TRIBUNALES

Juzgan en Alicante al narco británico que alardeaba de sus éxitos en Wikipedia

Brian Charrington niega su implicación en un alijo de 192 kilos de cocaína

Brian Charrington, considerado uno de los barones del narcotráfico en Europa,en una cafetería próxima a la Audiencia de Alicante.
Brian Charrington, considerado uno de los barones del narcotráfico en Europa,en una cafetería próxima a la Audiencia de Alicante.EFE/MORELL

Brian Collin Charrington, considerado por las autoridades europeas como uno de los principales barones del narcotráfico internacional, célebre por alardear supuestamente de sus éxitos delictivos en Wikipedia, ha comenzado a ser juzgado este lunes en la Audiencia Provincial de Alicante. Pese a acumular numerosos antecedentes policiales por tráfico de estupefacientes en Inglaterra, Francia, Alemania y España, este ciudadano británico de 61 años ha negado hoy haber dirigido la introducción de 192 kilos de cocaína a través del puerto deportivo de Altea y se ha presentado a sí mismo como un empresario del sector inmobiliario que cumple con sus obligaciones tributarias. “Compro y vendo chalés y pago mis impuestos”, ha precisado a preguntas de su abogado, tras negarse a contestar al fiscal.

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Junto a él se sientan en el banquillo de los acusados su mujer, Isabelle Robert, su hijo Ray y otros seis presuntos integrantes de su banda. La fiscalía les considera autores de diferentes delitos contra la salud pública, falsedad documental, pertenencia a organización criminal, encubrimiento y blanqueo de capitales, y pide para ellos penas de hasta 17 años de cárcel.

La banda de Charrington fue desarticulada en julio de 2013, en el transcurso de una operación desarrollada por el Grupo de Respuesta Especial al Crimen Organizado (Greco) de la Policía Nacional en colaboración con fuerzas de seguridad de Venezuela, Francia, Reino Unido, Colombia, Argentina y Brasil. Además de la cocaína, que había viajado en yate desde Sudamérica hasta Altea, los agentes se incautaron de bienes (una decena de viviendas de lujo, coches de alta gama y seis embarcaciones de recreo) y bloquearon cuentas bancarias por valor de unos 5 millones de euros.

El presunto líder de la organización ya había sido arrestado en España en 1997 por su supuesta participación en la compra de cuatro toneladas de hachís. En sus pisos de Calpe y otros municipios de la Costa Blanca llegó a dar cobijo a alguno de los fugitivos más buscados por el Reino Unido, según informó en su día la Dirección General de la Policía.

Las pesquisas por las que es juzgado ahora se iniciaron en enero de 2010 y se centraron en un primer momento en su esposa. Isabelle Robert también era una vieja conocida de las fuerzas policiales europeas. No en vano, había mantenido una relación sentimental anterior con otro narcotraficante, el francés Alain Coelier, que moriría asesinado a balazos seis meses más tarde, en julio de 2010, junto a su guardaespaldas en La Nucía. Coelier llegó a participar en el secuestro de la niña Melodie Nakachian, hija del magnate Raymond Nakachian y de la cantante Kimera, perpetrado en Estepona (Málaga) en 1987, y fue sentenciado por esos hechos a 12 años de prisión.

Ocho de los nueve procesados de la causa que se juzga desde este lunes la Audiencia de Alicante están en libertad provisional, el noveno se halla en prisión por otros delitos y un décimo implicado se encuentra en busca y captura. Los sospechosos niegan cualquier relación con los 192 kilos de cocaína intervenidos por la policía en Alicante. La mayoría de ellos ha optado hoy, durante la primera sesión del juicio, por responder únicamente a sus respectivos abogados.

Los defensores han solicitado al tribunal que declare la nulidad de las escuchas telefónicas realizadas por la policía durante la investigación, bajo la dirección de un juez de Dénia, porque entienden que vulneraron los derechos constitucionales de sus clientes.

Charrington ya fue detenido en la década de los 90 por su supuesta vinculación con un alijo de 500 kilos de cocaína en Gran Bretaña y con cuatro toneladas de hachís confiscadas en España. Hoy, sin embargo, se ha desvinculado del mundo del narcotráfico para asegurar que vive que dedicado a sus negocios inmobiliarios. Ni se reconoce en las conversaciones telefónicas intervenidas por la policía ni admite la propiedad de los terminales sometidos a escucha.

También niega haber viajado junto a su esposa a Francia en 2011 para negociar la compra del alijo de 192 kilos encontrado en uno de sus pisos, en El Albir (Benidorm). Solo ha admitido que trataba de proteger a su compañera sentimental cuando borró de una pizarra, en el momento de su detención, varias direcciones y números de teléfono que podían conducir a la policía hasta ella.

La propia Isabelle Robert ha explicado a los magistrados que había huido a Venezuela, donde fue detenida antes de ser extraditada a España, después de que la Audiencia Nacional le impusiera nueve años de cárcel y una multa de 200 millones de euros por colaborar con Coelieren la importación de otras 3,5 toneladas de cocaína.

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