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Las municipales ahondan la división del independentismo

JxCat rompe la tregua con ERC y critica su acercamiento a Colau

Elsa Artadi, junto con otros miembros de su candidatura y partido.
Elsa Artadi, junto con otros miembros de su candidatura y partido. EFE

La campaña de las elecciones municipales y europeas ha vuelto a poner sobre el tablero la división que existe entre los dos grandes partidos independentistas, Junts per Catalunya y Esquerra Republicana. Son socios en el Govern, pero la tensión entre estas dos formaciones por conquistar la hegemonía del soberanismo es evidente aunque traten de esconderla. Solo pareció evaporarse durante la campaña de las elecciones generales. Los neoconvergentes y ERC firmaron una tregua para centrarse en el adversario común. En esta campaña, JxCat ha vuelto a desenterrar el hacha y centra sus ataques en el candidato de ERC a la alcaldía de Barcelona, Ernest Maragall. Y en su edad.

Consciente de las malas encuestas —le pronostican entre cinco y siete concejales, la mitad que en 2015— y de que para resistir tiene que explotar el discurso duro de Puigdemont (que rivaliza con Junqueras en las europeas), JxCat ha pasado al ataque.

La número dos de la candidatura, Elsa Artadi, empezó la campaña alertando de que Maragall es solo un “recambio”, y dio por hecho que ERC pactará con los comunes hasta para permitir que Colau repita como alcaldesa. Artadi lo acusa de no querer garantizar un alcalde independentista para Barcelona.

La crítica llega hasta el punto de poner en duda el compromiso de los republicanos con los presos del procés. Este domingo, varios dirigentes de JxCat han contestado a un tuit de Maragall en el que se refería al exconsejero Joaquim Forn —candidato a Barcelona de JxCat— como "ciudadano preso". Artadi ha subrayado que Forn es un "preso político" y ha acusado al candidato de ERC de normalizar "cosas que no son normales". El golpe más bajo de los neoconvergentes ha sido criticar a Maragall por su edad (76 años). "Necesitamos un proyecto para los próximos 20 años, no solo para los próximos cuatro", dijo Artadi en el inicio de la campaña.

La consigna desde la campaña de ERC es evitar el cuerpo a cuerpo para evitar un error que beneficie a los comunes. Eso sí, en privado los republicanos admiten que cayeron muy mal los comentarios de Artadi sobre la edad del candidato. Maragall se limitó a pedir discutir sobre propuestas y no entrar en descalificaciones. Maragall ve posible gobernar con comunes y neoconvergentes, aunque ambos se autoexcluyen, y se esfuerza por mantener su pedigrí independentista. No es una palabra que usan en campaña con tanta intensidad como sus rivales, pero este domingo, en Sants, sí la utilizó con vehemencia: “Tenemos que liderar desde Barcelona esta batalla por la independencia”.

Artadi también recibe críticas del extremo más independentista. El candidato de Barcelona és Capital, Jordi Graupera —impulsado por la Assemblea Nacional Catalana—, aseguró que Artadi le había pedido, dos días antes del referéndum del 1 de octubre, que redactase una suspensión de la declaración de independencia. La candidata de JxCat puso freno a la discusión sobre quién es más independentista: “Es curioso cómo, un año y medio después, hay gente que se da una importancia que no tenía”, dijo.

Artadi: “Maragall habla más de los Juegos del 92 que del siglo XXI”

Clara Julià

En lo que va de campaña electoral, la número dos de JxCat a la alcaldía de Barcelona, Elsa Artadi, ha lanzado varios dardos criticando la edad de su contrincante, Ernest Maragall. “Necesitamos una ciudad que sepa hacia dónde ir, y eso no pasa por el señor Maragall, que habla más de las olimpiadas del 92 que del siglo XXI”, ha dicho este domingo. Antes, también había asegurado que a Maragall le falta energía y había recordado el año en que empezó a trabajar en el Ayuntamiento, en 1965: “No es que yo no hubiese nacido, es que mis padres ni se habían casado”. Maragall pidió no entrar en lo personal y, si quedaba alguna duda sobre su energía, se puso a dar toques a un balón en un acto electoral el sábado.

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