Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los comunes apartan al PSC de las alcaldías de Lleida y Tarragona

Las alianzas entre el partido de Colau y los republicanos desmienten a quienes ven una "operación de Estado" una alianza con los socialistas

Josep Félix Ballesteros, tras las elecciones.
Josep Félix Ballesteros, tras las elecciones.

Barcelona es el gran escenario de la batalla de los pactos postelectorales. Es probable que la alcaldesa en funciones, Ada Colau, cierre con el PSC un acuerdo de gobierno apoyado en la investidura por Manuel Valls, que evitaría que ERC tenga la alcaldía. Mientras tanto, los comunes han apartado a los socialistas de otras dos capitales de provincia, Tarragona y Lleida, que serán dirigidas por los republicanos. En Sant Feliu de Llobregat, los comunes han pactado con ERC e intentarán desbancar al PSC. Las alianzas que desmienten a quienes ven en el caso de Barcelona una “operación de Estado” contra el independentismo.

Los comunes están demostrando que no tienen un criterio único a la hora de fraguar los pactos y que lo harán en función de la aritmética y de sus afinidades ideológicas en cada municipio. El panorama surgido del 26-M comportará, de momento, un vuelco en dos Ayuntamientos gobernados por el PSC desde hace años. El acuerdo en Lleida pondrá fin a 38 años de gobierno socialista y en Tarragona desplazará del poder a Josep Fèlix Ballesteros tras 12 años en el cargo. En Mataró, por ejemplo, ha ganado el PSC con 13 concejales, que han iniciado conversaciones con los dos de los comunes para lograr la mayoría de 15 ediles. Esa alianza se podría repetir en Mollet o Parets del Vallès.

En Tarragona, el PSC no da por perdida la alcaldía y Ballesteros acusó ayer a la cúpula de los comunes de inducir la votación de las bases en la asamblea celebrada por Tarragona en Comú y Podemos el lunes por la noche. El resultado de esa votación fue de 76 votos a favor del relevo y solo uno en contra. “Estaremos dispuestos a hablar hasta el último día", replicó el socialista, que mantiene que los comunes ocultaron a sus bases del oferta del PSC para formar un “gobierno progresista”, informa Marc Rovira.

Los comunes no tienen una estructura fuerte que marque directrices sobre las 151 candidaturas que presentaron en Cataluña. Cada municipio es un mundo. Fuentes del partido señalan que serán “decisivos” en la conformación de muchos gobiernos municipales en toda Cataluña y que en las negociaciones priorizarán “las alianzas basadas en las propuestas programáticas”.

Los comunes apuntan que están manteniendo contactos con diversas formaciones en muchos municipios para conformar gobiernos progresistas. El partido de Colau fue la fuerza más votada en El Prat de Llobregat, Montcada i Reixac, Santa Perpètua de Mogoda y Montornès del Vallès, donde negocian con otros partidos para “conformar gobiernos amplios y transversales”, recuerdan los comunes.

Y no solo acuerdos bilateralses con republicanos o socialistas, sino que en otras ciudades los resultados podrían dar lugar a gobiernos tripartitos. Es el caso de Castelldefels, Badalona, Viladecavalls, Blanes o Tortosa (donde Movem Tortosa obtuvo mil votos más, pero el acuerdo depende de ERC). Ganaron , aunque no está claro que los acuerdos se acaben materializando. En Castell - Platja d’Aro, PSC, ERC y los comunes suman 9 de 17 ediles y desbancarán a quien ha sido alcalde durante casi 30 años, Joan Giraut (Junts per Catalunya).

Ayer, la portavoz del Govern, la neoconvergente Meritxell Budó, dejó ver una gran contradicción al insistir en una “operación de Estado” para evitar que la alcaldía de Barcelona caiga en manos de los independentistas. Sin embargo, cuando se le preguntó por otros pactos entre ERC y comunes para evitar que gobierne la lista más votada dijo que no tenía nada que decir por tratarse de “la autonomía local”.

Budó ya había levantado polémica el pasado fin de semana tras asegurar en una entrevista a El Punt Avui que si Ada Colau revalidaba el cargo habría que pensar en dar “una respuesta de país”. La portavoz insistió ayer en que los responsables de esa “operación” son los socialistas y Ciudadanos pero declinó a dar detalles de cuál debería ser esa respuesta conjunta, alegando que la rueda de prensa tras la reunión semanal no era el “espacio idóneo”. El primer candidato de ERC en referirse a la “operación de Estado” fue Ernest Maragall, que ganó las elecciones del 26-M con 10 concejales empatado con Colau aunque logró 4.833 votos más que los comunes.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información