Sèbastien Bras trabaja junto a su padre, Michel Bras, en el restaurante familiar de Laguiole, en una región francesa de paisaje bello y austero donde la naturaleza se refleja de forma mágica en los platos. Sèbastien sigue la línea de naturalismo que ha hecho de la cocina de su padre un lugar de peregrinaje gastronómico.CLAUDIO ÁLVAREZ