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Tres informes tumban la ordenanza contra la prostitución del PSOE

Ahora Madrid presenta una treintena de enmiendas, que dejan sin contenido el texto inicial de los socialistas

Unos policías multan a un cliente en el polígono de Marconi, en julio de 2015.
Unos policías multan a un cliente en el polígono de Marconi, en julio de 2015.

La ordenanza presentada por el grupo municipal socialista en mayo del año pasado para luchar contra la prostitución en la ciudad no será aprobada, presumiblemente, en la comisión mixta que se celebrará este miércoles. Tres informes encargados por la Concejalía de Políticas de Género y Diversidad, que encabeza Celia Mayer, tiran por tierra la normativa propuesta por el PSOE, que pretendía multar hasta con 3.000 euros a los clientes de las meretrices. Los socialistas aseguran que las negociaciones están abiertas y que no se cierran a ninguna modificación si se mantiene el espíritu de su propuesta.

El grupo socialista registró el pasado 9 de mayo una propuesta de ordenanza contra la explotación sexual formada por 36 artículos, basados en cuatro ejes: la defensa y apoyo de las víctimas, las sanciones a los clientes y proxenetas en espacios públicos y en locales, la retirada de las publicidades que inciten a la prostitución y la puesta en marcha de campañas de sensibilización.

La normativa redactada por el PSOE resultó una novedad desde el punto de vista legal, ya que no resulta habitual que la oposición sea la que presente una propuesta de ordenanza, según reconocen fuentes municipales.

La comisión mixta está presidida por la portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento, Begoña Villacís. No se había reunido hasta la fecha, ya que la ordenanza presentada por el PSOE carecía de los informes previos necesarios para desarrollar el articulado. La Concejalía de Políticas de Género y Diversidad solicitó dichos informes y, según confirmaron fuentes municipales, todos rechazan la proposición socialista.

El informe de la Policía Municipal descarta que se pueda multar al cliente de las prostitutas, ya que resulta muy difícil demostrar que el cliente está contratando los servicios de la prostituta. No basta, en opinión de la policía, que un hombre mantenga una conversación con una meretriz para deducir que están cerrando un acuerdo. La sanción se convierte, por tanto, en inviable.

El documento redactado por la asesoría jurídica de Consistorio madrileño resulta aún más demoledor. Los abogados mantienen en su informe que las multas no es una competencia de los Ayuntamientos. Recuerdan que esta prohibición está regulada en una ley de ámbito estatal (la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana 4/2015, conocida como Ley Mordaza), según fuentes municipales. Recae por tanto en la Policía Nacional que de hecho es la que lo está desarrollando, a través de las Brigadas Provinciales de Extranjería y Fronteras y de Seguridad Ciudadana, en zonas como de gran afluencia de prostitutas y clientes como el polígono Marconi (Villaverde).

La Concejalía de Políticas de Género y Diversidad ha pedido también un informe a la Mesa Técnica de la Prostitución y Trata (formado por diversas entidades sociales que trabajan con las meretrices). Este foro también ha rechazado de plano la propuesta socialista. En su opinión, con ese articulado se invisibiliza aún más la realidad de la prostitución y se hace a la mujer más vulnerable. A todo ello se une que se hace más difícil salir de su situación. Cuando el PSOE presentó la iniciativa, la asociación en defensa de los derechos las prostitutas Hetaira ya la criticó. Argumentó que se trataba de “un gesto ideológico” que precarizaba doblemente a las mujeres: “Persiguiendo a los clientes, se consigue marginalizar aún más a las trabajadoras, obligándolas a trasladarse a zonas donde están más expuestas a abusos o a trabajar en clubes de alterne, donde pueden ser explotadas laboralmente por falta de regulación”, explicaron desde este colectivo.

Treintena de enmiendas

La situación ha llegado a tal punto que la Concejalía de Políticas de Género y Diversidad va a presentar una treintena de enmiendas al texto del PSOE, que lo vacía casi del contenido inicial. Si la votación transcurre cómo en principio está pactada, las enmiendas saldrán adelante con el apoyo de Ahora Madrid y con la abstención del PP y de Ciudadanos. Tan solo recibirían el voto en contra del propio PSOE. Esto supondría que el texto se tendría que rehacer de nuevo todo el articulado. Pero con un problema añadido: el tiempo que queda para las elecciones municipales.

Fuentes del grupo municipal socialista mantienen que se está negociando con el resto de grupos políticos, ya que en su opinión algunos informes son antiguos y además no son vinculantes para la redacción de la ordenanza. “Estamos abiertos a hacer cambios, pero no vamos a tolerar ordenanzas descafeinadas o sin contenido”, señalaron estas fuentes. “Lo que también debe quedar es si algún grupo político quiere prohibir la prostitución o, por el contrario, regular esta actividad”, añadieron las fuentes.

Si salen adelante las enmiendas presentadas por Ahora Madrid, a las que se podrían añadir otras de los restantes grupos municipales, el articulado se modificará. Desde la Concejalía de Celia Mayer han preferido guardar silencio hasta ver cómo se desarrolla la comisión. El texto definitivo tendría que ir al pleno municipal. Y todo ello, antes de los comicios municipales, que se celebran el domingo 26 de mayo. Fuentes municipales creen que se trabaja contrarreloj para tener listo todo el articulado, de forma que no quede encima de la mesa para la siguiente Corporación municipal.

La lucha incesante contra una publicidad sin control

Una de las modas más recientes es poner pequeñas de tarjeta de publicidad donde se anuncian domicilios en los que se ofrecen servicios sexuales. Siempre reproducen imágenes de mujeres desnudas o con muy poca ropa. Se colocan en los parabrisas de los coches y en ocasiones se acumulan varias publicidades de pisos cercanos.
La propuesta de ordenanza del PSOE incluye la prohibición de este tipo de publicidad en las calles. Eso, sin embargo, no resulta una novedad, porque la Policía Municipal viene desarrollando desde hace muchos meses a las personas que imprimen las tarjetas, los que las distribuyen, los lugares donde se desarrollan esos servicios sexuales y la determinación del consentimiento de las mujeres para que se difunda sus imágenes.
Uno de los principales problemas consiste en detectar in fraganti a la persona que pone esas tarjetas en los parabrisas o incluso las imprentas en las que se imprimen. La Policía Municipal ha desarrollado varias investigaciones para localizar las imprentas pero no han logrado ningún resultado. Al menos hasta la fecha.

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