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El PP se refugia tras Díaz Ayuso

La nueva y la vieja guardia popular se parapetan tras la presidenta, que asegura poder institucional en una época de crisis y un altavoz para confrontar con el Gobierno de Sánchez

En foto, Isabel Díaz Ayuso, tras ser investida presidenta de la Comunidad. En vídeo, Díaz Ayuso toma posesión de la Presidencia de la Comunidad de Madrid

El nuevo y el viejo PP se parapeta tras Isabel Díaz Ayuso. Eso es lo que representa la lista de políticos que asisten hoy a la toma de posesión de la nueva presidenta de la Comunidad de Madrid, en la que se mezclan veteranos como los expresidentes Alberto Ruiz Gallardón o Esperanza Aguirre con el nuevo líder nacional, Pablo Casado. Eso, también, será lo que refleje la selección de los nuevos consejeros regionales, en los que habrá populares con experiencia y debutantes en esas responsabilidades. Y ese, finalmente, es el mensaje que ha captado el equipo de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. El PP quiere usar Madrid como punta de lanza de su oposición al Ejecutivo y como escaparate de las políticas liberales que propone Casado para toda España.

Garrido, López, Reyero... los nuevos consejeros

Isabel Díaz Ayuso tomará posesión del cargo de presidenta de la Comunidad de Madrid el lunes. El martes, probablemente, lo hagan sus consejeros. Siete habrán sido elegidos por ella. Seis, por Aguado. Una mezcla de resultados impredecibles.

De los que corresponden al PP, Enrique López, magistrado de la Audiencia Nacional apartado de los casos Gürtel y Bárcenas, será el nuevo consejero de Justicia, Interior y Víctimas del Terrorismo. Javier Fernández- Lasquetty, muy próximo a Pablo Casado, será el consejero de Hacienda y Enrique Ossorio, de Educación. La formación conservadora, además, espera a conocer el futuro de políticos de la confianza de la nueva presidenta, como David Pérez, exalcalde de Alcorcón, Enrique Núñez, diputado y viceconsejero de Justicia; Miguel Ángel García, viceconsejero de Hacienda y Empleo, el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero; la consejera de Justicia, Yolanda Ibarrola; las diputadas Maria Eugenia Carballedo, Ana Camins y Regina Otaola; o el coportavoz Enrique Serrano.

Los consejeros elegidos por Ciudadanos ya se conocen. Ángel Garrido liderará Transportes, Alberto Reyero asuntos sociales, Marta Rivera de la Cruz cultura y el independiente Miguel Giménez economía.  Eduardo Sicilia, exdirectivo de BBVA, será consejero de Universidades.

"La política española tiene un problema: quienes han perdido las elecciones todavía no han reflexionado sobre su derrota", argumentó el sábado Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno y mano derecha de Sánchez. "Es más, creo que lo que está haciendo el PP es enmascarar sus derrotas, y que lo de Madrid es un espejismo particularmente problemático", siguió. "La señora Díaz Ayuso ya ha avisado de que va a montar un gobierno para hacer oposición al Gobierno de España", añadió. "Y los gobiernos autonómicos no están para hacer oposición, para eso están los partidos y los grupos parlamentarios", recalcó. Y lamentó: "La señora Díaz Ayuso ya ha avisado de a qué viene a la presidencia de la Comunidad de Madrid, a hacer trabajo partidista, de su partido".

En menos de una semana, la nueva presidenta regional ya ha tenido dos encontronazos con el PSOE, resumiendo así el inmenso potencial que tiene Madrid como plataforma desde la que hacer oposición a Sánchez.

El primero lo provocó el anuncio de una "histórica" rebaja fiscal que los barones socialistas consideran una provocación.

"Si juegas a la demagogia fiscal no vas a poder financiar el sistema social", criticó Ximo Puig, el presidente de la Comunidad Valenciana, valorando que la promesa de la nueva presidenta solo podrá financiarse con recortes del Estado de bienestar o aumentando la deuda regional —que ya asciende a 33.000 millones—.

"Es una deslealtad y un ataque al espíritu de la Constitución", dijo, por ejemplo, Adrián Barbón, el presidente de Asturias, que vio en la propuesta un intento de atraer hasta Madrid a empresas radicadas en otras regiones.

El segundo conflicto lo ha causado su deseo de convertir a la Comunidad en el contrapeso del Ejecutivo de Sánchez, explicitado repetidamente por la nueva presidenta.

"Gobernaremos con moderación y sensatez para ser contrapeso a los desmanes del Gobierno de España si sigue estando en manos del PSOE, y no digamos de sus socios de viaje", apuntó Díaz Ayuso durante su discurso de investidura.

Toma de posesión

La política popular, que tiene previsto llamar hoy mismo a Sánchez, aprovechará su poder institucional para amplificar el mensaje de confrontación que viene lanzando Casado. El líder nacional, que apostó por ella como candidata contra todo pronóstico, encuentra ahora en Díaz Ayuso una oportunidad inesperada. El PP de Madrid ha dejado de ser la oposición interna al líder nacional que fue con Esperanza Aguirre o Cristina Cifuentes. Al contrario. Con Díaz Ayuso, la organización trabajará a favor de Casado. Y eso es oxígeno puro para un líder asediado por los malos resultados electorales y enfrentado a la posibilidad de una repetición de los comicios nacionales en noviembre.

La primera derrota del PP en las elecciones regionales desde 1991 ha sido paliada por el apoyo de Cs y Vox a la investidura de Díaz Ayuso. Antes de que empiece una legislatura que será complicadísima, el alivio que eso ha supuesto para la formación conservadora quedará reflejado hoy en la toma de posesión de la nueva presidenta. El PP intentará hacer una demostración de su poder institucional, desplazando a presidentes autonómicos y alcaldes, que se mezclarán con algunos nombres históricos como signo de apoyo.

Pero Díaz Ayuso no es la única beneficiaria de que el PP mantenga el poder en Madrid, una región con 22.000 millones de presupuesto en la que ha gobernado siempre desde 1995. De repente, Casado tiene un poderoso aliado para enfrentarse a Sánchez. 

La llegada al poder examina a Cs

El estreno de Ciudadanos en el Gobierno de la Comunidad examinará al partido de Ignacio Aguado. En 2015, la formación naranja firmó un acuerdo para investir como presidenta a la popular Cristina Cifuentes, y se quedó en la oposición. Cuatro años después, ha firmado un documento con 155 medidas para hacer presidenta a Isabel Díaz Ayuso, y ha entrado en el Ejecutivo. Ese paso extra, según los estrategas del partido, debería permitir al equipo de Aguado culminar todas las reformas que no consiguió llevar a cabo durante su primera legislatura en la Asamblea.

"Más que proyecto de futuro, mostró un refrito de cosas ya prometidas y no ejecutadas", les espetó a Isabel Díaz Ayuso y Aguado Íñigo Errejón durante el debate de investidura. "He cogido solo algunos ejemplos", siguió. "Prometió llegar al 2% del PIB en inversión en I+D, lo que ya estaba en el punto 24 del acuerdo con Cs en 2015", apuntó. "Ha prometido un plan de eficiencia energética, que ya estaba en el punto 36 del acuerdo con Cs en 2015, y tampoco lo desarrollaron", siguió. "Ha prometido la reducción a la mitad de las listas de espera quirúrgicas, pero eso ya lo prometieron en el acuerdo con Cs de 2015", insistió. "Ni siquiera para una legislatura enrarecida esto es serio. Esto es tomarle el pelo a los madrileños".

Algunas de las reformas que el PP y Cs dejaron pendientes en la pasada legislatura, como la eliminación de los aforamientos, requerían del apoyo de otros partidos. Y no lo consiguieron. Ahora la situación se puede repetir, aunque la entrada en el gobierno da más margen de acción, e iniciativa, al partido naranja. ¿Sus prioridades? Entre otras, reformar el estatuto de autonomía, modificar la ley del suelo, la de universidades y la de farmacia.

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