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Distrito Centro, una fuente para cada 4.000 madrileños

La red de fuentes de la capital cuenta con 1.619 puntos de acceso a agua potable y solo algo más de un tercio están en la vía pública

Dos personas beben de una fuente en la calle del Arenal, en el centro de Madrid.
Dos personas beben de una fuente en la calle del Arenal, en el centro de Madrid.

Una joven alza su mirada y busca entre los huecos de aire que deja la multitud una fuente con la que saciar su sed. Resulta una tarea imposible: la zona de Chueca, barrio donde se encuentra, no dispone de ninguna. Finalmente, entra en una tienda y compra una botella pequeña. En la ciudad de Madrid hay instaladas 1.619 fuentes de agua potable, solo un un tercio de ellas están en la vía pública, según datos del Ayuntamiento de Madrid. En algunos distritos como en el Centro, solo hay 39, una para más de 3.600 residentes, sin contar los miles de turistas que lo patean diariamente, lo que convierte a Madrid en una ciudad sedienta de agua potable gratis.

El Ayuntamiento, después de arreglar en 2015 decenas de fuentes —según datos de la concejalía de medioambiente solo funcionaba el 42% durante el mandato de Ana Botella—, prometió en 2015 construir un cupo de 13 fuentes por año. En 2018, se han instalado cuatro, una de ellas en la calle del Arenal (Distrito Centro). No obstante, muchos madrileños continúan opinando que,a v eces, es difícil encontrar una donde beber. En otras ciudades europeas como Roma, el número de fuente es mayor que en Madrid. En a capital italiana existen aproximadamente 2.500 puntos de agua potable gratuitos, conocidos como "nasoni", de los cuales 220 están ubicados dentro de las paredes, según datos del Ayuntamiento de Roma de 2015.

Además, el Gobierno de Manuela Carmena incluyó en los presupuestos participativos de 2016 (votados por los madrileños en la web del Ayuntamiento) una propuesta para instalar 284 fuentes de agua potable, 96 de ellas en el Centro y unas nueve en el resto de distritos, entre 2017 y 2019. El inicio del proyecto, de unos dos millones de euros (6.000 por fuente y más de 360.000 para mantenimiento), se ha prorrogado hasta el inicio de este otoño, en el que el Consistorio tiene previsto instalar 95 de las 284.

“Cuando vas por la calle, a veces haciendo deporte, no encuentras ninguna y siempre acabas recurriendo a comprar una botellita de agua y gastarte el dinero. Lo tienes tan asumido que no echas cuentas de que debería haber más fuentes. Las autoridades deberían proporcionarlas”, comenta Auri López, vecina del Barrio de Salamanca. Por zonas, Chamberí es el distrito con menos fuentes por habitante, una por cada 9.196 residentes, seguido de Villa de Vallecas, una por cada 4.226, y Latina, una por cada 3.765. Barajas es la zona donde los madrileños tocan a más, uno por cada 520, seguidos por los de Moncloa-Aracava, uno por cada 598 y Vicálvaro, uno por cada 961.

Algunos ciudadanos han buscado otras alternativas para apaciguar su sed. Como Diego Guinea, que a comienzos de año, lanzó la versión Beta de una aplicación que ayuda a encontrar una fuente en la capital. Este verano pretende colgar la definitiva para plataformas Android, donde los usuarios podrán localizar las fuentes más cercanas y el estado en el que están. "Lo complicado no es solo encontrar la fuente sino que también funcione. En invierno, el Ayuntamiento corta el suministro de algunas para evitar que se congelen las cañerías", apunta.

El catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Complutense de Madrid, Ángel Menéndez, afirma que el uso y funcionamiento de las fuentes pueden regularse en las ordenanzas municipales, pero generalmente no lo está. "Los Ayuntamientos deben velar por que exista un número de fuentes suficiente en atención a las circunstancias: afluencia de personas, temperatura etcétera y también para evitar el despilfarro. Esto significa que no todas las fuentes deben estar abiertas 24 horas al día durante todo el año", explica Menéndez.

De las 1.619 fuentes instaladas en Madrid, 113 están inoperativas. En algunos distritos como Villaverde, el tercio de sus fuentes está fuera de servicio a causa de "vandalismo reiterativo", según datos municipales. En una nota oficial, el Ayuntamiento subrayó que uno de los principales problemas a los que se enfrentan es al continuo robo de grifos, razón por la que en la instalación de las próximas fuentes se incorporen componentes más resistentes y de difícil sustracción, como los grifos antivandálicos.

La Asociación de Viandantes A Pie recopiló y clasificó en un mapa online todas las fuentes de Madrid en varios cajones descriptivos —útiles, incómodas, sin servicio y desaparecidas— con el objetivo de impulsar el uso de las mismas. "Tener como única posibilidad la compra de bebidas en bares discrimina a quien no tiene recursos o edad para comprar. Las máquinas de bebidas embotelladas son una opción insostenible y dañina para el medioambiente", explica un portavoz de la asociación.

El colectivo de viandantes estima, según sus datos, que el ciudadano, en ocasiones, tiene "que recorrer más de 5 kilómetros para encontrar una fuente, teniendo menos de una por cada 18 hectáreas". La asociación también subraya que es importante adaptar las nuevas fuentes a todas las personas, "con independencia de su condición física o psíquica, diseños accesibles, higiénicos y que puedan servir a pájaros y otros animales".

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