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El Liceo Italiano de Barcelona suspende las clases por un problema burocrático

El centro justifica el cierre por la falta de una licencia de actividad y deja sin colegio a unos 160 alumnos

Pasaje Méndez de Vigo de Barcelona, donde se ubica el Liceo Italiano
Pasaje Méndez de Vigo de Barcelona, donde se ubica el Liceo Italiano

El Liceo Italiano de Barcelona Edoardo Amaldi ha suspendido las clases hasta nuevo aviso. La explicación, remitida en una carta a las familias, es que el centro carece de "la licencia de uso y el plan de actividad". En la misiva, el director, Carlo Prandini, ha indicado que, para garantizar la "seguridad" del alumnado, la Cónsul General en Barcelona, Gaia Lucilla Danese, ha ordenado el cierre de las instalaciones a la espera de solucionar el problema burocrático. Al Consorcio de Educación de Barcelona (CEB) no le consta ningún problema ni ninguna inspección en el centro y los padres rechazan que haya problemas de seguridad.

El cierre temporal afecta a los cuatro cursos del liceo Edoardo Amaldi, que imparte bachillerato y tercero y cuarto de la ESO a unos 160 alumnos. El centro, ubicado en pleno Eixample barcelonés, depende del Gobierno italiano. Los cursos de primaria y primero y segundo de eso (scuola elementare y scuola media) no están afectadas porque la actividad lectiva se realiza en otro edificio (en el barrio de Sarrià). 

La decisión pilló por sorpresa, el pasado 6 de enero, a los representantes del comité de padres que participaron en la reunión con los responsables del centro. Según fuentes presentes en el encuentro, la dirección del Liceo explicó que, durante la negociación del nuevo contrato de alquiler —el centro está inmerso en el proceso de renovación del alquiler con sus arrendadores, la Casa de los Italianos de Barcelona—, se percataron de que les faltaba la licencia de actividad. "Autorizaciones obligatorias por ley, que garantizan la existencia de los requisitos de seguridad necesarios para la realización de la actividad escolar", explicó el Liceo en el comunicado a las familias. 

"Motivos de seguridad reales no hay. En noviembre y diciembre estuvieron  haciendo revisiones de seguridad, incluso miraron el tamaño de los escalones, y todo estaba perfecto. El año pasado, el director nos aseguró que las inspecciones de los dispositivos antiincendios también estaban bien", señala un padre. Aunque el CEB no tiene autoridad sobre el Liceo, que depende del gobierno italiano, sí ha intentado ponerse en contacto con el centro para esclarecer lo sucedido, aunque no ha sido posible. Tampoco le consta, en cualquier caso, inspección alguna que alerte de problemas de seguridad o implique la retirada de la licencia. Este diario ha intentado, sin éxito, ponerse en contacto con responsables del consulado para conocer su versión.

Este miércoles, la cónsul general y responsables del centro se volverán a reunir con las familias para informar sobre cómo van las gestiones administrativas para volver a las aulas. 

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