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Un verano de conciertos gratuitos

Veranos de la Villa, Matadero, La casa encendida, salas de música y hasta museos acogen recitales de entrada libre o muy baratos para divertirse por las noches

Concierto de Suso Saez en la Terraza de la Casa Encendida.
Concierto de Suso Saez en la Terraza de la Casa Encendida.

“Justo cuando empieza lo bueno, me tengo que marchar de vacaciones”, le comentaba una amiga a otra al salir del concierto del pasado martes en el Matadero. Acababan de ver el directo del pianista francés Christophe Chassol, una de las máximas figuras de la creación contemporánea internacional, enmarcada en Veranos de la Villa, la propuesta estival que el Ayuntamiento de Madrid ha conseguido revitalizar en poco más de tres años. Y que se suma a infinidad de iniciativas culturales que, durante las próximas semanas, inundan la capital de actividades musicales de todo tipo, la mayoría de ellas gratuitas.

Solo Veranos de la Villa celebra más de 20 actividades, entre conciertos y acciones vinculadas a la música, hasta el 2 de septiembre. Desde el Eclipse total con el productor de electrónica Pional, en Usera (27 de julio), hasta las sesiones de Madrid suena en la piscina, del Centro Deportivo Vicente del Bosque (4 de agosto), pasando por patinaje urbano con música disco (24 de agosto) o bailes frente al Palacio Real (25 de agosto).

Este fin de semana, además, el gigantesco centro cultural de Legazpi continúa con una programación repleta de grupos de perfil pop: La plaza en verano. Un festival a pequeña escala que, al contrario que en los años anteriores, se concentra en cuatro fechas (27 y 28 de julio y 7 y 8 de septiembre). “Tuve muy poco tiempo para programarlo, por lo que la coherencia se ha ido construyendo a medida que algunos de los artistas han ido confirmando su asistencia”, explica Joan Vich, comisario de la muestra, que durante este viernes y este sábado traerá a Matadero a Hickeys, The Parrots, La Reif, Ojo Último, Svper y Joe Crepúsculo.

“La idea era juntar, los dos primeros días, propuestas festivas de celebración de una noche de verano”, explica quien también es máximo responsable de programación del Festival Internacional de Benicàssim. Estilos como el garage, el synth wave o el rock más elaborado son las marcas distintivas de un programa plagado en un 90% por músicos madrileños. El cartel a la vuelta de agosto amplía sus referentes con el pop luminoso y el folk celebratorio de grupos como Baywaves, Our Girl, Bigott, Johnston, Fino Oyonarte y Lorena Álvarez. “Para mí, agosto significa sitio en las terrazas, tiempo libre por las tardes y una actividad cultural mucho más relajada, pero bastante activa. Se libera el estrés y la velocidad de la ciudad”, concluye el programador de origen mallorquín.
Otra institución que ha apostado por lo musical y lo gratuito es el Museo Thyssen.

Una actuación durante la pasada edición de ‘Aperitivos Thyssen’.
Una actuación durante la pasada edición de ‘Aperitivos Thyssen’.

Aperitivos se llama la iniciativa que pretende conectar a músicos emergentes con parte de la colección del museo. “Este año nuestra aproximación es a lo popular, a aquellos cuadros de reunión, de gente y de fiesta”, explica Pepa Octavio, la encargada de que una selección de este tipo salga adelante. El 4 de agosto se podrá disfrutar del electrocuplé de Ruiseñora; y, a la vuelta de las vacaciones, de De la Purissima (8 de septiembre), Baiuca (15 de septiembre) y Los Hermanos Cubero (29 de septiembre). “La mezcla entre visitantes del museo de otras nacionalidades y el público conocedor es muy potente, se llena la terraza todos los findes”, cuenta la responsable de mecenazgo. “Cada vez me lo paso mejor en estas fechas, cuando el tiempo es más agradable y hay opción de descubrir nuevos lugares”, añade.

Noches de música clásica, entre olivos

Una de las citas musicales ya asentadas en la capital es Noches del Olivar, iniciativa que organiza la Fundación Olivar de Castillejo. De martes a sábado ofrece conciertos de música clásica todas las tardes a partir de las 20.00, a un precio de ocho euros. Los conciertos se prolongan hasta el 15 de septiembre.
Hoy hay programado un recital de piano a cargo del pianista Jorge Gil Zulueta, mientras que mañana podrá escucharse un quinteto de guitarras integrado por Hugo González, Miguel Ángel Casero, Miguel Revuelta, Víctor Manuel Casero y Óscar López. Tras el descanso del fin de semana, el martes llega un dúo de piano (Belén Bonet) y violonchelo (Pedro Bonet); el miércoles será el turno del Trío Olivar: Isabel Marín (violín), Luisa Gutiérrez (violonchelo) y Ángel Álvaro Martín (piano).

Andrés Noarbe, nacido en el antaño castizo barrio de Tetuán y programador de La terraza magnética, en La Casa Encendida, opina de la misma manera: “Madrid parece otra ciudad, es mucho más amable. Es una ocasión perfecta para ir a ver conciertos al aire libre”. El centro cultural de la ronda de Valencia ofrecerá actuaciones en su terraza de la cuarta planta hasta el 16 de septiembre, a un precio de cinco euros. Una oferta de domingo que también se entrelaza con el ciclo de cine seleccionado por Gus Van Sant. “El uso del volumen condiciona las propuestas que ofrecemos”, dice Noarbe, “así que hemos apostado por músicas atmosféricas y melancólicas. Es la primera vez que meto un piano en la azotea, y suena increíble”.

Música experimental

Entre lo más destacado en La terraza magnética se encuentra el dúo experimental Ann Deveria (5 de agosto), residente en Madrid, cuyos integrantes se mueven cómodos entre lo cinemático y el ambient oscuro. “Si hubieran nacido en Alemania serían mucho más conocidos”, sentencia el programador. Y desde Berlín vienen As Longitude (19 de agosto), otro dúo, esta vez femenino, abanderado de las nuevas corrientes de club a base de ritmos lentos y narcóticos.

La noche y sus salas también se han puesto las pilas en agosto. Berlin is Tropical (siete euros), la fiesta que el Café Berlín viene celebrando desde hace cinco años, redobla su intensidad en verano. “Juntamos en el escenario a más de 10 músicos latinos. Es una auténtica orquesta en directo, con sus percusiones, sus vientos, su bajo y su cantante. Música pensada para el baile”, cuenta Leandro Martín Cersosimo, otro de los autores de que la villa se mueva dos días a la semana a ritmo de salsa y boogaloo. Además, habrá directos como los del guitarrista argentino Juan Falú (1 de agosto), máxima figura del instrumento en Sudamérica, o de la banda Downtown Alligators (10 de agosto), cuyas influencias se pueden rastrear en el blues y el R&B de Freddie King, Albert Collins o Stevie Ray Vaughan.

Y si hablamos de Madrid y música en verano no podía faltar la Operación Bikini de Siroco (12 euros), lanzada por el gran Paco Clavel hace casi 20 años. Este agosto, con un festival de tributos (Jamiroquai, Guns N Roses, Triana, Héroes del Silencio...) y Summer in the city, un ciclo de conciertos que junta también a la sala El Sol. “Intentamos reinventarnos cada año”, aclara Antonio Villar, director de la programación de conciertos junto a Marcela San Martín. El ciclo tendrá grandes nombres de la escena soul y folk internacional, como The James Hunter Six (1 de agosto) o los peruanos Kanaku y el tigre (9 de agosto). Madrid no pierde comba en los meses de asueto y contraprograma con multitud de opciones musicales.

Las citas más destacadas

Veranos de la Villa. Distintos escenarios. Hasta el 2 de septiembre. Gratis o muy baratos.

La plaza en verano. Matadero Madrid. 27 y 28 de julio, 7 y 8 de septiembre. Gratuito.

Aperitivos. Museo Thyssen. Hasta el 29 de septiembre. Entrada libre.

La terraza magnética. La Casa Encendida. Hasta el 16 de septiembre. Precio: 5 euros.

Berlin is Tropical. Café Berlín. Dos fechas por semana durante agosto. Precio: 7 euros. 

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