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Archivada la causa por evasión fiscal contra Dolce&Gabbana

El juez de las audiencias preliminares de Milán (GUP) no encuentra pruebas suficientes contra los modistos italianos

El juez de las audiencias preliminares de Milán (GUP), Simone Luerti, ha decidido archivar la causa por evasión fiscal de 1.000 millones de euros contra los modistos italianos Domenico Dolce and Stefano Gabbana de la firma Dolce&Gabbana. El juez ha considerado que no había elementos suficientes para abrir un proceso contra los diseñadores. La Fiscalía de la ciudad italiana había solicitado un juicio el pasado 19 de noviembre.

El abogado de los diseñadores, Massimo Dinoia, ha expresado su "satisfacción" tras conocer la noticia, según fuentes judiciales citadas por los medios de comunicación italianos. "¿Qué más cabía esperar? Si no hay delito, no lo hay. Pretendíamos la absolución", ha dicho Dinoia. "En Italia la estafa o evasión fiscal no existe por razones técnicas. Se tiene que producir un hecho doble, inducir a error al sujeto pasivo (en este caso el Estado) y la disminución del patrimonio personal. Han querido justificar que de una declaración nace una estafa, es decir, transformar la estafa en un delito de conducta".

Entre los años 2007 y 2010 se llevó a cabo una investigación que descubrió cómo la multinacional Dolce&Gabbana creó una sociedad con sede en Luxemburgo bajo el nombre de Gado, propietaria de algunas de las marcas que forman parte del grupo, pero gestionada desde Italia. De este modo, según la acusación, las ganancias derivadas de la explotación de la marca tributaban en el extranjero y no en Italia para evitar pagar impuestos.

En la audiencia preliminar que se ha celebrado esta mañana también fueron exculpadas otras cinco personas, entre ellas el hermano de Domenico Dolce, Alfonso, imputado por el mismo caso de evasión fiscal.

Ambos estilistas fueron acusados además de haber cedido las marcas que forman parte de su imperio a la sociedad Gabo por 360 millones de euros (492,1 millones de dólares), un valor muy inferior al real según la acusación, que lo cifra en unos 700 millones de euros (956,9 millones de dólares).

La Fiscalía acusó a cada uno de los modistos de haber evadido 420 millones de euros (574,2 millones de dólares) e imputó a la sociedad otros 200 millones de euros (273,4 millones de dólares).