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El CIE de Zona Franca reabre el módulo de mujeres en septiembre

El centro tendrá 34 plazas para extranjeras después de casi una década sin internas

El CIE de la Zona Franca.
El CIE de la Zona Franca.

El Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de la Zona Franca, en Barcelona, reabre su módulo para mujeres. Está previsto que en septiembre las instalaciones puedan encerrar también a extranjeras en situación irregular, según fuentes policiales consultadas por EL PAÍS. El Ministerio del Interior ha confirmado que están ultimando las obras que permitirán abrir 34 plazas en las instalaciones, que se suman a las 130 previstas para hombres. Hace casi una década que el CIE de Zona Franca no tiene mujeres en sus dependencias. El Ayuntamiento de Barcelona intentó, sin éxito, cerrar el CIE en 2016.

“Estaba cerrado por deficiencias técnicas”, explica una portavoz del Ministerio sobre el módulo que ahora se está habilitando de nuevo para las mujeres. El CIE de Zona Franca abrió en 2006 con capacidad para 148 hombres y 78 mujeres, pero poco a poco las mujeres fueron desapareciendo hasta 2010 cuando dejaron de internarse en Barcelona. Desde entonces, las mujeres en situación irregular eran trasladadas a otros centros, como el de Aluche, en Madrid, o el de Zapadores, en Valencia.

También se está ultimando la destinación de nuevos policías, entre ellos mujeres agentes, al CIE de Zona Franca. “El trato que van a recibir está muy pensado para las internas, teniendo en cuenta medidas básicas, higiénicas y sanitarias”, aseguran desde el Ministerio, sobre la perspectiva de género que se quiere dar a este nuevo módulo. “Se busca una mayor capacidad deambulatoria, medidas de seguridad amables, se les va a dotar de un espacio como aula y un despacho profesional”, añaden. También se tendrá en cuenta la situación específica de cada mujer, sobre todo aquellas más vulnerables, que se puedan ver sometidas a situaciones de trata. La filosofía es que las mujeres no ocupen lugares residuales en centros de hombres, sino que puedan tener sus propios espacios debidamente adecuados, a pesar de que el número que ingresa en CIE es muy bajo, explica esa misma portavoz.

Entre las diversas obras que se están realizando se encuentra la automatización de las puertas del módulo, cuestiones relacionadas con la salud laboral, la adecuación de los espacios públicos o la puesta al día de los sistemas de megafonía, entre otras. La reforma forma parte del plan de mejora anunciado en enero por el ministro Fernando Grande-Marlaska con una inversión de 33,6 millones en tres años para mejorar los ocho CIEs existentes en España y adecuarlos a las demandas del Defensor del Pueblo, de los juzgados encargados de su supervisión y a los organismos internacionales. El CIE de Barcelona ha sido uno de los primeros en implementarse esas mejoras, aseguran desde el ministerio.

El CIE de Zona Franca ha sido objeto de polémica en Barcelona. La alcaldesa Ada Colau anunció su cierre en julio de 2016, aprovechando que el centro estaba en obras, y alegó que no tenía las preceptivas licencias. El Gobierno central ignoró las presiones municipales y arguyó que unas dependencias de esa naturaleza no necesitan licencia de actividad, como decía el Consistorio. Colau entonces incluso amenazó con recurrir a la Audiencia Nacional para lograr el cierre. En su programa para las pasadas elecciones han desaparecido las referencias su intención de que se cierre el CIE de Zona Franca.

42 posibles menores internados

La Fundació Migra Studium detectó el año pasado a 42 posibles menores internos en el CIE de Zona Franca, mientras que el Ministerio del Interior reconoció a la entidad la localización de 20, según denuncian en su memoria anual. De los 156 atendidos por la ONG, el 66% no tenía antecedentes. La mayor parte de los internados eran de Marruecos o de Argelia, países con los que el Gobierno tiene acuerdos de repatriación. El objetivo de la administración es evitar encerrar a personas durante dos meses —el tiempo máximo permitido— si después no van a poder ser expulsadas.

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