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El Rey regresa a Cataluña para los premios Princesa de Girona

El independentismo focaliza ahora su descontento en el Rey

Pintada en una carretera de Girona. En vídeo, declaraciones reciente de Quim Torra sobre el Rey.

El Rey regresa este jueves a Cataluña para la entrega de los Premios Princesa de Girona. Un acto que se ha visto envuelto en polémica por el veto del Ayuntamiento de la capital gerundenses a acoger la ceremonia y por la decisión del Govern de romper sus relaciones con la Casa Real. Los premios se entregará en el centro de eventos Mas Marroch del Celler de Can Roca, en Vilablareix. Varios municipios y los llamados Comités de Defensa de la República harán actos para mostrar su rechazo al Jefe del Estado.

Las 29 visitas anteriores de Felipe VI a Cataluña han encontrado algún tipo de contestación en la calle por parte del independentismo y del republicanismo. Sin embargo, desde el fin del Gobierno de Mariano Rajoy, las críticas desde el separatismo de han focalizado en la figura del monarca al que acusan, en palabras del presidente catalán Quim Torra, de “avalar la violencia policial” contra los votantes del referéndum ilegal del 1-O.

El independentismo ve en el discurso del Rey del 3 de octubre un nuevo agravio. Ese día, Felipe VI criticó al Govern: “Con sus decisiones han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado”. La falta de sensibilidad frente a los herido de las cargas, por ejemplo, le granjeó críticas incluso más allá del independentismo. Torra le pidió que reflexionara sobre ese posicionamiento. El no hacerlo fue la excusa para romper, de manera muy retórica, las relaciones con la Corona.

“No sabemos cuántos catalanes se sintieron más seguros después del discurso del Rey”, critica el periodista Valentí Puig, que considera que el Govern busca “negar la existencia en Cataluña de un reconocimiento tangible a la monarquía”. “Estamos en una monarquía parlamentaria, no constitucional. Al Rey no se le puede hacer responsable”, agrega Josep Maria Castellà, profesor de derecho de la Universidad de Barcelona y miembro de la Comisión de Venecia, un órgano consultivo del Consejo de Europa. “Felipe VI interviene el 3-O com garante de la unidad del Estado”, agrega.

Tanto el abogado como Puig, ambos miembros del think tank antiindpendentista Club Tocqueville, aceptan que el crecimiento de la retórica antimonárquica ya se encuentra “el terreno labrado” por otros asuntos como los escándalos de corrupción o las conductas reprochables del Rey emérito. Puig, sin embargo, ve en los últimos movimientos del independentismo la intención de “negar la existencia en Cataluña de un reconocimiento tangible a la monarquía”.

El profesor de Historia Contemporánea Carles Santacana recuerda el arraigo del republicanismo. “En las primeras elecciones con sufragio universal masculino, Cataluña el único sitio donde el republicanismo ganó”, recuerda. El Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat sólo ha preguntado siete veces, desde 2014, por la valoración de la monarquía. La nota media es de 2,03 sobre 10. La nota del último estudio, hecho en abril de este año, fue de 1,74, incluso más bajo que la de octubre del año pasado, cuando el trabajo de campo se hizo tras el 1-O.