Los afectados por la mina de Touro demandan a la Xunta informes contra “este atentado ambiental”

Los sectores del mar de la Ría de Arousa se suman a la movilización vecinal para impedir las extracciones de cobre que afectarán a la pesca y el marisqueo

Un vecino de Touro muestra el drenaje ácido de mina en el agua de la zona.
Un vecino de Touro muestra el drenaje ácido de mina en el agua de la zona.ÓSCAR CORRAL

La Plataforma en Defensa da Ría de Arousa (PDRA) que representa a las cofradías y asociaciones del sector pesquero y marisquero se sumará este domingo a la movilización convocada por la plataforma vecinal Mina Touro-O Pino Non para frenar la reactivación de la mina donde se prevé la extracción de cien millones de toneladas de cobre. La concentración tendrá lugar delante del Ayuntamiento de Touro.

Los colectivos contrarios a la implantación de la mina que se proyecta en Touro y O Pino han solicitado la implicación de la Xunta ante el proyecto minero de la empresa Cobre San Rafael SL., que a través de la corporación internacional Atalaya Mining pretende la extracción de cobre sin ninguna protección en una extensión de aproximadamente 700 hectáreas.

Las plataformas Mina Non, integrada por vecinos de Touro y O Pino, y la PDRA han demandado al presidente de la Xunta Alberto Núñez Feijóo informes autonómicos negativos a la propuesta empresarial para evitar que el proyecto se desarrolle y “acabe con nuestros medios de vida y nuestra salud, ya que supone un atentado al medio ambiente”, según han denunciado ambos colectivos en un comunicado conjunto.

En su denuncia elevada a la Xunta, los afectados advierten al Ejecutivo gallego que la mina eliminará 341 hectáreas de masa forestal y 150 de cultivos y vegetación. Además, afirman, su actividad prevé una media de seis voladuras diarias de entre 9 y 16 toneladas de explosivo que se realizarán a menos de un kilómetro de los veinte núcleos de población, una guardería y una residencia de la tercera edad.

Según el estudio técnico, en el proceso de separación del cobre de las rocas se utilizarán compuestos químicos. “Estos son altamente peligrosos para las personas y el medio ambiente, además de ser potencialmente cancerígenos y nocivos para los organismos acuáticos, con efectos a largo plazo y no fácilmente biodegradables”, según recoge el manifiesto difundido por ambas plataformas de afectados.

También advierten que las altas concentraciones de metales pesados en la mina tendrán un grave impacto en el sector del mar de Arousa, donde desemboca el Ulla y donde se encuentra el mayor banco marisquero de Galicia. El presidente de la PDRA, Xaquín Rubido, ha asegurado que “la megamina es un problema público que afecta a todos los gallegos y del que debe preservarnos el presidente de la Xunta, porque su obligación legal y moral es estar con los gallegos”.

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La manifestación, acompañada de una tractorada, saldrá de la antigua balsa de Angumil y rematará delante del Ayuntamiento donde una niña y un niño, vecinos de Touro, leerán un manifiesto. También se anunciarán nuevas medidas reivindicativas, como recogida de firmas y campaña a través de las redes sociales, además de charlas informativas en los principales municipios afectados por el proyecto minero.

Las cofradías integradas en la Plataforma en Defensa de la Ría de Arousa han presentado una moción conjunta en todos los ayuntamientos costeros de las provincias de Pontevedra y A Coruña para exigir a la Xunta la paralización del proyecto por los graves efectos tóxicos que tendría su explotación en el estuario del río Ulla.

La PDRA denuncian que esta concesión, además de poner en riesgo la principal área de produción de moluscos de la UE, afectaría a la captación de agua potable en los municipios de Vedra, Boqueixón, Teo, Padrón, Dodro, Rianxo, Boiro, A Pobra do Caramiñal, Ribeira, Pontecesures, Valga, Catoira y Vilagarcía de Arousa.

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