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Perpiñán se pone el lazo amarillo

Quim Torra mantiene una intensa jornada de reivindicación nacional en la ciudad francesa

Manifestación a favor de la liberación de los políticos independentistas en Perpiñán.
Manifestación a favor de la liberación de los políticos independentistas en Perpiñán.

Una procesión de 155 voluntarios desfilando en fila india animó ayer el casco antiguo de Perpiñán (Francia). Precedidos por un Seat 600 pintado con una estelada y con el muñeco de un segador en la baca, cada voluntario levantaba una fotografía vinculada a los hechos y garrotazos en torno a la consulta ilegal del 1-O. Los músicos de los Castellers del Riberal seguían al 600 tocando una melodía agridulce como la ocasión: por un lado protestaban porque el festival de fotoperiodismo Visa pour l'image les ha dado calabazas, pero por otro celebraban que el alcalde de Perpiñán, Jean-Marc Pujol, se pusiera el lazo amarillo.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, pasó un día en “la capital de la Cataluña Norte” como “representante de la Cataluña Sur”. Torra visitó escuelas de enseñanza en catalán, clubes de rugby y a representantes institucionales. Pujol le recibió con un lazo amarillo en la solapa. Torra anunció que el alcalde de Perpiñán había firmado, junto a otros 99 ediles del sur de Francia, un manifiesto a favor de la excarcelación de los dirigentes independentistas en prisión preventiva. La presidenta del consejo general de los Pirineos Orientales, Hermelina Malherbe, cargó contra el Gobierno español al denunciar que la situación política en Cataluña demuestra “que desgraciadamente están en cuestión los derechos humanos”. Torra comparó el presente con la victoria franquista: “Siempre nos hemos sentido como en casa en el Norte; nos sentimos como en casa hace 80 años en la retirada y nos sentimos hoy. Y es posible que sea aquí en el Norte donde podemos hablar con la libertad que en el Sur no tenemos”.

Torra apadrinó la procesión fotográfica como protesta contra España y también contra Visa pour l'image, el festival de fotoperiodismo más prestigioso de Europa. El independentismo militante ha cargado contra el fundador del festival, Jean-François Leroy, por no haber seleccionado para el certamen, que empieza en septiembre, ningún trabajo vinculado al proceso de independencia. El Comité de Solidaridad Catalana, un colectivo de independentistas de Perpiñán, ha organizado una exposición alternativa al Visa pour l'image con las 155 fotografías del 1-O en seis puntos de la ciudad.

Leroy excitó al personal el pasado mayo al ser interpelado sobre el porqué no seleccionaban imágenes sobre el proceso de independencia: “No he visto nada interesante, al margen de fotos de manifestaciones. Cuarenta fotos de banderas no hacen una exposición”. La fotógrafa Roser Vilallonga, comisaria de las 155 fotos seleccionadas en la réplica al festival, asegura que las declaraciones de Leroy son incomprensibles, y da por hecho que también había presiones políticas para que el festival evitara el tema. Leroy dijo esta semana que eran absurdas las críticas que ha recibido, y que le acusaban de recibir directrices del mismo presidente francés. El presidente del Comité de Solidaridad Catalana, Hervé Pi, denunció que en el paraíso de libertad que es la Cataluña Norte, los gendarmes también les hacían la puñeta.