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El Greco nunca vivió en "su" casa

Cultura reabre el museo toledano del pintor después de cinco años cerrado por obras

Lo que hasta ahora se ha conocido como Casa-Museo de El Greco, abierta al público en Toledo en 1911, gracias a la generosidad del Marqués de la Vega-Inclán, reabre hoy sus puertas al público después de cinco años con varias sorpresas.

La primera es que, para pasmo de muchos, el pintor jamás vivió en este palacete ubicado en el centro histórico. Junto a su mujer (nunca llegó a casarse) Jerónima de las Cuevas y su único hijo, Jorge Manuel, residió en una vivienda situada a unos doscientos metros de la residencia del marqués. Un brutal incendio destruyó completamente el hogar de El Greco.

Aclarado este error histórico, la recuperación del museo, financiada íntegramente por el Ministerio de Cultura con 6.200.000 euros, ha trasformado el edificio en una deslumbrante parada para contemplar la obra de El Greco en su máximo esplendor.

Los espacios dedicados al Apostolado y el lienzo de Vista y plano de Toledo no podían estar mejor expuestas.

Los azules, rosas, verdes y pardos de cada uno de los apóstoles se pueden contemplar al detalle gracias a la iluminación indirecta. La radical modernidad de El Greco se puede observar ya sin barreras visuales y con una nueva disposición ideada por Consolación Pastor, directora del museo desde 1990.