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El verano en las milicias en el que empezó a cambiar España

Estudiantes que coincidieron en el campamento de Montejarque en 1969 homenajean el 50 aniversario de su encuentro y del nombramiento como sucesor de Franco de Juan Carlos I, que consideran el germen del cambio en España

Javier Andrade-Vanderwilde, José Tomás Campo, Eduardo Zamora, José Rodríguez de la Borbolla y el Jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra, Juan Gómez de Salazar, en el acto del 50º aniversario de las milicias.
Javier Andrade-Vanderwilde, José Tomás Campo, Eduardo Zamora, José Rodríguez de la Borbolla y el Jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra, Juan Gómez de Salazar, en el acto del 50º aniversario de las milicias.

En 1969, José Tomás Campo Varela y Eduardo Zamora Torres, estudiaban cuarto de Medicina; Javier Andrade-Vanderwilde, Ingeniería Agrícola; José Rodríguez de la Borbolla, Derecho. Todos coincidieron en los meses de junio, julio y agosto en la 16ª Unidad de Caballería del campamento de Montejaque (Ronda, Málaga) en las milicias universitarias. Ese verano el hombre llegó a la Luna y el dictador Francisco Franco nombró como sucesor al que sería el rey Juan Carlos I. Esta mañana, en la sede de la Capitanía General de Sevilla, los cuatro se han reunido para conmemorar el 50º aniversario de una experiencia que unió sus vidas y las modificó, en cierto modo, para siempre, y para homenajear un momento crucial en la historia de España, que puso los cimientos de la Transición y fue el germen del desarrollo de las instituciones democráticas.

“Nos hemos reunido para celebrar ese tiempo en el que estuvimos juntos y la trascendencia de ese momento. Con el nombramiento de don Juan Carlos como sucesor a título de rey se abrió la posibilidad de un nuevo tiempo en la historia de España”, ha señalado Rodríguez de la Borbolla, en un acto presidido por el Jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra, Juan Gómez de Salazar. “Queremos celebrar la evolución de España en este tiempo y homenajear a nuestra generación, la que ha soportado a sus espaldas la Transición y la que ha transmitido a sus hijos la idea de una nueva España”, ha abundado.

50 años después, Campo ejerce como médico hematólogo en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Zamora es traumatólogo en Écija, Andrade es maestrante y perito agrícola en la capital andaluza y Rodríguez de la Borbolla, tras convertirse en el segundo presidente de la Junta de Andalucía, sigue ligado al mundo de la política desde un segundo plano a través de sus libros y artículos en prensa, en los que desgrana su opinión sobre asuntos de actualidad sin cortapisas y desde la sinceridad que siempre ha caracterizado al exdirigente socialista. Los cuatro representan la avanzadilla de los 114 compañeros provenientes de Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana, Murcia… que hace medio siglo se conocieron en Ronda. A lo largo de este tiempo, algunos han mantenido el contacto y para conmemorar el aniversario han logrado localizar a una docena, pero esperan sumar a más. Para ello han abierto una cuenta de correo, montejaque69_16unidad@cedisandalucia.eu, para que los integrantes de esa promoción puedan comunicarse con los promotores del reencuentro.  Juntos acudirán a la jura de bandera que el Ejército ha organizado en Montejaque como reconocimiento a la efeméride el próximo 5 de octubre.

Todos superan los 70 años y recuerdan con cariño ese momento de sus vidas. “Teníamos un cortijillo al que íbamos y nos ponían huevos fritos con chorizo y también nos mataban los conejos que tenían en un corral”, ha rememorado Campo con una sonrisa, la misma con la que aparece hace medio siglo en una imagen en blanco y negro tocando las palmas en Montejaque. Las milicias, pese a suponer un escollo en su carrera universitaria, obligándoles a tener que examinarse en mayo para poder realizar el servicio militar en los meses de verano, les permitieron conocer a jóvenes de otros lugares y extracción social, con otros intereses e ideologías, y a interiorizar unos valores que no reconocen en la juventud actual. “Se aprendía disciplina y solidaridad, sabíamos que, si uno metía la pata, pringaba el resto, también a trabajar en equipo, a convivir”, ha recordado Rodríguez de la Borbolla. “Ahora estamos en la generación ni-ni”, se ha lamentado Zamora.

Esa desilusión se destila también ante el actual bloqueo político que impide la constitución de un Gobierno, cinco meses después de las elecciones generales. “A nuestra edad hemos visto de todo, pero en estos últimos años hemos mejorado muy poquito”, ha señalado Campo. “Nuestra generación ha vivido momentos importantísimos, con la creación y generalización de instituciones consensuadas, pero ahora se está jugando con nuestro pellejo y se está deteriorando la credibilidad y la confianza que los españoles puedan tener en las instituciones”, ha asegurado el expresidente andaluz.

El presente y el futuro son lo único que empaña la sonrisa y el buen humor que han destilado los cuatro compañeros desgranando anécdotas sobre su tiempo en las milicias. Una época que recuerdan como si fuera ayer y en la que muchos ya apuntaban a lo que iba a ser su futuro. “A Pepe [Rodríguez de la Borbolla] le ponían a darnos conferencias de política económica, ordenado por el capitán. Imagínate una charla de política económica debajo de una encina con él, al que no le gustaba nada hablar”, ha recordado entre risas Zamora. “Fue la compensación por tener un informe del Servicio de Inspección Militar por una multa impagada por una supuesta manifestación ilegal, que yo recurrí. En el campamento sabían de qué pie cojeaba yo y el capitán [Francisco Martínez Aparicio] me cuidó”, ha añadido Borbolla.

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