"Somos un cruce entre las Naciones Unidas y los musicales de Hollywood"

El líder de Pink Martini habla de por qué su aplaudido grupo ya no toca en bodas, pide ser alcalde de Portland y graba un vídeo en la azotea de la cadena Ser

La imagen de Thomas M. Lauderdale va a juego a con su música: impecable, con ese punto retro que ahora es tan reivindicado por los indies. Lleva más de 10 años como pianista y líder de Pink Martini , un grupo de 10 intérpretes que abordan la tradición musical más glamourosa; eso sí, no renuncian a la amplitud de miras. "Nuestro estilo se basa en los musicales de los años 40 y 50, pero desde una perspectiva global. Somos como un cruce entre las Naciones Unidas y esos musicales", dice Lauderdale, riéndose, en la terraza de la Cadena Ser .

¿Qué hace allí este tipo de Portland, acompañado por un equipo de grabación y tanto periodista? Marta González lo explica en durante el programa de radio que presenta, La ventana: "Usamos la canción Tuka Tuka como sintonía. Ellos nos preguntaron si podían grabar el video clip de la canción aquí. Les dijimos que claro que sí".

Allí se presentó Lauderdale. Todo el equipo que le acompaña para inmortalizar el momento es casi tan vintage como él. Incluso la cámara. Con la canción de fondo, el músico y Marta González se contonean mientras sus manos repasan la breve coreografía del tema. Unos pasos que hasta la mismísima Raffaella Carrá ha bailado alguna vez. "Es una excusa para que dos personas que no se conocen se puedan tocar", dice el pianista. Se basa en unos brevísimos toques que van subiendo desde los pies hasta la cabeza. Tanto la secuencia como la música tienen algo provocador pero también comedido, de otro tiempo.

La banda tocó ayer en Madrid. Hoy estarán en Barcelona. Su peculiar apuesta cada vez recibe más atención de los medios, y han actuado en festival de cine de Cannes o en el Carnegie Hall, por poner dos ejemplos. Ellos siguen siendo independientes. "Somos muy afortunados por poder trabajar así", comenta. Con cuatro discos a sus espaldas (el último, Splendor in the grass), atrás queda el tiempo en el que tocaba en bodas. "El 90% de la gente para la que tocamos se ha divorciado. Así que no lo hacemos más. Da mala suerte. Sí que estamos dispuestos a ir a fiestas", señala, subiéndose sus gafas.

"¿Se puede ser demasiado nostálgico?"

Lauderdale, un amante de las bandas sonoras de aquellas películas románticas de los años 50, vive en Portland. En esta ciudad de Oregón están afincados una infinidad de bandas, como los Dandy Warhol s y hay una escena artística bastante potente. El músico confirma este punto: "Tienes 900 bandas, directores como Gus Van Sant y Todd Haynes ...". ¿La nueva Seattle? "Es más barato", subraya. "Es un una población muy liberal. George Bush padre la llamaba 'pequeña Beirut', siempre que venía había manifestaciones'.

Siempre estuvo muy interesado en política, de hecho ese es el origen de la banda: crear una "pequeña orquesta" que actuara en actos por los derechos civiles. "Quiero ser alcalde de Portland", proclama, en inglés y castellano. Porque en esta banda son políglotas. Cantar en varios idiomas, como el francés, inglés, español, italiano o griego, parece ser una buena manera de expresar ese enfoque global. Además, saben que entre los europeos tienen su mayor número de seguidores. "China, la cantante, canta en español, también Timothy [Nishimoto, segunda voz]. Tenemos un tema que se llama 'Mar desconocido', escrito por por Martin Zarzar, el percusionista, que es de Perú. Y hemos grabado recientemente con Chavela Vargas".

¿Tienen miedo de que les acusen de pasarse de nostálgicos? Lauderdale se ríe con ganas. "Ah, ¿Se puede ser demasiado nostálgico? Somos relativamente jóvenes, pero nos gustan las melodías bonitas".

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