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Chipiona espera la llegada de Rocío Jurado

Trasladan los restos mortales de la cantante a su localidad natal tras el cierre de la capilla ardiente en Madrid

Miles de personas aguardan en Chipiona la llegada del cuerpo sin vida de Rocío Jurado, que será enterrada mañana en su localidad natal. Los aviones que acompañan al cadáver de la cantante han llegado ya esta noche al aeropuerto de Jerez de la Frontera (Cádiz) y posteriormente se trasladará a la artista a su pueblo, donde un cortejo fúnebre recorrerá la avenida que lleva el nombre de la artista y enfilará el paseo marítimo hasta el Santuario Nuestra Señora de Regla, donde estará instalada la capilla ardiente hasta el mediodía.

El aeropuerto estaba abarrotado de personas que han querido recibir los restos mortales de la artista, pese a que la Subdelgación del Gobierno en Cádiz había hecho un llamamiento esta tarde para que los ciudadanos desistieran de actuar en este sentido, ya que a esta hora los accesos al aeropuerto están colapsados.

En Chipiona, el féretro de Rocío Jurado seguirá un recorrido simbólico por la localidad, hasta llegar al Santuario de la Virgen de Regla, donde se instalará la capilla ardiente. El coche fúnebre de Rocío Jurado recorrerá la avenida Rocío Jurado antes de llegar al Santuario de Regla, donde se instalará la capilla ardiente.Aunque son decenas las personas que se apostan en las inmediaciones del Santuario, mayor es la presencia de público en "Mi abuela Rocío", la casa de Rocío Jurado en su pueblo natal.

Adiós en Madrid

Numerosas personalidades del mundo de la cultura, del espectáculo y de la política han desfilado por el Centro Cultural de la Villa, donde la familia y los amigos han velado el cuerpo de Rocío Jurado desde las 11.50 horas. Por la capilla ardiente de la cantante, que ha permanecido abierta hasta las 19.15, han pasado más de 22.000 personas, según calcula el Ayuntamiento.

Al final, se ha cortado el acceso del público a la capilla ardiente tres cuartos de hora antes de lo previsto. En el Centro Cultural de la Villa, la comitiva ha sido despedida sobre las 20.00 entre los aplausos de que numerosas personas permenecían a la espera de rendirle su último homenaje. El coche fúnebre de la artista, fallecida la pasada madrugada a los 61 años a causa de un cáncer de páncreas, iba precedido por cinco motoristas y un vehículo de policía municipal y detrás de él iban los ocho coches que trasladaban a los familiares. En el primero viajaba la hija de la artista, Rocío Carrasco, seguida por el hermano de la cantante, Amador Mohedano. Cerraba la comitiva el coche del viudo de Rocío Jurado, el torero José Ortega Cano.

Sin cámaras en el funeral

El entierro, previsto en un principio para las 17.00 de este viernes, se ha adelantado por deseo de la familia, de manera que la misa la oficiará el obispo de Jerez, Juan del Río, a las 12.00 en el Santuario. Tal y como han pedido los familiares, no habrá cámaras, salvo las de la televisión local de Chipiona. La Chipionera recibirá sepultura en la intimidad sobre las 13.00 en el cementerio de San José.

Durante el velatorio en Madrid, Ortega Cano, recuperado tras un primer momento de emoción a la llegada del cortejo fúnebre y que ya no ha perdido en ningún momento la compostura, ha sido el que ha atendido a la mayor parte de personalidades que se han acercado a dar su pésame. La hija de Rocío Jurado, en cambio, no podía contener las lágrimas. Toda la familia iba vestida de riguroso luto. La periodista María Teresa Campos, de blanco, ha consolado a Rocío Carrasco, que no ha soltado la mano de su novio, Fidel Albiac. El féretro estaba cubierto por dos banderas, una de España y otra de Andalucía, con un gran Cristo dorado a la derecha y tres reclinatorios a cada lado. Había tres grandes ramos flores blancos enviadas por la familia: una de rosas, otra de margaritas y una tercera de gladiolos.

También, otras dos coronas enviadas respectivamente por la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento. Entre los que han pasado por el Centro Municipal de la Villa están Carmen Sevilla, que se ha acercado, desolada, a dar su pésame a Ortega Cano; Lolita y Rosario Flores, Lara Dibildos, Terelu Campos, Isabel Gemio, la secretaria de Política Social y Bienestar del PP, Ana Pastor; Enrique del Pozo, Caco Senante, la cantante Marta Sánchez, Marujita Díaz, Ángel Nieto y Francisco Valladares, entre otros. Entre las despedidas más emotivas, Pedro Almodóvar ha dicho que La Chipionera era "la voz más grande de España", una mujer "generosa, sincera y cariñosa".

"Perdemos a la artista más grande"

Concha Velasco, que siempre ha confesado su admiración por Rocío Jurado, declaró que "perdemos a la artista más grande, la mejor amiga, una gran madre y esposa". La modelo, Remedios Cervantes, gran amiga de la artista, estaba desencajada. Como la ministra de Cultura ha sido hospitalizada de urgencia para una operación de ginecología, ha sido la de Educación, Mercedes Cabrera, quien ha acudido a la capilla ardiente para manifestar el pésame en nombre del Gobierno. El Rey y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, han enviado sendos telegramas de condolencia a la familia. Don Juan Carlos ha hablado telefónicamente con el viudo, a quien ha manifestado su pesar por "la gran pérdida para la cultura popular" que supone la muerte de La Chipionera.

Pero no sólo han acudido personalidades a despedirse de la cantante. Según datos del Ayuntamiento, unas 22.000 personas han pasado por la capilla ardiente hasta su cierre. La gente guardaba cola desde muy temprano, algunos desde las 7.30, en cuanto escucharon la noticia en la radio. A la llegada del féretro al centro municipal, la larga cola de personas que esperaba le ha gritado "¡guapa, guapa!". "Era muy cercana a nosotros", "es una pérdida muy grande para todos", "representaba a España", son algunas de las frases que la gente ha dedicado a la fallecida.

Un admirador espera cinco horas para ser el primero en despedirse

Mariano López García, un disc-jockey de 35 años que se declara admirador de Rocío Jurado desde los 18, fue la primera persona en despedirse de los restos mortales de la artista nada más abrirse la capilla ardiente. Hizo cola durante cinco horas para lograrlo. Cuenta que, nada más enterarse de la noticia por la radio, dejó su trabajo de pinchadiscos, se dirigió a su casa para recoger una camiseta que Rocío Jurado le firmó en la Expo de 1992 y, a la media hora, ya estaba en el Centro Cultural de la Villa. Definió a la cantante como "una gran persona, una gran mujer y una gran madre que lo ha dado todo porque era todo corazón".

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