de ellas pintó, sobre uno de los aviones, el emblema comunista de la hoz y el martillo, que probablemente fuera la primera vez que campara en los museos militares españoles, dominados por memorabilia del bando vencedor en la Guerra Civil. Permaneció allí durante 20 años, hasta que fuera retirada durante el mandato de Federico Trillo en el Ministerio de Defensa.

Entre las numerosas obras que pintó Abellán para el Museo del Aire destacan dos: el cuadro inspirado en el lance aéreo al que había asistido de niño durante el asedio de Madrid y el que representa el derribo, durante la batalla del Jarama, de un piloto emblemático de la aviación franquista, José Calderón Gaztelu. Ninguno de estos dos cuadros, probablemente sus obras maestras, se exhiben actualmente en el museo. Ojalá el actual ministro de Defensa, Pedro Morenés, demuestre mayor sensibilidad a la obra de este gran pintor de temas aeronáuticos.