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Arrancan las rebajas sin consenso entre los comercios

El sector avisa de que "consensuar" el período de descuentos "sería mucho más potente" para los comerciantes

Una mujer va de compras durante el primer día de rebajas.
Una mujer va de compras durante el primer día de rebajas.

La mayoría de los comercios han iniciado este lunes las rebajas de invierno, pero la imagen es muy distinta de la de años anteriores. Desde que se modificó la ley de comercio en 2012, cada uno decide cuándo empieza las rebajas, con lo que ya no se ven las clásicas colas para ir de compras: algunos establecimientos empezaron los descuentos hace ya semanas. Asociaciones de comerciantes lamentan que no haya consenso para fijar un día de inicio, y lo ven como una oportunidad perdida para redondear la campaña navideña, que ha supuesto un incremento de ventas de un 3%.

El día 7 de enero era tradicionalmente una fecha clave para el comercio. Después de la campaña de Navidad y justo después de Reyes, era el pistoletazo de salida de las rebajas, la oportunidad para sacar stock y para redondear las ventas navideñas. En 2012 se modificó la ley española de ordenación del comercio minorista y se dio libertad a los establecimientos para aplicar temporadas de descuentos según su criterio. Desde entonces, el tirón que suponía el inicio de las rebajas ha ido perdiendo fuerza, a pesar de que asociaciones de comerciantes y, por primera vez, grandes cadenas, muestran su preocupación por la pérdida de “una oportunidad”.

“La administración nos dice siempre que no puede legislar pero nosotros podríamos llegar a un consenso y fijar un día de inicio de las rebajas. La mejor noticia de estas rebajas sería que nos pusiéramos de acuerdo para las de la siguiente temporada”, afirma Pròsper Puig, vicepresidente de la Fundación Barcelona Comerç.

Según Puig, la falta de un día de inicio de la temporada de descuentos afecta especialmente al comercio de proximidad, pero avisa de que, esta vez, hasta las grandes cadenas están mostrando su preocupación. “Hemos perdido un día magnífico. Con el comercio electrónico, los descuentos del Black Friday y las rebajas anticipadas, el cliente ya no sabe cuándo le conviene más ir de compras”, asegura.

Tras una campaña de Navidad que “no ha dado para muchas alegrías”, según Barcelona Comerç, pero que ha supuesto un incremento en ventas de hasta un 3%, el día de hoy tenía que servir para atraer a la clientela y para que los comercios se deshiciesen del stock, pero la incidencia fue desigual. “Esto se debe al cambio de hábitos y al estancamiento de la renta disponible de cada familia. No vas a vender más por tener más días de descuentos. Con el Black Friday se atrajo a una clientela que ahora no volverá a comprar con las rebajas”, explica Puig.

Diciembre mejorable

En los comercios del centro de Barcelona el desarrollo del primer día de rebajas ha corroborado la tesis de las asociaciones. Mientras que grandes centros comerciales bullían como en años anteriores, otros establecimientos destinados a clientes más jóvenes apenas notaron diferencia con respecto a otros momentos del año.

“Hicimos descuentos en el Black Friday, ahora con las rebajas también esperamos recibir gente, pero es verdad que está más repartido”, afirma una dependienta de una tienda de moda en la Rambla de Catalunya. “Ahora, con el auge del comercio electrónico, hay la cultura de ‘si lo quiero ahora, lo tengo ahora’, y este cambio de hábitos muchas veces pasa por encima de las rebajas”, considera el encargado de una tienda de informática.

El sector lleva un tiempo preocupado por las ventas a raíz de la crisis política. El año pasado, en pleno auge independentista, la campaña de Navidad apenas consiguió paliar la caída de ventas en los comercios del centro, escenario de las masivas manifestaciones. Y este diciembre, según fuentes del sector, no ha sido todo lo bueno que podría haber sido, por dos factores: la incidencia del Black Friday, que robó clientes prenavideños, y las protestas del pasado 21 de diciembre, que desincentivó a las compras. El sector prevé que estas rebajas supongan un aumento de ventas de entre un 2 y un 5%, en función de si se mantiene el frío.

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