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El independentismo califica el fallo de “antidemocrático”

"Hoy nos condenan a todos, no solo a 12 personas", ha dicho el presidente del Parlament

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, en su comparecencia tras la sentencia. En vídeo, sus declaraciones. AFP | Vídeo: EPV

Las formaciones independendentistas valoraron la sentencia por separado, aunque sí coincidieron en sus mensajes. Para ellos se trata de un fallo “injusto y antidemocrático”, calificativos que también usó el presidente de la Generalitat, Quim Torra, en su declaración institucional. El president insistió en la necesidad de una “amnistía” y pidió por carta una reunión a Pedro Sánchez y al Rey para tratar “la crisis” tras la sentencia condenatoria. También anunció que pedirá comparecer ante el Parlament en una sesión aún sin convocar.

“El Govern rechaza esta sentencia por injusta y antidemocrática, por ser una causa general contra el independentismo y el derecho a la autodeterminación de Cataluña”, aseguró Torra durante una solemne declaración en la galería gótica del Palau de la Generalitat. El líder catalán —rodeado de los consejeros, además del expresident Artur Mas, el presidente del Parlament, Roger Torrent y tres de sus antecesores y representantes de las entidades supramunicipales— hizo un discurso más contenido de lo habitual, sin ninguna referencia a la posibilidad de desobedecer el fallo.

Torra, que insistió en la necesidad de “una amnistía como punto final para todas las personas represaliadas”, aseguró que pedirá comparecer ante el Parlament. Y anunció una reunión extraordinaria del Ejecutivo catalán para hoy. Esa reunión casi siempre se celebra los martes.

Posteriormente, la Generalitat remitió a La Moncloa y a La Zarzuela sendas cartas en las que criticaba que “la democracia española pierde con esta sentencia del Tribunal Supremo toda su credibilidad” pero en las que también pedía tanto a Sánchez como al Rey encontrarse “para encarar el conflicto como lo hacen las democracias: hablando y dando voz a la ciudadanía”. En junio de 2018, la presidencia del Gobierno frustró el intento de Torra de hablar directamente con Felipe VI.

Desde que antes que empezara el juicio al procés, Torra insistía en que tenía que ser el Parlament el que tomara la decisión de cómo reaccionar a nivel institucional ante el fallo. El reglamento de la Cámara catalana recoge la posibilidad de que el presidente de la Generalitat pueda comparecer por decisión propia, pero se trataría de un mero debate. Torrent, por su parte, ya había mostrado su disposición a convocar un pleno específico —el reglamento le da esa potestad—, con lo cual es posible que ambas opciones se sustancien. Fuentes de la presidencia del Parlament apuntan a que este pleno sería esta semana.

“Ánimo vengativo”

Torrent no desveló más detalles en su declaración institucional en el Parlament, donde compareció junto a sus antecesores en el cargo Joan Rigol, Ernest Benach y Núria de Gispert. Según el texto, la sentencia tiene un ánimo “vengativo” contra los líderes del procés. El documento se detiene en la figura de Carme Forcadell, expresidenta de la Cámara, condenada a 11 años y medio de cárcel por un delito de sedición. Los cuatro políticos consideran que la justicia no le ha perdonado haber liderado la ANC y permitido los debates relacionados con el independentismo en la Cámara.

La Asociación Catalana de Municipios y la Federación Catalana de Municipios pidieron a los Ayuntamientos socios que convoquen plenos extraordinarios para aprobar mociones que rechacen la sentencia y pidan la libertad de los políticos condenados. Barcelona lo celebrará este jueves.
Esquerra escenificó su condena a la sentencia con un acto en la calle, ante la sede del partido, en el que participó la dirección, empezando por el vicepresidente Pere Aragonès. Los republicanos descalificaron la decisión del Supremo al sostener que no es justicia sino “venganza”. “Es un error histórico. La única solución política es la amnistía, la autodeterminación y la república”, dijo la portavoz Marta Vilalta. Gabriel Rufián, cabeza de lista de ERC, aseguró que las venganzas suelen acabar “mal” y que el fallo es la peor agresión desde el juicio a Lluís Companys, fusilado tal día como hoy hace 79 años.

Los neoconvergentes están sumidos en una crisis y ni siquiera ayer lo disimularon: Laura Borràs, candidata de Junts per Catalunya, tildó en el Parlament la sentencia de “barbaridad” e “inhumana” mientras David Bonvehí, líder del PDeCAT, lo condenó en la sede. Jaume Asens, líder de los comunes, compartió con los republicanos su indignación e insistió en la idea de que no se ha buscado justicia, sino venganza. Asens, un jurista muy implicado en la defensa de los heridos del 1-O, descalificó la sentencia del Supremo y señaló que trabajarán para la liberación de los condenados.

 

Arrimadas y los beneficios penitenciarios

Inés Arrimadas, portavoz de Cs en el Congreso, pidió ayer a Pedro Sánchez que no permita que se concedan beneficios penitencarios ni el tercer grado a los presos aunque es la Generalitat la que tiene competencias en la materia. Arropadas por los diputados de Cs en el Parlament, Arrimadas y Lorena Roldán, lider de la oposición, criticaron los incidentes habidos ayer en Cataluña. “Todo lo que pase hoy es responsabilidad suya”, dijo Roldán. Mientras, el socialista Miquel Iceta, abogó por “abrir una nueva etapa presidida por el respeto a la legalidad y a las instituciones” y con “voluntad de diálogo” que pueda recoser a la sociedad catalana”. Con todo, no quiso pronunciarse sobre posibles indultos. Desde el PP, el líder del partido en Cataluña, Alejandro Fernández, defendió el fallo. “España es una gran democracia con plena separación de poderes” y pidió a Sánchez que garantice la seguridad en Cataluña.

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