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Rechazo unánime de Alicante a un ‘macrodepósito’ de combustible en su puerto

El ayuntamiento se opone al proyecto con el apoyo de todos los partidos

Una vista panorámica del Puerto de Alicante. Ampliar foto
Una vista panorámica del Puerto de Alicante.

La ciudad de Alicante no quiere contar en su territorio con un puerto industrial que maneje mercancías peligrosas. Lo rechazan tanto sus ciudadanos como sus representantes políticos, que han oficializado este jueves por unanimidad, durante un pleno, su rechazo a un proyecto que prevé la construcción de 18 depósitos para almacenar hasta 700.000 metros cúbicos de combustible.

La iniciativa ha sido liderada por el portavoz de Guanyar Alacant (confluencia de Esquerra Unida, Podemos e independientes) y exconcejal de Urbanismo, Miguel Ángel Pavón, pero ha acabado sumando no solo a la izquierda de la corporación (PSPV-PSOE y Compromís), sino también al PP, que dirige el gobierno local, y a Ciudadanos (Cs).

El alcalde del Partido Popular, Luis Barcala, se ha felicitado por el consenso alcanzado y lo ha calificado de “excelente noticia”. “Este no es un asunto más, es un asunto de ciudad en el que era fundamental que todos los grupos, por encima de los intereses partidistas y electorales, antepusiéramos los de todos los alicantinos y remáramos juntos”, ha dicho.

Así, el pleno ha acordado instar a la Autoridad Portuaria de Alicante, a la Generalitat y al Ministerio de Fomento a que "cumplan con el convenio de 1995 y desestimen cualquier iniciativa" como la planteada. En esa línea, los diferentes partidos exigen al consejo de administración del puerto que modifique el plan de usos de la terminal marítima.

La declaración se opone tajantemente a cualquier infraestructura que implique el trasiego de mercancías peligrosas en este espacio, en referencia a las dos fases del proyecto presentado por Terminales Marítimas del Sureste SL y XC Business 90 SL para el muelle 19. Apela por ello a la Generalitat, a la que reclama una declaración de impacto ambiental desfavorable a los depósitos. El presidente valenciano, Ximo Puig, ya dijo, al ser preguntado por este conflicto el pasado lunes, que no apoyaría esa instalación si los alicantinos la rechazaban.

El acuerdo unánime de los grupos municipales marca una hoja de ruta sobre los usos futuros del puerto alicantino. En su día, ya fue desechada la idea de que albergara una gran planta de almacenaje de biodiésel. Con posterioridad, los vecinos de los barrios más próximos al puerto, San Gabriel y Benalúa Sur, han luchado con denuedo contra el movimiento de gráneles en la terminal.

Tras denunciar reiteradamente, aunque sin éxito, la posible comisión de delitos contra el medioambiente y la salud pública en los juzgados y la Fiscalía, los vecinos han logrado que las administraciones obliguen a las empresas interesadas a construir depósitos soterrados para almacenar ese tipo de mercancías.

Con la declaración aprobada este jueves, Alicante parece decantarse por un modelo de desarrollo portuario alejado del sector industrial y más próximo al turístico, con una marcada apuesta por la llegada de cruceros y la prestación de servicios. Según el líder de Guanyar Alacant, Miguel Ángel Pavón, la construcción de plantas para combustible supone “hipotecar la adecuada integración entre puerto y ciudad, además de un riesgo inaceptable para la seguridad de barrios enteros y para la conservación del espacio marino protegido de la isla de Tabarca”.

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