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Cataluña celebra la Diada con la ausencia de la mayoría de la oposición

Ciudadanos, PSC y PP no secundan la marcha institucional para pedir la libertad de los presos

Cataluña celebra hoy la Diada con la ausencia de la mayoría de los partidos de la oposición de los actos institucionales y marcada por el encarcelamiento o huida de los líderes independentistas. Los actos institucionales se iniciaron en la noche del lunes, con una marcha a favor de la libertad de los nueve políticos presos encabezada por el presidente de la Generalitat, Quim Torra; el del Parlament, Roger Torrent, y todo su gobierno al frente.

La llamada marcha por la libertad partió del parque de la Ciutadella de Barcelona, sede de la cámara catalana, justo después de que el Parlament recibiera la llama del Canigó, una cima de los Pirineos, que sirvió para encender las antorchas que acompañaron a la manifestación hasta la plaza de Sant Jaume, sede del Govern. Ciudadanos, PSC y PP se desmarcaron del acto y lo tacharon de "sectario".

Por su parte, Catalunya en Comú también se ausentó del desfile, pero diversos dirigentes y diputados sí acudieron al acto institucional en Sant Jaume, con diversos discursos a favor de la libertad de los presos. Los socialistas, junto a los comunes, solo acudieron al acto del Parlament que abrió la jornada en la que se entregó la medalla de oro de la cámara a la Asociación de Maestros Rosa Sensat.

Desde la restauración de la autonomía, los actos institucionales de la Diada consistieron en una recepción institucional en el Parlament, hasta que en 2004, con Pasqual Maragall, en la presidencia de la Generalitat, se mantuvo la recepción pero añadió un acto que resultó ser un éxito.

Unas 15.000 personas abarrotaron el parque de la Ciutadella con actuaciones musicales de diverso signo y la presencia de la mayoría de partidos políticos. El acto se repitió en 2005 y 2006, con nuevas asistencias masivas de miles de ciudadanos y en 2007, con José Montilla de presidente, se trasladó a un espacio aún más amplio del parque de la Ciutadella para que pudiera acoger a más personas.

Ese año, el relevo de Maragall en la presidencia de la Generalitat ya soportó abucheos de una parte de los asistentes. Al año siguiente, en 2008 llegaron a 20.00 personas y a partir de 2009, con la crisis económica, se fue reduciendo el presupuesto para la recepción oficial. La Diada de 2011, con Artur Mas de presidente mantuvo la recepción oficial en el Parlament y el acto cultural en la Ciutadella y fue el 11 de septiembre de 2012 cuando todo cambió: la Asamblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural convocaron una manifestación independentista a la que acudieron centenares de miles de personas y desde entonces hasta ahora se repite la cita anualmente.

Desde su fundación en 2005, Ciudadanos no ha participado nunca en los actos institucionales de la Diada al considerar que es una festividad que solo fomenta la división y se basa en una tergiversación de la historia. Su oposición al 11 de septiembre se remonta por tanto a los tiempos del Tripartito y mucho antes de la eclosión del independentismo

“Nosotros siempre hemos pensado que sería mejor celebrar la Diada el Día de Sant Jordi, que une a todos los catalanes”, explicó el portavoz Carlos Carrizosa. Encabezados por Albert Rivera e Inés Arrimadas, el partido celebrará hoy un acto en la Plaça del Rei, en Barcelona. El Partido Popular que, a diferencia de Ciudadanos, sí que realizó en el pasado ofrendas florales en el monumento a Rafael de Casanova, ha reducido su presencia en esta Diada a la mínima expresión. Xavier García Albiol, líder del PP, ha previsto esta mañana hacer unas declaraciones a la prensa.

Bajo el lema Fem avançar Catalunya (Hagamos avanzar Cataluña), los comunes difundieron un manifiesto en el que deslizaron que participarían en los actos institucionales que “tienen la voluntad de representar la pluralidad de nuestro espacio”. El partido considera que el curso arranca con un ciclo de “movilizaciones” de carácter social aunque apunta que esta Diada es “inusual” por la existencia de “presos políticos en nuestro país, un hecho que no puede ser normalizado”

El manifiesto reivindicó de nuevo el referéndum. Los comunes acudirán a la ofrenda floral pero no a la manifestación. Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, ya anunció hace tiempo que no se sumaría a ella por tener esta vez un cariz netamente independentista aunque en realidad siempre lo ha tenido.