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Berlín abre el 20 aniversario de la caída del muro

La ciudad prepara decenas de actos para recordar el fin de la división de Alemania

La capital alemana dio hoy el pistoletazo de salida a un alud de eventos con motivo del 20 aniversario de la caída del Muro que se celebra el próximo 9 de noviembre y que incluye múltiples actos culturales que culminarán con la Fiesta de la Libertad a los pies de la Puerta de Brandeburgo. Berlín tendrá la misión de mostrar los cambios acaecidos durante los últimos 20 años, dado que "ninguna ciudad de Alemania evidencia de la misma forma la reunificación", explicó hoy Richard Meng, del gobierno regional.

A ello que se suma "el gran interés que despierta la capital dentro y fuera de nuestro país", apuntó Moritz van Dülmen, responsable de los actos culturales. La Potsdamer Platz, símbolo del Berlín postmuro, cuenta desde hoy con una nueva infobox, que a modo de escalera roja permite al visitante subir a una tribuna entre los rascacielos del nuevo centro berlinés con la vista puesta en la Puerta de Brandeburgo.

Plano de una metamorfosis urbana

Se trata de un alter ego de aquella infobox roja que levantaron hace casi dos décadas empresas como Sony o Siemens, en pleno descampado y entre grúas -en el terreno que antes ocupara el Muro- para explicar sus proyectos arquitectónicos en el corazón urbano. A los pies, un plano interactivo de la ciudad, que refleja la transformación de Berlín, además de diez estelas con fotos del antes y después de lugares emblemáticos como la Puerta de Brandeburgo por ejemplo, Memorial del Holocausto incluido.

Que los eventos comiencen casi un año antes de la fecha de la Caída del Muro tiene una explicación histórica: la llamada Revolución Pacífica -a la que se dedicará una gran instalación al aire libre en el Alexanderplatz- incluye los actos de protesta en Berlín y Leipzig que desembocaron en la desintegración comunista. La maratoniana celebración incluirá exposiciones fotográficas, instalaciones de vídeo, retrospectivas -como el que dedica la Berlinale a películas en el bloque oriental que profetizaban la caída del telón de acero- juntos de información fijos -como la tribuna roja- e itinerantes que acudirán a aquellos lugares que más se han transformado en Berlín durante los últimos 20 años.

Un dominó urbano

Estelas de más de dos metros de altura conformarán progresivamente la llamada Acción dominó, que pasará entre otros lugares por el Checkpoint Charlie, y que un grupo de jóvenes y artistas tumbarán el próximo 9 de noviembre. Será uno de los puntos álgidos de más de un centenar de eventos y celebraciones que culminarán en la Fiesta de la Libertad, entre el 7 y el 9 de noviembre a los pies de la Puerta de Brandeburgo, el emblema de la Alemania reunificada, que recuperó su capitalidad.

El alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, inaugura hoy este alud de eventos, "motivo para conmemorar y recordar", explica y añade que también es motivo para "agradecer a las personas valerosas que se levantaron en la extinta República Democrática Alemana en defensa de la democracia

y de la libertad". Todos quieren participar del aniversario. Desde el Festival de Cine de Berlín, pasando por museos y teatros de la capital, así como las empresas turísticas que se empeñan en buscar el rastro del Muro, a pie o en bicicleta, y que en 2009 harán sin duda su agosto.

Memoria en la televisión

Sin olvidarse tampoco de la televisión alemana ZDF que este jueves echa a andar un ciclo de documentales sobre tres generaciones de jóvenes berlineses que vivieron momentos clave en la historia de este país: 1948, con el puente aéreo de los aliados, 1961 cuando comenzó a levantarse

el Muro y 1989, cuando lo derribaron. El otro canal público alemán, ARD, no se queda atrás y presenta una crónica sobre la Alemania de posguerra, desde Konrad Adenauer hasta Walter Ulbricht, en forma de proyecto multimediático "60xAlemania", con motivo de los aniversarios fundacionales de la República Federal y de la República Democrática en 1949. El 2009 será sin duda el año de los aniversarios históricos en un país dado como pocos a regodearse, para bien y para mal, en su pasado.