Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Hemos tenido que defender que España es una democracia madura con todas las garantías”

La eurodiputada socialista destaca la necesidad de que España recupere presencia en Latinoamérica

La eurodiputada socialista, Inmaculada Rodríguez-Piñero, durante la entrevista. Ampliar foto
La eurodiputada socialista, Inmaculada Rodríguez-Piñero, durante la entrevista.

La portavoz del PSOE en la comisión de comercio internacional del Parlamento Europeo, Inmaculada Rodríguez-Piñero, se siente valenciana aunque su documento de identidad ponga que nació en Madrid (1958). Tiene su casa y su familia en la capital del Turia desde hace más de 27 años, donde regresa cada fin de semana que puede y le permiten sus largos viajes por Latinoamérica. Licenciada en Económicas, con un máster en Teoría Económica en Minnesota (Estados Unidos) y otro en Economía Aplicada en Grenoble (Francia), es una de las cabezas mejor amuebladas del partido socialista, que la nombró en el año 2004 secretaria de Política Económica y Empleo. Funcionaria de la Generalitat Valenciana, ha ocupado diferentes cargos institucionales tanto en la Administración autonómica como en la central. Dirigió la secretaria general de Infraestructuras del Ministerio de Fomento y presidió la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre. EL PAÍS habló con la parlamentaria antes de emprender viaje a Colombia y Perú para evaluar el cumplimiento de los acuerdos comerciales que la UE firmó con ambos países hace cinco años.

Pregunta. El proceso de paz en Colombia pasa por un momento complicado.

Respuesta. El Parlamento Europeo, y, en especial los socialistas, apoyamos totalmente el proceso de paz, el proceso de diálogo. Colombia necesita superar la crisis derivada de la seguridad, de la violencia y sobre todo el problema ligado al narcotráfico. Por eso es muy importante que las instituciones europeas impulsen el proceso de reconversión de los cultivos controlados por las guerrillas dedicados a la coca, por otros productos legales que ayuden al desarrollo de los campesinos que viven de la agricultura.

P. ¿Pero es viable esa opción? ¿Hay recursos?

R. Sí, lo es, pero requiere tiempo. Se ha hecho un esfuerzo enorme en el proceso de restitución de las tierras. Que es muy complejo porque no hay un catastro como en España. No hay tradición en el registro de escrituras, y en zonas rurales remotas y aisladas es muy difícil verificar la propiedad de las tierras. Pero el Gobierno ya ha conseguido un paquete importante de restitución y ahora hacen falta recursos. La Unión Europea (UE) ha dado una subvención de 95 millones de euros para ayudar a Colombia a la reconversión agraria. Y el Banco Europeo de Inversiones (BCI) dispone de una línea de financiación en condiciones de largo plazo de devolución. Esta parte todavía no ha arrancado porque la situación económica del país requiere de un trabajo previo con las entidades financieras para que los créditos lleguen a su destinatario final. La UE quiere establecer una oficina del BCI en Colombia, aunque existen muchas dificultades, pero es fundamental que se pueda implantar, y lo que es más importante, que los empresarios conozcan las condiciones y vaya acompañada de una capacitación técnica para que el dinero sea utilizado en el proceso. La Unión Europea está firmemente comprometida en ayudar a Colombia en todos sus aspectos para que no tenga que depender de Estados Unidos, fundamentalmente, y para que pueda sustituir el narcotráfico por productos legales que den estabilidad al país y sean una fuente de riqueza para los agricultores.

“La UE quiere establecer en Colombia una sucursal del Banco Europeo de Inversiones”

P. ¿De qué forma beneficia el acuerdo a la UE y a España?

R. De muchas maneras. Desde un posicionamiento geopolítico, la Unión Europea tiene que tener mucha más presencia en toda Latinoamérica porque China está ocupando todo el espacio económico. China se ha convertido en el segundo socio comercial de Latinoamérica y la política que sigue es invertir donde le interesa comercialmente pero sin ayudar en una estrategia de desarrollo sostenible.

P. ¿Quiere decir que China solo quiere obtener rentabilidad y la UE busca hacer el bien social?

R. Así es. China no invierte para ayudar al desarrollo. La UE sí quiere ayudar a esa estrategia de desarrollo y a nuestras empresas para que tengan capacidad de inversión en estos países al mismo tiempo que les apoyan para que dispongan de su propio tejido productivo. Es una estrategia ganadora para Latinoamérica y para la UE.

“China se ha convertido en el segundo socio comercial de Latinoamérica”

P. ¿Europa ha perdido ventaja en Latinoamérica?

R. Sí. Y debe recuperarla porque Estados Unidos no apuesta por un orden internacional, no apuesta por una reglas del multilateralismo, no apuesta por una globalización que sea justa y ayude a que todos puedan obtener beneficios de lo que es una apertura económica. Trump dijo muy claro cuál es su objetivo, American First (América primero), y es lo que está haciendo. Está adoptando medidas muy proteccionistas en contra de la Unión Europea, y, lo que es peor, en contra de los intereses de la estabilidad mundial.

P. ¿Qué debe hacer Europa?

“México necesita diversificar su economía y su dependencia de Estados Unidos”

C. Centrar su estrategia política, económica y comercial en aquellos lugares donde China está teniendo una presencia protagonista sin defender los valores y principios que he expuesto. Y lo hago extensivo a Cuba, México y Chile. España es el país de referencia para Latinoamérica, somos el país amigo, el país en el que confían; las empresas españolas son bienvenidas, de hecho, han desarrollado un importante papel, pero tiene que haber más. Y no solo las grandes. Tenemos muchas pequeñas y medianas empresas que pueden dar el salto e internacionalizar su producción y sus servicios.

P. ¿Cómo están las negociaciones con México?

R. Está previsto que se pueda cerrar este mes el nuevo acuerdo de modernización y de asociación. El anterior entró en vigor en el año 2002. Quedan algunos flecos , pero la voluntad política por ambas partes es total. México necesita diversificar su economía y su dependencia de Estados Unidos. Es fundamental. México mira a la UE como una oportunidad para conseguirlo. Y la UE también quiere apostar por ayudar a México en su proceso de profundización de los valores democráticos, de respeto de los derechos humanos.

P. ¿Qué destacaría del nuevo acuerdo?

R. Hay un capítulo importante de cooperación en la lucha contra la corrupción, contra la evasión fiscal, para defender en los ámbitos internacionales las reglas de la OCDE. Los acuerdos actualmente no solo sirven para intercambiar bienes y servicios. También se establece en qué condiciones y modelos de producción, de relaciones laborales, de respeto medioambiental…

“Desde que gobierna Rajoy se ha producido una pérdida de poder institucional tremendo”

P. ¿Y en el aspecto comercial?

R. La apertura de los mercados. Es decir, rebajar aranceles, suprimir trabas administrativas para facilitar el acceso a los mercados, incluso los de contratación pública para que las empresas puedan competir. En México existen muchas dificultades en materia de aduanas para la entrada de productos de la UE. Y la solución es ponernos de acuerdo en los certificados que se exigen y que sean reconocidos y válidos para todos. Abrir el mercado de servicios. El escenario internacional ha cambiado totalmente. El acuerdo es mucho más ambicioso. Se introduce un capítulo de inversiones para ayudar a invertir en el país. Pero lo importante de un acuerdo comercial es que las empresas conozcan muy bien las nuevas condiciones para aprovechar la apertura, porque el objetivo último es quitar barreras para que las empresas puedan crecer. México tiene una población de más de 120 millones de habitantes.

P. ¿A qué tipo de empresas favorecen estos acuerdos de la UE con América Latina?

R. La dificultad la tienen las compañías que quieren comerciar pero sin establecerse porque no quieren o no pueden. Y es ahí donde está la fuente de crecimiento de las empresas valencianas, españolas y europeas. La base de nuestro tejido empresarial está formado, en más de un 95%, por pymes.

P. Cómo se ve desde Bruselas el conflicto catalán y el espectáculo que ofrece Carles Puigdemont?

R. Nunca se tenía que haber llegado a esta situación. Lamento profundamente que ninguna de las partes haya establecido un marco de diálogo para resolver los problemas. En Bruselas se ha visto con auténtica preocupación porque no se entendía ni se entiende, porque es una de las regiones más dinámicas de la UE, con una gran capacidad de crecimiento, con un potencial inmenso y un margen de autonomía al máximo nivel comparado con cualquier región europea. No se entiende cómo se ha llegado a esta situación ni como se pretendía resolver el conflicto reclamando una independencia ilegal.

“Trump ha adoptado medidas proteccionistas contra la UE”

P. ¿Hubo confusión al principio?

R. Sí. Hubo una gran desinformación. Eché de menos que no hubiera habido previamente una tarea más intensa a través de la diplomacia de conocer cuál es el Estado de derecho de nuestro país. Los eurodiputados españoles hemos tenido que defender que España es una democracia madura con todas las garantías. Tener que estar defendiendo la democracia en el parlamento europeo es duro. Eso luego cambió, afortunadamente, y ahora nadie lo cuestiona. España está a la cabeza como cualquier otro en la garantía de nuestras instituciones, en la separación de poderes y en la defensa de los derechos y las libertades.

P. ¿Cataluña es el iceberg del problema territorial que tiene España?

R. Es el elemento más visible, más claro y más grave, pero no es el único. España necesita resolver un problema territorial porque hay una gran desigualdad entre ciudadanos en función de dónde vivan. Tenemos un país casi federal ; pero no tenemos las instituciones que deben acompañarlo. El Senado es todo menos una institución que represente a las autonomías. Necesitamos abordar reformas y necesitamos un gobierno que asuma el liderazgo político y resuelva, desde la política y el diálogo, los graves problemas que tenemos.

P. ¿Por qué son importantes las decisiones que se toman en el Parlamento Europeo?

“El Senado es todo menos una institución que represente a las autonomías”

R. Porque los grandes retos que tenemos que afrontar como sociedad y como economía ante el futuro se está tratando y decidiendo en Europa. Son retos globales que nos afectan a todos y se deciden en Europa. Por ejemplo, acabamos de aprobar una resolución una nueva directiva en materia de energía renovable. Para la Comunidad Valenciana es fundamental recuperar ese marco porque somos una región que tiene todos los elementos que frenó la normativa del Gobierno y que supuso un impuesto al sol. Tienes que influir en el momento que se está negociando.

P. ¿España cómo está en ese aspecto?

R. Débil. Hay un problema de convencimiento de las organizaciones empresariales de que Europa es fundamental. Y tienen que estar mucho más presentes. Además, desde que gobierna Rajoy se ha producido una perdida de poder institucional tremendo.

P. ¿Cómo vivió la primera etapa de su estancia en Bruselas?

R. Ahora se ha recuperado la credibilidad en las instituciones valencianas. Pero aquí nadie podía entender que la corrupción se hubiera instaurado durante tantos años. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha conseguido cambiar esa percepción y esa realidad. Haber engañado a las instituciones europeas manipulando y ocultando cifras, vulnerando todas las reglas de la competencia con las ayudas que dieron a los clubs de fútbol, a la Ciudad de la Luz…

P. La Comunidad Valenciana tenía una imagen nefasta.

"Es muy difícil formar parte de la UE si no se confía en quien está gobernando"

R. Peor; corrupta, dañina, basada en el engaño y en la vulneración de las leyes. Pero ha cambiado radicalmente. Ahora nos reconocen como una institución honesta y transparente que colabora con la UE para solucionar todos los problemas que hemos heredado en materia de ayudas, que no han sido pocos, y sobre todo, que somos una comunidad que busca la eficiencia en la captación de recursos comunitarios para aprovechar al máximo los fondos. Es fundamental porque es muy difícil formar parte de la UE si no se confía en quién está gobernando en la Comunidad Valenciana.

P. ¿Está satisfecha con el Gobierno del Botánico?

R. Siendo la comunidad peor financiada y la peor tratada en las inversiones del Estado, ha sido capaz de reducir su deuda, el año pasado fue la única que lo logró, ha cambiado la priorización de las políticas y la eficiencia en la gestión. Me siento muy orgullosa de que se haya recuperado la sanidad universal y eliminado el copago farmacéutico, una de las decisiones políticas más regresivas e injustas que ha aplicado el Gobierno. Del acceso a la educación y la ayuda a los libros de textos y a los comedores escolares. Se han resuelto más de 15.000 expedientes de ayudas a la dependencia que estaban paralizados. Se han heredado unas condiciones terribles desde el punto de visto económico y financiero, pero se demostrado que se pueden atender las necesidades de los ciudadanos.

Más información