Toledo según El Greco
La Fundación El Greco 2014 organizará una serie de actos para conmemorar el cuarto centenario del fallecimiento del pintor
Toledo no fue una escala más en la vida de El Greco. Llegó a la ciudad en 1577, tras dos estancias en Roma y Venecia, y ya no la abandonó excepto en contadas ocasiones profesionales hasta que falleció en 1614. Y como tampoco El Greco es uno más entre la lista de artistas vinculados a Toledo, la ciudad pretende celebrar con un ambicioso programa de actividades el cuarto centenario de su fallecimiento.
La Fundación El Greco 2014, que organizará estos actos, echó a andar hoy ante un marco excepcional: el cuadro El Expolio, el primer encargo que recibió el artista a su llegada a la ciudad. En la Sacristía de la Catedral Primada de Toledo, donde se apiñan 16 obras del griego, nacido en Creta, Gregorio Marañón, que preside la Fundación, desgranó las directrices con las que nace la nueva institución: una vocación internacional y una apertura a la sociedad civil.
El cuarto centenario de la muerte de El Greco coincide también con "el primer centenario de su renacimiento para la pintura", según recordó la subsecretaria del Ministerio de Cultura, Mercedes del Palacio. La vinculación entre Toledo y el pintor fue destacada por el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda: "Para él, Toledo forma parte de sus personajes fundamentales".
Marañón anunció el equipo de asesores que ha logrado implicar en este proyecto: Gerard Mortier, director artístico del Teatro Real, que se ocupará de la programación artística; el historiador del arte, Fernando Marías, que será el comisario de la gran exposición sobre El Greco, y el diseñador Alberto Corazón. Mortier y Corazón asisten hoy a la presentación de la fundación en la catedral de Toledo.



























































