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Barcelona en Comú admite que recortará hasta 27 millones

La oposición intentará reprobar la gestión económica de Colau en el pleno del viernes y la FAVB pide transparencia

La crisis por los recortes que tendrá que hacer el gobierno de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, por la caída de ingresos del Ayuntamiento ha llegado a los chats de Whatsapp y Telegram de Barcelona en comú. Muy activo en las redes, el partido difundió a finales de la semana pasada un mensaje con un argumentario sobre la situación económica que cifra el recorte en un "1% del presupuesto global". El porcentaje equivale a 27,3 millones de euros de un total de 2.739 millones de las cuentas para este 2018. Fuentes del partido, con todo aseguran que son 5 millones, la cifra que dio el pasado viernes el portavoz del Gobierno, Gerardo Pisarello y que corresponde al 1% de los 500 millones que, "redondeando", se invierten al año.

Desde el punto de vista de la información oficial, es la cifra más concreta y elevada de las difundidas desde que a inicios de la semana pasada el PSC reveló que la caída de ingresos provocará recortes. Los socialistas alertaron de la situación económica del consistorio, con un notable descenso de ingresos por impuestos y un notable aumento de los gastos. Cifraron incluso en 107 millones de euros los que Colau tendrá que recortar en inversiones.

Pero el gobierno lo desmintió y aseguró que esta cantidad figura en una documentación de finales de 2017, tras la grave crisis política que vivió Cataluña, y que los números contemplaban el peor de los escenarios. El viernes, el portavoz del gobierno y responsable de Economía, Gerardo Pisarello, aseguró que el recorte, en inversiones, será de cinco millones de euros: 1.670 millones sobre una previsión de 1.675.

La oposición insistió ayer en reclamar transparencia al gobierno. El PSC anunció que presentará una propuesta en el pleno del viernes para reprobar la gestión económica de Colau. Y hubo dos peticiones de celebración de pleno extraordinario para tratar la crisis: una por parte de ERC, PSC y PDeCAT; y otra de Ciutadans, PSC y PP.

Desde las entidades vecinales, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) emitió un comunicado que pide "claridad en las inversiones municipales": que el ejecutivo detalle el estado de los proyectos pendientes, explique los niveles de ingresos y gastos, y que lo haga de forma rápida y en los distritos. "No podemos aceptar que se hable de reprogramación sin discutir la viabilidad de los proyectos", expresa la Federación.

El mensaje difundido por el partido de Colau presume de que el gobierno municipal "decidió destinar todo el dinero de la caja al servicio de la gente", de que la inversión social ha aumentado un 50%, con un total de 850 millones de euros en obras y servicios, y de que la institución es solvente y las agencias de calificación le ponen buena nota. Además, recuerda que el Ayuntamiento "ha asumido con recursos propios inversiones y servicios que corresponden a la Generalitat o al Gobierno central".

El descenso de ingresos y la caída de transferencias, prosigue el mensaje, implica "la replanificación de l'1% del presupuesto". "Esto puede provocar que algunos proyectos se atrasen algunos meses". "Queremos remarcar la cifra, todo esto solo afecta al 1% del presupuesto global", segura y añade: "Las cifras y ejemplos de proyectos que están dando ERC y PSC con el objetivo de crear alarma social son FALSAS". El mensaje acusa a estos partidos de estar en campaña electoral e "instrumentalizar las preocupaciones de la ciudadanía a favor de sus intereses".