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“El catalán no puede faltar”: los reproches a un local por rotular en castellano

Se viraliza un vídeo de una mujer que se grabó mientras afeaba a un establecimiento de Arenys de Mar (Barcelona)

Un vídeo en el que una mujer reprocha al dependiente de un establecimiento que todos los carteles estén en castellano, y que se hizo viral este viernes, corresponde a un incidente del verano de 2018. En las imágenes, de menos de dos minutos de duración, aparece un hombre leyendo un periódico mientras que la mujer que graba la escena le reprocha que toda la cartelería del establecimiento estuviera en castellano.

La mujer llega a exigir cambios al responsable del local: "A partir de este momento, usted tiene la obligación de ponerlos como mínimo en catalán. El catalán no puede faltar", le recrimina. El dependiente parece ignorarla y continúa leyendo el periódico. "Nada que decir", contesta. Después, la mujer recorre el establecimiento grabando cada uno de los carteles de la habitación. “El señor no tiene nada que alegar, que sirva este medio como prueba”.

El vídeo que ha superado las 150.000 visualizaciones se hizo viral después de la cuenta de Twitter de Unió Mossos per la Constitució lo publicara. Y después de que, entre otros, lo compartiera en su cuenta el diputado de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana Toni Canto.

El incidente ocurrió en un club social de una comunidad de apartamentos de la localidad de Arenys de Mar. Según cuentan dos vecinas que presenciaron la escena, una invitada (la comunidad es privada y no está abierta al público) apareció una tarde y comenzó a reprochar la ausencia de cartelería en catalán. Según cuentan las vecinas, la mujer llamó a los Mossos d’Esquadra y las personas que estaban en el local decidieron salir del mismo. “Vinieron los mossos pero lo arreglamos amigablemente entre nosotros. Al final somos una gran familia y no vamos a esta perjudicándonos entre nosotros”, señala el hombre que aparece en el vídeo y que prefiere no decir su nombre. “Es agua pasada, lo solucionamos y no quiero crear más polémica”, ha señalado.

El establecimiento en el que varios vecinos se reúnen a jugar a las cartas cada viernes y las tardes de verano, se trata de un local propiedad de la comunidad. El local está situado al lado de la piscina de este complejo residencial de apartamentos, y está gestionado por el hombre increpado en vídeo junto a otros residentes.

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