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Los Suaves desmienten los rumores de separación con 'Adiós, adiós'

EL grupo habla de su último disco y del 'punto de inflexión' que han dejado atrás

El disco que acaban de estrenar se llama Adiós, adiós pero no piensan en retirarse. No siempre lo tuvieron tan claro: en 2007, el guitarrista Alberto Cereijo comunicó que dejaba el grupo y los desvaríos sobre el escenario del cantante, Yosi, hacían presagiar que 30 años de carrera pesaban demasiado. Aquellos conciertos en los que se dejaba caer sobre las tablas, completamente borracho, son cosa pasada. "Al querer destrozarme yo, quería llevarme a todos por delante", explica el veterano gallego, con el pelo largo, rizado y ya encanecido, mientras ataca un paquete de tabaco negro. Cereijo, que ha producido el disco y acaba de recibir un transplante de córnea ("Voy bien... veo mal, como digo yo, pero me siento mejor que nunca"), tranquilo y de buen humor, lleva el peso de la conversación mientras Yosi asiente, comenta y aliña las respuestas con anécdotas y bromas.

Adiós, adiós es fiel al planteamiento de Los Suaves, sin sorpresas pero efectivo: guitarras contundentes y con un punto heavy, solos malabares a cargo de Cereijo y, por supuesto, las letras de Yosi. Rock duro que habla de sueños que se van, ilusiones que se desgastan y perdedores con encanto, con los que todo el mundo se puede sentir identificado. El responsable de los textos precisa: "perdedores, sí, pero no fracasados".

Los entrevistados dan claves que ayudan a entender cómo se sobrevive a 30 años de Rock:

Letras: (Yosi) La temática es recurrente porque son mis obsesiones, que las tengo, porque la vida es que son cuatro cosas. En cada disco, cargas más las tintas con algo, por ejemplo, Víspera de todos los santos era más desesperado, yo incluso iba más desaliñado. Ahora estamos en un buen momento pero yo no veo la vida como alegría y felicidad, sino como algo que hay que llevarse por delante. La vida es hermosa y es triste. Es como esa historia... Son dos viejecitas tomando una tarta de crema. Dice una: "qué malo es este pastel" y la otra, "sí, y además las raciones son tan cortas...". Pues eso es para mí la vida, una ambivalencia. En cuanto el encanto del perdedor, siempre tiene un algo especial, y no sólo para mí. Perdedor, pero no fracasado (sonríe).

Errores: (Alberto) Sí, tuvimos una época mala, pero hemos remontado. Es fácil remontar porque era difícil mantenerse a ese nivel, tuvimos un punto de inflexión en el que decidimos que aquello no podía continuar.

(Yosi) Al querer destrozarme yo, quería llevarme a todos por delante. Hubo un momento en que estar a mi lado era un infierno. Entonces eres malo, primero contigo mismo y luego con los demás, aunque no quieras serlo.

(Alberto) [En alusión al descontento con el rendimiento de Yosi, y su anuncio de que dejaba el grupo en 2007] Llegan momentos en los que hay tomar determinación y decir lo que sientes. Estaba totalmente justificado: evidentemente, si alguien está haciendo la mayor tontería del mundo y tú le das una palmada en la espalda, eso no le hace bien, al contrario. El que le recrimina, a lo mejor es el que de verdad está mostrando interés.

(Yosi) Esas cosas te hacen pensar. A lo mejor te lo podrían haber dicho de otra manera, y no habrías hecho ni caso...

Conciertos: (Yosi) Hay ocho o diez canciones que si no tocamos, nos matan. (Alberto)Tendríamos que actuar dos días en cada sitio y dar bonos... Estamos metiendo cinco temas nuevos, aunque ahora queremos incluir siete del nuevo disco. Ahora que estamos de gira, tocamos dos horas y pico, sin piedad, pero no se puede incluir todo. (Yosi) aunque incluso recurrimos al popurrí, ¡perdón, al medley! (risas) (Alberto) Afortunadamente, no podemos contentar a todos, son demasiadas peticiones.

Catástrofes: (Alberto) Estábamos preparando Corre conejo corre, a todo trapo. Ensayamos en los bajos de una casa. Entró un hombre que gesticulaba, y nosotros no le oíamos. Pensábamos que se quejaba del ruido pero él gritaba: "¡Está ardiendo la casa!". Subimos arriba y empezamos a bajar agua en pucheros hasta que vinieron los bomberos. Yo ayudé a bajar a la señora de la casa, estuvimos a punto de matarnos por las escaleras...

Un sonido distintivo: No queremos renunciar al "sonido Suaves", la esencia, lo que se mantiene en cada disco que hemos sacado. Hay que decir lo mismo, pero de otra manera. Hay temas como adiós, adiós que suenan mucho a Suaves, desde el primer minuto. No es un disco temático como San Francisco Express, pero tiene un sentido.

Trenes: (Yosi) Orense es ciudad de tren, pasa por el centro. Entiendo el tren como viaje, como camino, como algo que se va, una despedida. Algo que no regresa nunca. El paraíso perdido, el tiempo que vas dejando atrás.

Jubilación: (Alberto) ¿Hasta que año podemos estar trabajando? ¡Los que hagan falta! (risas)