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“Gobernaremos el teléfono con la mirada”

Pacientes del Instituto Guttmann prueban una aplicación que permite usar Twitter con los ojos

Antonio Balguer interactúa con su móvil en el Institut Guttmann.
Antonio Balguer interactúa con su móvil en el Institut Guttmann.

El puntito se mueve inquieto alrededor de la pantalla del móvil. Desde la cama, Antonio Balaguer intenta domar con sus ojos a la “bolita” para navegar por la interfaz de Twitter. Entra en un mensaje, lo comparte, reproduce un vídeo. Todo ello con la mirada, pues su tetraplejia le impide usar las manos. Los ojos de Antonio sustituyen al ratón del ordenador, o al pulgar de la mano. Hasta hace unos meses, este granadino, de 52 años, nunca había usado Twitter. Desde febrero, participa en una prueba piloto en el Instituto Guttmann de Badalona, donde un grupo de personas discapacitadas contribuyen a desarrollar EyeTwitter, aplicación que permite usar la red social con la mirada.

A partir de algoritmos de inteligencia artificial, el Android de Antonio hace un “mapeo” de su cara y combina esa información con el posicionamiento de los ojos, logrando dirigir el punto en la pantalla con la mirada. Lo explica Eduardo Jáuregui, fundador de la empresa vasca Irisbond, creadora de la tecnología Eye-Tracking, a la venta como un dispositivo que se instala en el ordenador. Más de 1.000 personas en el mundo con discapacidad ya han logrado comunicarse con los ojos.

La tecnología sigue al iris de los ojos para interactuar con la pantalla

Junto a Anna Pobes, su terapeuta, Antonio explica, animado, su experiencia con una aplicación en desarrollo que también prueban otros seis pacientes de Guttmann. “¡Cuándo la aplicación esté terminada será la ostia!”, exclama. “Podré controlar algo que no puedo hacer con las manos”, observa este conductor de autocares en Mallorca, al que una mala caída de cabeza en una piscina le dejó en silla de ruedas. Pese al diagnóstico inicial, ahora celebra que puede mover la cabeza, algo las manos y dos dedos del pie.

Un proyecto de la Fundación Mobile World Capital Barcelona puso en contacto a los diferentes actores de esta prueba. Jáuregui se muestra convencido: “En breve seremos capaces de gobernar un teléfono con la mirada”. Es el último objetivo que se plantean los ingenieros de Irisbond, que se enfrentan al reto de adaptar la tecnología ya existente a la cámara trasera de cualquier dispositivo, al sistema de procesamiento de los móviles y a cualquier condición de luz, movimiento y posición.

Desde Guttmann, Eloy Opisso, responsable de Innovación, explica que una de las demandas constantes de los pacientes tetrapléjicos o con parálisis cerebral consiste en poder acceder a herramientas que les permitan usar sus móviles. “Es lo que más echan de menos. Acceder al WhatsApp, por ejemplo. Nos dicen: ‘Lo que necesito es comunicarme con el móvil con mis amigos”, explica Opisso. Hasta 300.000 personas en España con discapacidad se podrían beneficiar de esta tecnología, según el director de Irisbond.

Los participantes esperan poder usar otras aplicaciones como WhatsApp

Antonio no se lo pensó dos veces, aunque reconoce que cuando le propusieron participar en la prueba piloto no se lo creía del todo. “Me impactó bastante”, dice. No es el primero en navegar por Twitter con la mirada. Hace un año, otro granadino se convirtió en la primera persona en tuittear con los ojos, gracias a una campaña de la red social, que hace un mes repitió con Alberto Moreno, un chico de 23 años tetrapléjico que llevaba dos años de silencio en las redes por un accidente de coche. “Hemos puesto en Twitter la conversación sobre la gente con discapacidad y su derecho a comunicarse”, afirma Emilio Pila, director Creativo de la red social en España y responsable de la campaña de Alberto.

De momento Eyetwitter funciona combinando la voz y la mirada. Para escribir un mensaje es necesario verbalizarlo. Lograrlo tan solo con los ojos es otro gran desafío para los expertos de Irisbond, que deberán conseguir que la vista pueda interactuar en un espacio reducido, como es la pantalla del móvil, con la misma precisión que lo hace ahora en una tableta o monitor de ordenador.

La primera vez que consiguió “llevar la bolita”, Antonio sintió “alegría”. Se veía capaz, a pesar de su tetraplejia, de “poder hacer algo”. En un futuro no muy lejano se imagina charlando con sus amigos por WhatsApp, gestionando su cuenta bancaria por él mismo o incluso haciéndose un selfie.

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