Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

50 euros por tener tu nombre junto a Gaudí

La Sagrada Familia restaura un órgano para la cripta con una campaña de micromecenazo

Faulí presenta la campaña de micromecenazgo para restaurar un órgano del siglo XIX para la cripta de la Sagrada Familia, donde está enterrado Gaudí.
Faulí presenta la campaña de micromecenazgo para restaurar un órgano del siglo XIX para la cripta de la Sagrada Familia, donde está enterrado Gaudí.

Las campañas de micromecenazgo cuentan siempre con alicientes que invitan a colaborar, desde entradas gratis a acabar siendo propietario de un centímetro cuadrado de una obra maestra o simplemente poder ver crecer un árbol desde el ordenador de tu casa. Ninguna como la que ha puesto en marcha la parroquia de la Sagrada Familia: restaurar un órgano de 1896 que las monjas del Sagrat Cor de Jesús de la calle Diputació han donado para instalarlo en la cripta donde está enterrado el arquitecto Antoni Gaudí. En este caso la recompensa tiene enjundia: poder poner tu nombre, o de la persona que se quiera, inscrita en una placa al lado de donde yace el genial arquitecto, a partir de 50 euros (y sin tener que estar muerto).

La iniciativa espera conseguir aportaciones de esa cantidad o superiores para restaurar el órgano y colocarlo en este espacio; el único, junto con la Fachada de la Natividad que realizó Gaudí y que están reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco de la enorme basílica que se construye y que espera terminar en 2026.

Imagen del órgano creado por la firma Cavaillé-Coll en París en 1896.
Imagen del órgano creado por la firma Cavaillé-Coll en París en 1896.

Todos los padrinos tendrán un certificado de reconocimiento, aparecerán inscritos en la lápida, pero también disfrutarán de una visita gratis a la basílica gratis y de un concierto final del nuevo órgano cuando esté instalado en su nuevo emplazamiento.

Pero para eso tendrán que esperar, al menos, un año. Antes esta pieza excepcional creada en 1896 en París en la empresa de Aristide Cavaillé-Coll —el único instrumento de estas características que hay en Cataluña—, tendrá que pasar por restauración, tal y como explicó ayer el rector de la basílica y de la parroquia, Josep M. Turull. Los trabajos se realizan en el taller de Albert Blancafort en Montserrat y tienen un coste de 150.000 euros; cantidad que esperan recaudar a través de la campaña de micromecenazgo que comenzó ayer. “Tenemos que desmontar el órgano pieza a pieza y dejarlo en sus mejores condiciones originales, aplicando el mismo método que Cavaillé-Coll utilizó para construirlo”, explicó Blancafort. “El órgano tiene la función de facilitar, de dar solemnidad, de ayudar a la gente a rezar; es un instrumento que emociona”, corroboró el organista de la basílica, Juan de la Rubia.

“De entrada, Gaudí no pensó en poner un órgano en la cripta, por eso no hay un espacio concreto para el instrumento, pero este órgano tiene la medida adecuada para la capilla”, explicó Jordi Faulí, arquitecto jefe de la Sagrada Familia. Pero luego si hubo uno de tubos construido en Collbató en 1926 —el mismo año que falleció atropellado Gaudí—, que durante la Guerra Civil fue destruido. Y desde entonces nada.

El órgano, encargado en 1890 por la congregación de monjas para la futura escuela que estaban a punto de fundar, se usó para las celebraciones litúrgicas desde entonces, si bien, en los últimos años estaba en desuso. “Cuando nos enteramos de que el órgano estaba hecho a medida para este espacio, la congregación quiso hacer la donación para que todo el mundo lo pudiera disfrutar”, explicó una representante de las monjas donantes.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >