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TEATRO

Verdades en la madrugada

Una obra teatral lleva a escena algunas de las historias escuchadas en el programa ‘Hablar por hablar’ de la Cadena Ser

Escena de la obra de teatro Hablar por hablar.
Escena de la obra de teatro Hablar por hablar.

En la madrugada, mientras el país duerme, brotan de la oscuridad las voces que cuentan sus historias más íntimas. El programa Hablar por hablar, en la Cadena Ser, lleva más de 25 años (desde que lo fundara la periodista Gemma Nierga) cumpliendo el papel de una especie de terapia de grupo radiofónica en la que los ciudadanos susurran los secretos que les desvelan. Ahí, en las ondas hertzianas, la gente se escucha pacientemente y se ayuda.

Ahora algunas de las mejores historias del programa saltan a las tablas teatrales en el montaje Hablar por hablar, que se puede ver en el Teatro Bellas Artes (Marqués de Casa Riera, 2) del 12 de enero al 18 de febrero. En el escenario un estudio de radio donde conduce la cálida voz de la locutora. Delante se escenifican algunas de las tramas ficcionadas por cinco dramaturgos: Alfredo Sanzol, Ana R. Costa, Juan Cavestany, Yolanda G. Serrano y Juan Carlos Rubio. Además, otras historias entran en el aire, tal cual fueron contadas en el programa; recuerda a Creí que mi padre era Dios (Anagrama), el libro en el que Paul Auster recoge historias radiofónicas estadounidenses para crear una radiografía de aquel país.

“Con todas estas historias se forma un retablo de lo que es la sociedad actual, con sus aciertos y sus fracasos, sus historias de amor y desamor”, cuenta el director Fernando Sánchez-Cabezudo, que fue contactado por la productora Cornejo Films para encabezar el proyecto. No es casualidad que su último éxito fuera Historias de Usera (Premio Max a la Mejor Producción Privada de Artes Escénicas el año pasado), un montaje que también era un collage de historias mínimas, cotidianas, basadas en hechos reales y protagonizadas por el ciudadano de a pie. “Para mí tiene todo el sentido continuar con un proyecto como este”, confirma Sánchez-Cabezudo, “el proceso creativo ha sucedido de otra manera, pero el concepto es el mismo que en la obra sobre Usera”.

Para seleccionar las historias adecuadas de entre el gigantesco historial del programa se tiró de los libros que publicaron dos de las presentadoras, Mara Torres (Hablar por hablar: historia de madrugada, publicado por Aguilar en 2004) y Macarena Berlín (la actual titular del micrófono nocturno, que publicó Hablar por hablar, la vida continua, también en Aguilar, en 2014), y que ya recogían algunos de los mejores relatos que se escucharon en el aire nocturno a través de las llamadas de lo oyentes de toda la geografía. “Muchas veces en lo teatros madrileños solo se habla de lo que pasa en Madrid, es todo muy local”, dice el director, “en esta obra hacemos un recorrido por diferentes puntos del territorio”.

Se trata de un espectáculo que sucede en la penumbra y donde prima lo auditivo. “Tratamos de potenciar mucho el sonido de la radio, los micrófonos, las voces, hacer que el espectador escuche”, dice el director, “como queríamos potenciar lo sonoro y todo sucede en la madrugada, cuando la radio va a otro ritmo más pausado, también bajamos las luces y trabajamos en la sombra”. El elenco en esa sombra está formado por Ángeles Martín, Antonio Gil, Pepa Zaragoza, Samuel Viyuela y Carolina Yuste, aunque también participan las voces de José Sacristán, José Coronado o Cristina Lasvignes, que también fue conductora del programa.

Las historias transcurren como la propia vida: entre lo trágico y lo cómico. El hijo desconocido que aparece por sorpresa. El hombre que no liga y por la noche compra sexo con cuero y anillos. La señora paranoica que está convencida de que los vecinos le espían hasta cuando pela las naranjas. La que podría hacer de hilo conductor es la historia de un niño que se pierde y es rastreado por todos los oyentes del programa, que llaman aportando datos sobre su paradero. “Esta es una historia especialmente bonita porque transmite la idea de que el programa es, además de un programa, una comunidad de oyentes escuchándose y ayudándose”, concluye el director, “en este espectáculo el público va a experimentar un viaje a través de la noche en la radio”.

Historia de la noche

El germen del programa Hablar por hablar fue el programa de Radio Barcelona Parlar per parlar que desde 1989 dirigía Gemma Nierga, y que acabó pasándose del catalán al castellano y emitiéndose en todo el país. Un programa donde los oyentes podían abrir su corazón sin ni siquiera esperar de la locutora un reproche, un consejo o un sermón. Un confesionario sin absolución ni padrenuestros. Después el espacio pasó varias fases: entre 1997 y 2001 tomó las riendas Fina Rodriguez, entre 2001 y 2006 se consolidó de la mano y la voz de Mara Torres, que introdujo el programa en el campo de las nueva tecnologías. Cristina Lasvignes tomó el relevo entre 2006 y 2008, para dar paso a Macarena Berlín que está el frente del barco cada noche, de lunes a viernes, en la Cadena Ser, de 2 a 4.30 de la madrugada.

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