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La CUP apuesta por estar en la Mesa del Parlament y rechaza el grupo propio

Los anticapitalistas revelan que ERC les ofreció un diputado a cambio de apoyar la gobernabilidad sin aclarar las condiciones

Los diputados de la CUP, Natàlia Sánchez, Carles Riera, Vidal Aragonés y Maria y Maria Sirvent, en una rueda de prensa en la sede de la CUP.
Los diputados de la CUP, Natàlia Sánchez, Carles Riera, Vidal Aragonés y Maria y Maria Sirvent, en una rueda de prensa en la sede de la CUP. EL PAÍS

La CUP ha decidido hoy "poner a disposición" uno de sus diputados para que la Mesa del Parlament cuente con "mayoría republicana" y ha rechazado de forma paralela las ofertas de Junts per Catalunya y Esquerra para que formaran grupo parlamentario propio. La decisión implica que los anticapitalistas tendrán un subgrupo que penderá del Grupo Mixto. La situación es pareja a la del Partido Popular.

Tras la celebración del Consell Politic, en Malgrat de Mar, la portavoz del secretariado, Núria Gibert,  ha advertido a JxCat y a ERC de que la mayoría independentista de la Mesa deberá estar "al servicio de lo que el pueblo expresó el 1-O", es decir, deberá actuar para "materializar la república". "Si constatamos que está haciendo trabajo autonómico nosotros nos marcharemos", ha señalado.

Los anticapitalistas, que suman cuatro diputados, han rechazado finalmente formar grupo propio desestimando las ofertas de Esquerra y de Junts per Catalunya que estaban dispuestos a cederles un diputado para que sumaran los cinco necesarios. Gibert ha aclarado que en su decisión "ha pesado" el hecho de que ERC condicionara esa cesión a que los anticapitalistas apoyaran la gobernabilidad "sin conocer las condiciones". "Formar grupo propio no era para nosotros prioritario en absoluto", ha recalcado.

Carles Riera, líder del grupo parlamentario, ya avisó el miércoles que no era prioritario para ellos el grupo propio y que, en el caso de aceptarlo, sería a cambio de nada. Los anticapitalistas han fijado dos condiciones para sus eventuales socios: que se cree una  comisión de investigación sobre "la brutalidad ejercida contra la población" durante las votaciones del 1 de octubre y otra de estudio sobre "las soberanías, las realidades materiales y los cambios que se pueden llevar a cabo con la República".