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Jordi Gispert crea un recinto de arte con tela de camuflaje ártico

El Nuskito Art Space acogerá actividades en el centro La Roca Village

El espacio creado por Jordi Gispert.
El espacio creado por Jordi Gispert.

Jordi Gispert (Barcelona, 1957) es uno de los artistas más inclasificables y sorprendentes del panorama artístico. Dotado de una visión absolutamente personal e irreductible, y de una capacidad de trabajo manual que roza lo sobrehumano, su concepto del arte junta metafísica, monumentalidad, surrealismo y autoironía en una mezcla tan escurridiza y tan impermeable a las definiciones corrientes y las modas como estimulante. Autor de obras como Parkart BCN, un friso gigante con bajorrelieves en un garaje de Barcelona o su intervención en la terraza de Casa Asia, el nuevo trabajo de Gispert, el Nuskito Art Space, que se inaugura mañana jueves en el centro la Roca Village, es un recinto artístico confeccionado artesanalmente con la friolera de 500 metros cuadrados de tela blanca de camuflaje ártico.

“Estoy reventado de coser y montar”, explica el artista en una pausa de su extenuante labor. “El encargo era hacer un proyecto para ofrecer al visitante del centro una visita con una experiencia paralela diferente y sugerente desde el punto de vista artístico”. Se le ocurrió también que podía ayudar a capear en su environment los calores del verano.

“Escogí construir el espacio a base de tejido militar de camuflaje de tanques en Siberia”, comenta, “lo que se denomina en argot Camu Blanco Blanco, y que se diferencia, claro, del beige del camuflaje de desierto o del Rambo para selva. Ha quedado un espacio de luz, de ruptura de lo cotidiano (que es la compra en el centro comercial), un espacio de inspiración basado en el verano, que alude a las vacaciones y a la lumionosidad mediterránea”.

El espacio mide 12 metros de largo por cuatro de alto y siete de ancho y ha sido “vestido de blanco camuflaje” a lo Estación Polar Cebra, excepto, señala el artista, por el uso de un tejido técnico en el que reverberan los rayos del sol y consigue bajar la temperatura cuatro grados produciendo sensación de frescor.

El espacio está surcado por peces y formas colgados del techo y contiene vitrinas con esculturas del propio Gispert. Durante tres meses el lugar, amenizado por un Dj, servirá para distintas actividades como talleres, conferencias y entrevistas. “Se trata de seducir al paseante ofreciéndole un espacio surrealista en el que ocurran cosas y un tiempo de meditación”.

Lo de Nuskito se refiere al recurrente personaje alter ego y extensión del artista y, aquí, portero y cicerone del espacio.