Marsé escribe su novela más autobiográfica

El escritor presenta 'Caligrafía de los sueños' en Barcelona

La única patria de Juan Marsé (Barcelona, 1933) es la infancia. Tenía 15 años cuando los domingos veía pasar a una madre con su hija camino del baile de una cooperativa, quizá a buscar novio para la chica. Esa imagen de su niñez, como otras que han alimentado su imaginación, es la semilla de su nuevo libro, Caligrafía de los sueños (Lumen). "Sí, quizá la más autobiográfica de mis novelas", la ha definido hoy en su presentación en Barcelona. Un joven que ve acabar su adolescencia que trabaja de aprendiz en una joyería, que es adoptado tras la muerte de la esposa de un taxista fallecida en el parto, que despierta a la creación literaria y todo ello en el escenario norte del barrio barcelonés de Gràcia son las coordenadas que facilitan esa identificación entre realidad y ficción.

Más información
Marsé, calígrafo

"En todas mis novelas había retazos autobiográficos, lo que ocurre es que quizás aquí están menos enmascarados; entre lo inventado y lo real... no sé. Si consigues un interés estrictamente literario vale, si no, hubiera eliminado todas las referencias personales; en realidad, en una novela solo es real aquello que el lector se crea", reflexiona el autor sobre una obra que opina que es "una síntesis de todas mis anteriores".

"Es una iniciación a la escritura, una buena metáfora sobre el significado de crecer y una espléndida historia de amor entre la señora Mir y el señor Alonso", definió la editora Sílvia Querini una obra en la que Marsé ha invertido casi cuatro años y cuyo hilo conductor es la historia de un joven que extravía la carta de amor que un hombre maduro escribe a una mujer y que él debía entregar.

¿Puede que ésta sea la novela donde el autor se muestre más comprensivo y generoso con sus personajes? "Al ser una historia de amor y estar éste en primer plano quizá dé esa sensación, pero la imagen que da origen a la novela no tenía ninguna intencionalidad piadosa: ni madre ni hija eran muy agraciadas y, de hecho, fueron motivo de burla grosera por nuestra pandilla... Quizá la novela sea una manera de disculparme". El corazón de la obra es, piensa, "cómo a partir de cierta edad tiene uno que pactar con la realidad y aceptarla, si no fracasas en tu vida".

Caligrafía de los sueños es la primera obra que Marsé publica tras la concesión del Cervantes en 2009. ¿Estimuló el premio? "El Cervantes fue una pérdida de tiempo... en relación a escribir la novela -juega con el suspense el autor-; estaba el discurso del Rey y toda la parafernalia, que me rompió el ritmo. ¿Un estímulo? A estas alturas, o lo encuentro en mi propio trabajo o ya no lo encuentro". Y volvió a negar que, a pesar de que esta sea una novela que "en parte han escrito mis demonios familiares", esa misma expresión es "una licencia poética" y que él ha trabajado siempre "con imágenes y recuerdos; nunca con ideas; sé que corro el riesgo del sentimentalismo pero me interesan las emociones y los sentimientos, trabajo con ellos y no con ideas porque éstas son los primero que se pudren de una novela". Caligrafía de los sueños no tiene pinta de pudrirse.

Juan Marsé.
Juan Marsé.CATERINA BARJAU

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS