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Madrid levanta 102 terrazas por incumplir la normativa

Los veladores ocupan el 5% de las aceras y el Ayuntamiento considera que "suponen una grave distorsión en la funcionalidad de la calle"

Terrazas instaladas en las aceras de Madrid. En la imagen, la calle Santa Engracia.
Terrazas instaladas en las aceras de Madrid. En la imagen, la calle Santa Engracia.

El Ayuntamiento ha registrado 569 actas por incumplimiento de la ordenanza de veladores en 2018 en el centro. Tras enviar los correspondientes requerimientos a los establecimientos hosteleros, los empleados municipales han levantado 102 terrazas que, o no contaban con autorización, o tenían más mobiliario del debido. El Plan Director de Espacio Público (PDEP) del distrito, al que ha tenido acceso este periódico, considera las terrazas “una grave distorsión en la funcionalidad de la calle” y plantea endurecer las normas que las regulan.

El PDEP recoge todas las actuaciones de movilidad y urbanismo que ha realizado y tiene previstas en el centro el gobierno municipal. Sobre las terrazas, destaca que hay 735 permisos vigentes y que ocupan el 5% de las aceras, según datos de 2017. El documento, un diagnóstico del distrito, insiste en “el impacto cualitativo y su evolución en el tiempo”, desde que el anterior equipo de Gobierno, del PP, reformó la ordenanza en 2013. Subraya también que dificultan los recorridos peatonales y los accesos a edificios y que son “una fuente de ruido incómoda”.

“Es una barbaridad. Cualquier zona que esté disponible, ahí que nos caen mesas y terrazas”, se queja Saturnino Vera, presidente de la Asociación Las Cavas y vocal de la coordinadora de asociaciones de vecinos del centro. Las asociaciones, asegura, temen incluso las obras que dan más espacio al peatón: “Que se amplía una acera, nos caen terrazas”, dice. Las asociaciones han pedido en varias ocasiones modificar la ordenanza. Consideran que la acumulación genera una “alteración del paisaje urbano, de la movilidad de los peatones y, sobre todo, contaminación acústica diurna y nocturna que afecta al descanso y al quehacer diario de miles de vecinos”. En el distrito hay 5.309 mesas y 17.851 sillas al aire libre, según el censo de agosto.

Modificación de la ordenanza

El Ayuntamiento quiere modificar la ordenanza, pero fuentes del Área de Desarrollo Urbano Sostenible aclaran que el proyecto va despacio, porque su intención es segmentarla por zonas y conseguir el mayor consenso posible con vecinos, hosteleros, asociaciones de comerciantes, etc. Por ahora, el área que dirige José Manuel Calvo se está reuniendo distrito a distrito con los sectores implicados, según las mismas fuentes.

La Viña, la asociación de hostelería mayoritaria, considera que la normativa actual “es suficiente y permite el equilibrio entre el servicio a los clientes y el descanso de los vecinos”, según Juan José Blardony. El director general de hostelería recuerda que los distritos pueden hacer ajustes con directrices y que los horarios de apertura se pactan con las asociaciones vecinales.

El distrito centro destaca, sin embargo, en su plan director que la “presencia excesiva” de terrazas es una de las preocupaciones detectadas en los procesos de participación pública. El documento plantea “limitar la instalación de terrazas en zonas saturadas en base a unos criterios objetivos”, como el ruido o riesgos de evacuación.

Según el concejal Jorge García Castaño, la junta que preside busca “ordenar y garantizar el espacio público”, y para ello, trata de “que se cumplan las autorizaciones y que no crezca el espacio” destinado a terrazas en algunas áreas.  Por ejemplo, si un nuevo bar abre en la plaza de Santa Ana, podrá tener terraza, pero deberán cederle el espacio los bares que ya la tienen, porque no se ampliará el área para mesas y sillas.

En su propuesta para modificar la normativa plantea también ampliar el ancho mínimo libre que debe quedar en una acera de 2,5 a 3 metros, establecer límites a la superficie y concretar distancias en los accesos a los portales. Sugiere además “eliminar o al menos restringir” la posibilidad de apilar mesas y sillas en la calle durante la noche.

Castaño insiste en que su intención no es reducir el número de permisos, sino que se cumplan las autorizaciones, para lo que anhela mejores herramientas, como sanciones más efectivas. En 2017 las actuaciones municipales redujeron en un 46%, de 570 a 306, el número de terrazas que instalan más mobiliario del autorizado, y de 171 a 121, un 29%, las que no tenían autorización. Este año se han levantado 102 terrazas por incumplimientos, aunque el Ayuntamiento no cuenta con datos segregados sobre los motivos.

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