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El PP gobernará el Ayuntamiento y la Diputación de Alicante tras el pacto con Ciudadanos

Luis Barcala repetirá y será el alcalde y Marí Carmen Sánchez, de la formación naranja, la vicealcaldesa, mientras que el popular Carlos Mazón presidirá la corporación provincial

GRAFCVA5417. ALICANTE, 10062019.- Los representantes del PP Luis Barcala (d), Carlos Mazón (c), y José Císcar llegan al ayuntamiento de Alicante para la reunión que han mantenido con representantes de Ciudadanos de cara a un posible pacto para la constitución del ayuntamiento el próximo sábado. EFEPep Morell
GRAFCVA5417. ALICANTE, 10/06/2019.- Los representantes del PP Luis Barcala (d), Carlos Mazón (c), y José Císcar llegan al ayuntamiento de Alicante para la reunión que han mantenido con representantes de Ciudadanos de cara a un posible pacto para la constitución del ayuntamiento el próximo sábado. EFE/Pep Morell EFE

Partido Popular y Ciudadanos han convertido a la provincia de Alicante en un bastión de derechas contra las políticas progresistas “que vienen y van a venir” desde la Generalitat Valenciana. Con la mirada puesta en Valencia y en el tripartito de PSOE, Compromís y Unides Podem que dirigirá la política autonómica, Toni Cantó, portavoz de la formación naranja en las Cortes valencianas, ha decidido ayudar a que el PP controle la Diputación de Alicante. Y con ello, ha logrado obtener una presencia en el Gobierno municipal alicantino que el PP, con Luis Barcala como alcalde, no necesitaba.

El objetivo en ambos ámbitos era muy diferente. En el consistorio, el PP se bastaba para gobernar en solitario, ya que era la lista más votada, con nueve concejales, y la suma de PSOE (9), Podem (2) y Compromís (2), posible tripartito de izquierdas, no bastaba para lograr la mayoría absoluta, fijada en 15 representantes. Los cinco ediles alcanzados por Ciudadanos solo podrían haber contribuido a un pacto con los socialistas y Podem que Cantó se había encargado de descartar. Los dos puestos de Vox, en todos los casos, eran irrelevantes.

Sin embargo, el PP sí necesitaba a la formación naranja para retener el mando de la Diputación Provincial. Y ahí es donde Ciudadanos ha sacado partido al acuerdo. Con PP y PSOE empatados a catorce diputados, los dos de Ciudadanos decantaban la balanza a un lado u otro. En este caso, el único representante de Compromís tampoco sumaba en ningún caso. La reedición del pacto del Botànic, firmado el pasado miércoles en el Castillo de Santa Bárbara de Alicante y que ha dado la presidencia del Consell al socialista Ximo Puig, ha sido el detonante que la formación de Albert Rivera precisaba para forzar la máquina. Y consolidar el poder de los populares alicantinos.

Tanto Cantó como el futuro presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón, que iba de número 2 en las listas municipales del PP, han sido claros. El acuerdo alcanzado entre ambos partidos sirve de “contrapeso” para frenar las políticas de la Generalitat, que “ha empeorado”, a juicio de Cantó, con la entrada de Unides Podem. La misma palabra, contrapeso, ha utilizado Mazón en la presentación del acuerdo ante los medios, tras una reunión que se ha prolongado cinco horas. “Este acuerdo”, ha dicho, “lanza un mensaje claro a lo que sabemos que viene y vendrá” desde Valencia. Por lo que, en su opinión, hacía falta “un pacto muy alicantino y reivindicativo”.

En la institución supramunicipal, el pacto conlleva varios puntos. El primero, “la firme voluntad de que no vuelva a entrar en la Diputación ningún imputado por corrupción política”. Para ello, PP y Ciudadanos crearán un órgano transversal de Transparencia que controlarán los segundos y que servirá para realizar auditorías periódicas de cada ayuntamiento. El segundo, el reparto de competencias, por el que ambos firmantes reducirán las siete vicepresidencias existentes hasta ahora a solo dos, una para cada uno. Y las áreas de Cultura y Obras Públicas e Infraestructuras recaerán en los diputados naranjas.

Este apoyo ha servido para que Luis Barcala, reelegido como alcalde de Alicante, deba incluir a los ediles de Ciudadanos en su equipo de Gobierno. Su objetivo, “no repetir los errores de otros”, en referencia al efímero tripartito de izquierdas que arrebató al PP la Alcaldía de Alicante en 2015 y que apenas duró tres años. Y, a la vez, reforzar la gobernabilidad de una ciudad que podía haber comandado en minoría y para la que incluso desechó el apoyo de Vox desde el primer día.

La cesión del PP ha consistido en asumir a la líder de Ciudadanos en Alicante, Mari Carmen Sánchez, como vicealcaldesa y portavoz del equipo de Gobierno. Además, los socios del PP se encargarán de las áreas de Turismo, Igualdad, LGTBI, Juventud, Cooperación, Cultura, Deporte, Urbanismo y Patrimonio. Aunque este reparto puede cambiar, ya que en los próximos días, la semana en que la Alicante celebra sus fiestas de Hogueras, acometerán una “reorganización municipal” que ambos partidos avanzaron en campaña. Una vez se complete, asignarán cada área a un concejal.

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