EL PAÍS que hacemos
Por Equipo de Comunicación

Jordi Amat se incorpora a la sección de Opinión

El escritor analizará la actualidad en una columna dominical y ejercerá de crítico literario en ‘Babelia’

El escritor Jordi Amat.
El escritor Jordi Amat.MASSIMILIANO MINOCRI

El escritor Jordi Amat (Barcelona, 1978) se incorpora como columnista a la sección de Opinión de EL PAÍS. El también analista político, que se estrena el próximo domingo con un artículo que será semanal, tendrá la mirada puesta especialmente en Cataluña. También colaborará con el suplemento cultural Babelia como crítico literario, así como con el suplemento catalán Quadern.

Después de dos décadas como lector del diario confiesa que encarar la tarea de columnista “da cierto vértigo” y se dirige a los lectores en tono de promesa: “Después de tantos años como lector de EL PAÍS, aún no sé imaginarme ocupando otra función que no sea esa en el esquema de comunicación del periódico. Por ahora sé lo que busco en los columnistas que leo y me acompañan: ir más allá del tópico que complace, la búsqueda de la ecuanimidad como forma de crítica, la ayuda para descifrar lo que se ignora o desconcierta o irrita. Lo seguiré buscando, abusando de su paciencia, aunque sea cambiando de función”.

Jordi Gracia, subdirector de Opinión de EL PAÍS, presenta a Jordi Amat:

¿Quién es Jordi Amat? Por Jordi Gracia

"Parece más joven de lo que es, suele dejarse la barba sin afeitar, viste religiosamente camisa a cuadros y en su vida se habrá puesto otra cosa que un pantalón tejano, excepto en su boda con Lluïsa Yangüela o, quizá, en el nacimiento de sus dos hijos, Jordi y Maria. Lo que es seguro es que sin sus libros y sin sus artículos de la última década, casi siempre en 'La Vanguardia', Cataluña no sería exactamente igual a día de hoy, y eso no es fácil de decir de demasiado escritores.

 

Probablemente fue 'El llarg procés' (El largo proceso) el libro que descubrió a muchos la calidad analítica e interpretativa de una prosa sin las taras de la literatura académica pero con las virtudes de su solvencia. Quiso leer las raíces del presente político de Cataluña en una red de intelectuales históricos que se resistieron a la desaparición por extermino de la cultura y la literatura catalanas durante el franquismo, pero supo vincular ese proceso de restitución con la construcción del poder del nacionalismo en la resistencia, y, por supuesto, la figura central entonces (y de forma solapada, hoy) de Jordi Pujol. 'La confabulació dels irresponsables' (La conjura de los irresponsables) fue la lectura crítica y analítica que ofreció de la fase ascendente del independentismo.

 

Pero solo en este año 2020 Amat ha dado su versión de las entretelas íntimas y públicas de la hegemonía nacionalista a través del retrato del periodista Alfons Quintà: en su tremebunda peripecia, pasó de ser el hombre que en EL PAÍS descubrió las graves complicaciones financieras de Banca Catalana a ser en apenas unos meses la persona designada por Jordi Pujol para fundar la nueva televisión catalana, TV3. Amat sigue a esa figura desde los despachos del poder hasta las cloacas más turbias del entramado empresarial, mediático y político de la época, sin perder de vista la dimensión española de su aventura.

 

Porque suele olvidarse que Amat empezó su trayectoria literaria con una espléndida semblanza biográfica de Luis Cernuda y años después ha sido el mejor analista del contubernio de Múnich, según lo llamó la propaganda franquista en un grave error de cálculo. En Múnich nació, en realidad, el primer acuerdo para asumir que el futuro democrático habría de pasar por las fuerzas políticas e intelectuales del interior, con el respaldo del exilio hsitórico (y ese ensayo mereció el premio Comillas de la editorial Tusquets, 'La primavera de Múnich').

 

Inexplicablemente, su entrada en Wikipedia es desangelada y esquemática. No es este periódico un mal sitio para descubrir al escritor, analista y crítico literario.


Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS