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El mar se come el delta del Ebro

Las olas quiebran la franja de la desembocadura e invaden miles de hectáreas de arrozales

Delta del Ebro
Arrozales inundados por el mar este martes en el delta del Ebro.

La fuerza del mar ha causado daños severos en el delta del Ebro. El oleaje provocado por la borrasca Gloria ha destrozado la franja costera de la desembocadura, sobre todo en el margen izquierdo, la zona de Deltebre y Riumar, y el agua salada ha inundado miles de hectáreas de arrozales. Un mal irreparable para la próxima cosecha y un estropicio de consecuencias amenazantes para un espacio de frágil equilibrio ecológico. "No recordamos nada parecido", ha lamentado el alcalde de Deltebre, Lluís Soler.

Para este martes por la tarde se ha convocado, de manera urgente, una reunión de la Mesa de Consenso del Delta, un organismo que está integrado por los Ayuntamientos de Deltebre, Sant Jaume d'Enveja, Amposta, Sant Carles de la Ràpita, l'Aldea, Camarles y l'Ampolla, y las comunidades de regantes de los canales de la izquierda y la derecha del Ebro. De esa reunión saldrá una primera valoración de la afectación que ha causado el temporal que, de manera provisional, se estima en unas 3.000 hectáreas afectadas.

La franja de tierra del delta estaba ya muy débil por efecto de temporales anteriores y por la progresiva regresión de la costa frente al empuje del mar. Sin barrera natural que pudiese parar la fuerza del mar, las olas han desbordado las playas y han penetrado hasta tres kilómetros tierra adentro, donde se han tragado grandes extensiones de arrozales. El agua salada quema la tierra y la semilla e imposibilita el crecimiento del arroz, con lo que el primer efecto del temporal se notará en una merma considerable de la próxima cosecha.

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