Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Barcelona cambiará el nombre de la avenida de Borbó por ‘Els Quinze’

El Ayuntamiento de Colau no descarta bautizar algún espacio como "1 de Octubre" pero aclaran que debe pasar más tiempo y lo deben solicitar varios vecinos

Funcionarios retiran el busto de Juan Carlos I del Ayuntamiento de Barcelona. Ver fotogalería
Funcionarios retiran el busto de Juan Carlos I del Ayuntamiento de Barcelona.

El Ayuntamiento de Barcelona, gobernado por Ada Colau, ha iniciado el proceso para cambiar el nombre de la avenida de Borbó por la avenida de Els Quinze, una referencia al precio del billete de un antiguo tranvía. El pleno del distrito de Nou Barris aprobó este jueves una proposición promovida por el equipo de gobierno, BComú, junto con ERC y el apoyo de PDeCAT, para modificar el nombre de la calle. Tras la aprobación en el pleno del distrito, la propuesta se derivará ahora a la ponencia del nomenclátor para su aprobación.

El replanteamiento del nombre de las calles con referencias borbónicas fue aprobado a comienzos de mandato con los votos del partido de Colau, Barcelona en Comú, ERC, CUP y PDeCAT. Además, Colau, en las primeras semanas de su mandato, retiró el busto de Juan Carlos de Borbón del salón de plenos del Ayuntamiento.

La iniciativa da respuesta a una reivindicación conjunta de varias entidades y colectivos de la Mesa Unitaria para la República de Nou Barris y a la asociación de vecinos de Torre Llobeta-Vilapicina. Las entidades iniciaron el pasado 14 de abril un proceso de recogida de firmas para cambiar la denominación de la avenida. Consiguieron 1.300. 

Els Quinze es como se conoce popularmente el espacio situado en los extremos de los barrios barceloneses del Guinardó, Vilapicina y la Torre Llobeta y Congrés i els Indians, que corresponde al cruce del paseo de Maragall y la avenida de Borbó. El nombre tiene su origen en el precio del billete —15 céntimos— del recorrido que hacía el tranvía número 46, desde la plaza de Urquinaona hasta Torre Llobeta, durante los primeros años del siglo XX. Se convirtió en un verdadero centro neurálgico de las comunicaciones ya que coincidían los caminos que venían de la Sagrera, Santa Eulàlia de Vilapicina, Gràcia, Horta y el centro de Barcelona. Llegó a ser, por tanto, un referente geográfico popular.

La propuesta se elevará ahora a la ponencia del nomenclátor, que será la encargada de aprobar y tramitar la propuesta de cambio de nombre. Una vez se haya pronunciado se abrirá el periodo de alegaciones. El trámite administrativo finalizará con el decreto por parte del presidente de la ponencia, el teniente de alcalde Gerardo Pisarello y la alcaldesa Ada Colau.

El Ayuntamiento de Barcelona señala que este cambio de nombre "se enmarca en la política de recoger en el nomenclátor de la ciudad la memoria democrática, republicana, popular y feminista, hasta ahora infrarrepresentada". El Consistorio pretende que en las calles estén presentes referentes de la tradición democrática popular de Barcelona. Algunos ejemplos han consistido en incorporar al nomenclátor el nombre de Elisabeth Eidenbenz, la plaza de la República en Nou Barris, sustituir la plaza de la Hispanitat por Pablo Neruda en el Eixample o sustituir el nombre de la antigua plaza Joan Carles I por plaza Cinc d’Oros.

El primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, ha asegurado que desde el Gobierno de Ada Colau están "abiertos a estudiar” la posibilidad de que algún espacio de la ciudad pase a llamarse “1 de octubre” -en conmemoración al referéndum independentista- siempre y cuando haya transcurrido un cierto tiempo del acontecimiento y si haya demanda vecinal.

El PDeCAT y ERC ya han solicitado bautizar algún espacio como 1 de octubre pero Pisarello recuerda que deben pasar cinco años desde la muerte de una persona para poder usar su nombre en una calle algo que también podría aplicarse a fechas y acontecimientos.

 

 

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información