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Un incendio sin control quema miles de hectáreas en Tarragona

Hay cinco carreteras cortadas a causa del fuego y se han evacuado diversas masías de la comarca de la Ribera d'Ebre

Imagen del incendio.

El primer gran incendio del verano se ha declarado en Tarragona y ha quemado, a última hora de la noche de ayer, al menos 3.600 hectáreas. Las llamas, que avanzaban descontroladas y empujadas por el fuerte viento, devastaron una granja en La Torre de l’Espanyol, una de las poblaciones más afectadas y donde se hicieron confinamientos preventivos. Otros vecinos de casas aisladas de la Torre de l’Espanyol, Flix, Vinebre y la Palma d'Ebre fueron evacuados al polideportivo de Flix. Los Bomberos rechazaron un riesgo inminente para la población, pero también descartaron poder controlar el incendio en pocas horas. 

Pese a que las previsiones para la noche apuntaban a que la intensidad del viento podría rebajarse, el pronóstico meteorológico para los próximos días no es muy optimista, con altas temperaturas y viento. El incendio ha coincidido, de hecho, con un tercio de la España peninsular y Baleares sometidas a una intensa ola de calor.

El fuego, que comenzó en un punto próximo al kilómetro 10 de la carretera T-714, que va de Vinebre a la Torre de l’Espanyol, evolucionó de forma muy rápida, azuzado por el viento. Incluso saltó pistas forestales y carreteras locales. Al cierre de esta edición, los últimos datos del Departamento de Interior de la Generalitat apuntaban a que la superficie afectada era ya de 3.600 hectáreas de los municipios de Torre de l’Espanyol, Vinebre, la Palma d’Ebre, Flix i Maials. La hipótesis con la que trabajan por ahora los equipos de extinción es que el origen del fuego podría deberse a la autocombustión de un estercolero.

El alcalde de Torre de l’Espanyol, Joan Juncà, admitió por la tarde que el fuego estaba “totalmente descontrolado” y lamentó que un granjero se encontró a su ganado calcinado. Durante la tarde, los Bomberos y los Mossos d’Esquadra revisaron varias viviendas aisladas de la zona y desalojaron preventivamente a una veintena de personas de unas masías de Flix y otras de la granja de animales de Torre de l’Espanyol. El Sistema de Emergencias Médicas (SEM), que activó seis unidades en el lugar del incendio, tuvo que atender a dos personas por quemaduras leves e inhalación de humo.

En declaraciones a TV3 recogidas por Europa Press, Juncà explicó que los ayuntamientos de la zona habilitaron espacios para que los vecinos evacuados pudieran dormir y comer. Juncà advirtió, además, de que el incendio es “absolutamente peligrosísimo” y aseguró que algunas llamas llegaron a alcanzar los 50 metros de altura.

Los Bomberos de la Generalitat recibieron el aviso del fuego a las 14.29 horas y activaron unas 60 dotaciones terrestres y 15 medios aéreos (entre los cuales, helicópteros de mando, helicópteros bombarderos y aviones de vigilancia y ataque) para extinguir el incendio, además de agrupaciones de defensa forestal. En total, 350 efectivos trabajaban ayer por la tarde en la zona.

La Dirección General de Protección Civil del Ministerio del Interior, también activó a la Unidad Militar de Emergencias (UME), a petición de la Generalitat. A lo largo de la noche estaba previsto que se desplegasen 120 efectivos de la UME en la zona, con seis autobombas, dos camiones nodriza y un bulldozer

Estrategia nocturna


Al caer la noche, los 15 medios aéreos tuvieron que retirarse —no pueden hacer vuelos nocturnos— y solo permanecieron activas las unidades terrestres para intentar acotar el incendio, que ya sumaba un perímetro de 128 kilómetros y 14 de largo. La estrategia de los Bomberos durante la noche era intentar acorralar el fuego en el flanco izquierdo, que corría paralelo a la C-12, para que esta carretera haga de cortafuegos. Por eso destinaron la mayor parte de los efectivos de la noche al flanco derecho.

Cinco carreteras (la C12, entre Maials y Flix; la T703, en la Palma d’Ebre; la C233, entre Bovera i Flix; la T714 en Torre de l’Espanyol; y la T2237, entre Vinebre i la Palma d’Ebre) permanecen cortadas a causa del incendio. El Departamento de Interior advirtió de que la situación es “complicada y extrema” y pidió que ningún ciudadano se acercase a la zona del incendio.

Buch: "Es un gran fuego, como no se veía en años"

La Ribera d’Ebre es tierra de sol y viento. Dos elementos que son dinamita pura cuando convergen en una situación de riesgo elevado de incendio forestal. Hace apenas dos semanas, las llamas ya arrasaron centenares de hectáreas entre los municipios de El Perelló y Rasquera. Aquel se presentó como el primer gran incendio del verano pero, la perspectiva del tiempo, lo etiqueta como un mero preámbulo de lo que estaba por llegar.

“Nos enfrentamos a un gran incendio que hacía años que no sufríamos. Las previsiones no son buenas. Se han quemado 3.500 hectáreas, pero podrían llegar a ser 20.000. Tenemos que ser conscientes de que cualquier irresponsabilidad puede acabar siendo una catástrofe”, dijo ayer el consejero de Interior, Miquel Buch. En declaraciones a Catalunya Ràdio y al canal 3/24, Buch alertó de que se podría estar ante “el peor incendio de los últimos 20 años”.

David Borrell, jefe de los Bomberos en la zona, explicó que el fuego, que ha obligado a desalojar decenas de masías diseminadas en cinco zonas de los varios municipios afectados, ha afectado también a algunos municipios de la comarca del Segrià. La Ribera d’Ebre se caracteriza por ser una comarca severamente afectada por la despoblación. En este sentido, pese a que las llamas amenazan una larga extensión de terreno, los bomberos trabajan con la esperanza de que no se ciernan sobre ningún núcleo habitado.

Altas temperaturas

El contexto no ayuda en nada. El Servicio Meteorológico de Cataluña ha alertado que la ola de calor llegará a su punto álgido este jueves y el viernes, y que persistirá como mínimo hasta el domingo. Se prevé que se logren valores máximos de temperatura de entre 36 y 41 grados en el interior de Cataluña, que pueden llegar puntualmente hasta los 42 o 43 grados. Calor y un ambiente extremadamente seco alimentan las llamas y las propulsan a toda velocidad. Los Agentes Rurales trabajan con la hipótesis que el fuego pudiera haber empezado en un estercolero. Los desechos agrícolas prendieron por efecto del calor y el fuego se extendió rápidamente por las resecas inmediaciones.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, expresó su pesar por el incendio y pidió extremar las precauciones. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también estuvo siguiendo los trabajos de extinción del incendio y, a través de su cuenta de Twitter, mostró su preocupación por las

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