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El Museo Balenciaga abre sus puertas con ocho años de retraso

La Reina Sofía inaugura el centro cuyo desarrollo se ha visto envuelto en varias polémicas.- Givenchy y una alta representación de modistos españoles participan en el acto

Cerca de 275 personas han desfilado esta mañana por el atrio del Museo Balenciaga, en Getaria, con motivo de la inauguración del centro. El acto, un goteo constante de personalidades, miembros de la alta sociedad y de la cultura, ha finalizado con la llegada de la reina Sofía, que ha descubierto una placa, acompañada por el lehendakari Patxi López y la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde. Entre los invitados, ha destacado la presencia de modistos, con el francés Hubert de Givenchy, discípulo de Balenciaga, a la cabeza y una alta representación de la costura española en los nombres de Modesto Lomba, Lemoniez, Montesinos, Amaya Arzuaga y Miriam Ocáriz, entre otros.

Getaria, lugar de nacimiento del gran genio de la moda española, rinde homenaje a uno de sus vecinos más emblemáticos y cierra con ocho años de retraso (en un principio estaba previsto que se inaugurase en 2003) un proyecto que comenzó a fraguarse en 1999. Las irregularidades han salpicado la evolución del centro, que según los planes originales contaba con un presupuesto de 12 millones de euros y ha acabado costando 30 y se ha saldado con la imputación de los arquitectos cubanos Julián Argilagos y Rolando Paciel y del exalcalde de Getaria, Mariano Camio (PNV).

El Caso Balenciaga se encuentra hasta la fecha paralizado en el juzgado de Instrucción número 1 de Azpeitia, a la espera de que Argilagos, en búsqueda y captura, declare. El juez ha imputado al arquitecto, cuyo título académico no estaba homologado, los delitos de administración desleal e intrusismo profesional y a Camio la Fiscalía le acusa de un delito continuado de administración desleal, apropiación indebida, malversación de caudales públicos y falsedad en documento mercantil.

Una vez descubierta la placa, el Orfeón Donostiarra, cuya primera indumentaria diseñó Balenciaga, ha interpretado el Agur Jaunak y las autoridades han comenzado la visita al edificio, tras la cual han degustado un cóctel compuesto por 24 pinchos, ideado por Juan Mari Arzak, e inspirados en la trayectoria del modisto vasco y en la distribución del museo.

Sonsoles Díez de Rivera, la vicepresidenta de la Fundación Balenciaga, vestida con un modelo del maestro de la alta costura española, recorrió en numerosas ocaciones el atrio del Museo, ejerciendo de anfitriona mientras saludaba a los invitados. "No me lo puedo creer, estoy muy emocionada. No sé si le habría gustado o no [en referencia a Balenciaga], pero lo he hecho por cariño y hacia él y hacia mi madre", apuntó. Díez de Rivera ha cedido 75 trajes de los 1.200 que componen los fondos de la Fundación Balenciaga y que se exponen de 90 en 90 para garantizar su conservación.

Entre los invitados, también han destacado varios familiares de Balenciaga, representantes de la cultura vasca, como Luis Chillida, hijo del escultor Eduardo Chillida, y la editora de moda del Herald Tribune, Suzy Menkes, y otras personalidades como Jaime de Marichalar, Beatriz de Orleans, Carmen Martínez Bordiú y los fotógrafos Alberto Schommer y Manuel Outumuro, autor de las imágenes del catálogo del centro.