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El independentismo urge a Sánchez a buscar una solución política para Cataluña

Esquerra reclama el traslado de los presos y el PDeCAT, que se levante la intervención de las cuentas

Pedro Sánchez, junto a los diputados del PDeCAT Carles Campuzano y Jordi Xuclà.
Pedro Sánchez, junto a los diputados del PDeCAT Carles Campuzano y Jordi Xuclà.

Los independentistas catalanes han sido decisivos para que Pedro Sánchez ganara la moción de censura y ahora consideran que le toca al presidente electo reconocer ese apoyo en forma de medidas políticas que contribuyan a rebajar la tensión política en Cataluña. Esquerra y PDeCAT recelan del líder socialista y temen que puedan aguarse las expectativas creadas a causa de las acusaciones que PP y Ciudadanos de ceder a las “presiones” del secesionismo y tejer pactos oscuros. Con todo, ambas formaciones tienen claras sus prioridades.

Para los republicanos, el acercamiento de los políticos presos por el procés es un tema fundamental y reclaman no solo su traslado a las cárceles catalanas, sino que Sánchez tenga incluso el gesto de visitar a Oriol Junqueras en Estremera en los próximos días para “explicarle sus intenciones como gobernante”, explicó a EL PAÍS Gabriel Rufián, portavoz adjunto de ERC. Con la investigación judicial acabada, consideran que el traslado a prisiones catalanas sería una medida humanitaria, porque seguramente ya no deberán ser conducidos ante la justicia hasta que se celebre el juicio en el Tribunal Supremo.

“Se ha de ver qué tipo de PSOE y de Pedro Sánchez nos encontramos, si el de las últimas 24 horas o el peor PSOE y el peor Pedro Sánchez que también hemos conocido”, añadió Rufián para verbalizar sus deseos, aunque también reconoció que “no es lo mismo tener a Zoido en el ministerio del Interior, que no tenerlo”, en referencia al cambio de política penitenciaria que se puede desarrollar.

Carles Campuzano, portavoz del PDeCAT en el Congreso, exigió “acuerdos concretos” como forma de “avanzar en la relación que ha creado la moción de censura. En esa línea pidió que se levante de inmediato la intervención de las cuentas de la Generalitat que acordó el pasado mes de septiembre el entonces ministro de Hacienda, Cristobal Montoro.

“No hay autogobierno de Cataluña si no hay autonomía de las finanzas de la Generalitat”, dijo Campuzano. También reclamó que se derogue el decreto ley que promovió el Gobierno de Rajoy para estimular la macha de las sedes sociales de determinadas empresas de Cataluña. “Es simbólico”; reconoció, pero si el artículo 155 se levanta con la formación del Govern, el Gobierno también tiene “deberes muy evidentes, al margen de la reunión de Quim Torra y Sánchez para abordar estas y otras cuestiones”.

Los secesionistas catalanes creen “la victoria de la moción de censura es la victoria de Cataluña contra Rajoy”, en palabras de Campuzano, y creen que sin ellos el PP seguiría en La Moncloa. La complicidad del PP con el PSOE en los últimos meses en la cuestión catalana les hace sentirse escépticos y por eso Esquerra reclama, por ejemplo, que Sánchez cumpla su palabra y desista de los recursos contra leyes tumbadas por el Tribunal Constitucional. “No hace falta ser independentista para estar a favor de eso, porque son leyes contra la pobreza energética, infantil o habitacional”, dijo Rufián.

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont exhibió su perfil más duro, alejado de la moderación de los diputados del PDeCAT y afirmó que "aún no podemos celebrar nada" porque "nos queda una larga lucha y un largo camino para vencer las injusticias, que son muchas y persistentes". En una entrada en su perfil de Twitter, el expresidente catalán añadióm que que "si nosotros fuésemos de venganza, hoy nos podríamos dar por satisfechos", tras haber triunfado la moción de censura contra el gobierno del PP presidido por Mariano Rajoy.

Artur Mas, por su parte, destiló un resquicio de optimismo y se felicitó por la elección de Sánchez al considerar que abre “una mínima posibilidad de restablecer un clima en el que se pueda hablar". Con todo, recordó que el presidente electo ha sido muy duro contra el independentismo y ha augurado que para hacerse perdonar por aceptar el apoyo de los independentistas puede "enseñar las garras contra el soberanismo en algún momento".