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Los agricultores lanzan un SOS por la alerta de sequía

Unió de Pagesos asegura que se ha perdido el 50% de la cosecha de aceituna en el sur de Tarragona

Imagen del pantano de Sau, con el campanario del antiguo pueblo a la vista.
Imagen del pantano de Sau, con el campanario del antiguo pueblo a la vista.

La Agencia Catalana del Agua (ACA), la empresa pública de la Generalitat encargada de ejecutar las políticas del gobierno catalán en materia de aguas, lleva meses alertando de la sequía que amenaza a Cataluña. El ACA admitía el pasado 27 de diciembre que los embalses interiores se encontraban al 45% de su capacidad total. En las redes sociales el mensaje de la empresa pública es todavía más apocalíptico y lanza un SOS a la ciudadanía: “Ya que no podemos provocar la lluvia, tenemos que insistir en que hay que cerrar los grifos. El agua es un recurso escaso. Que no se nos escape”.

El Servicio Meteorológico de Cataluña ha alertado que diciembre ha sido un mes muy seco. Desgraciadamente no es una excepción, en los meses de septiembre, octubre y noviembre ha llovido un 30% menos de lo que acostumbra a hacerlo en otoño. Los agricultores ya han lanzado la voz de alarma y alertan que la ausencia de agua repercutirá en las cosechas. “Podemos anunciar que se ha reducido cerca de un 50% la cosecha de aceituna en la zona sur de Tarragona debido a la ausencia de lluvia”, alertaba ayer el responsable de comunicación del sindicato agrario Unió de Pagesos, José Carlos Vicente. Este otoño ha sido el tercero más seco en las comarcas catalanas del Delta del Ebro desde 1905. Según el observatorio del Ebro sólo han caído 53,3 milímetros de agua, una cuarta parte de lo que acostumbra a llover en la misma época del año.
Si los embalses reducen un 5% más su capacidad la Generalitat se verá obligada a activar la alerta de sequía y se comenzarán a aplicar restricciones.

Vicente avanza que de continuar como hasta ahora, la cosecha de cereal será la próxima que se verá afectada. “La ausencia de agua hará que o no nazca o el que nazca lo hará de forma muy débil”, lamentó ayer. El dirigente de Unió de Pagesos advierte que no sólo los cultivos de secano se ven afectados por la ausencia de agua: “Los de regadío sufren porque se gasta mucha más energía en bombeos y otros trabajos y esto provocan que aumenten los costes de producción”.

Vicente mantiene que “dependerá de la zona” pero las variantes primerizas son las que, por el momento, tienen más a perder. “Tampoco podemos olvidar el desastre que están sufriendo los ganaderos. Muchos, ante la ausencia de pastos han tenido que abandonar las montañas y comprar pienso y alimentos que aumentarán los costes de explotación de los rebaños de animales”, lamenta.
Pere Roqué, presidente de la Asociación de Empresarios Agrarios de Lleida (AELL), asume que a los payeses solo les queda un as en la manga: “En Cataluña nos lo jugamos todo a si nieva poco o mucho. Si lo hace se notará en los pantanos cuando llegue la primavera y quizás nos libramos de que tengan la Generalitat tenga que declarar la alerta por sequía y anuncie restricciones”. Roqué asegura que sus compañeros en “Murcia y Alicante ya prevén que la próxima campaña de la fruta se vea afectada por la ausencia de agua”.

Desde Unió de Pagesos, Vicente reflexiona que cada vez es más evidente que “hay periodos incontrolables”. “Es obvio que el cultivo de secano cada vez será más complicado con épocas de sequía tan prolongadas. Además, sin lluvia el regadío también se hace cada vez más imposible porque ahora necesitamos apoyar el riego durante cuatro meses mientras que en época de sequía tendremos que ampliar en siete u ocho meses esos apoyos”, sentencia.

Para Unió de Pagesos es fundamental el papel que tendrá la ciencia en el futuro y el diseño de semillas que no necesiten tanta agua.

En el resto de España la situación no es mejor. Los embalses peninsulares cerraron el año con sus reservas al 38,15%. Los pantanos no se encontraban en niveles tan bajos en estas fechas desde el año 1995 cuando estaban al 34,71% de su capacidad.

En una visita a la depuradora del Baix Llobregat, los responsables de Aigües de Barcelona explicaron la semana pasada que una de las opciones para combatir la prealerta por sequía es la reutilización del agua.

El jefe de planta de la depuradora del Baix Llobregat, Javier Santos, alertaba que la situación es la “peor de los últimos 50 años porque ha llovido poco y mal”, informa Josep Catà.

La depuradora puede tratar más de 300 millones de litros al día —unas 100 piscinas olímpicas— en su estación regeneradora de aguas residuales. A plena capacidad, el ritmo de regeneración llega a 2.000 litros por segundo, que en épocas de sequía pueden servir para recargar la planta potabilizadora de Sant Joan Despí y hacer apta al consumo humano el agua que anteriormente había sido residual.

A pesar de su capacidad, actualmente en la planta solo se regeneran 60 millones de litros al mes, un 0,7% de lo que podría hacer a pleno rendimiento.