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La Generalitat recupera la gestión de Catalan Films

La división en la patronal de la industria audiovisual ha sido determinante para poner fin a la externalización del órgano de promoción internacional del cine

Rodaje de la película 'El fotógrafo de Mauthausen', el pasado mes de noviembre
Rodaje de la película 'El fotógrafo de Mauthausen', el pasado mes de noviembre

La Generalitat ha vuelto a asumir la gestión de Catalan Films & TV, marca de promoción internacional del sector audiovisual. El Instituto Catalán de Empresas Culturales (ICEC) recuperó el pasado septiembre Catalan Films al no renovarse el convenio de externalización del organismo, que en enero de 2013 fue cedido a la patronal Productores Audiovisuales Federados (PROA). Una de las razones del fin del acuerdo es la escisión que en 2015 sufrió PROA, de la que salió la federación la asociación Productores Audiovisuales de Cataluña (PAC).

La directora general de PROA, Montserrat Bou, asegura que la recuperación de la gestión Catalan Films es lógica porque el Departamento de Cultura es responsable de la promoción internacional del resto de industrias culturales. Bou también destaca que la existencia de dos patronales rompe la unidad representativa y la gestión en manos privadas de Catalan Films debería pasar ahora por un concurso público. Bou afirma que el retorno de la gestión de Catalan Films se negociaba desde el pasado enero. El Departamento de Cultura destaca que la cesión de la marca Catalan Films a PROA se justificaba por la creación de la federación y que su recuperación por parte del ICEC está motivada por “la entrada de un nuevo equipo directivo en el ICEC y por los cambios en el departamento, que revisó esta decisión y decidió recuperar y asumir directamente la gestión”.

Joan Anton Sánchez fue secretario general de PROA y estuvo al frente de la negociación de la cesión de Catalan Films a la federación de productoras. Para Sánchez, y para el por entonces presidente de PROA, Ramon Colom, la decisión tenía que agilizar su funcionamiento al pasar a manos privadas. “Para la Generalitat tenía también sentido porque era un momento de disminución de dinero público”, apunta Colom. Sánchez, que ahora es socio de PAC, insiste en que la existencia de dos patronales es un motivo de peso para que la gestión de Catalan Films retorne al ICEC.

PROA sigue siendo la representante de referencia del sector audiovisual catalán, con 170 asociados, mientras que PAC tiene unos 40 miembros. Su presidente es el director de cine Albert Serra. PROA es una federación que aglutinaba una histórica asociación como PAC, entre otras. Esta salió de PROA por “desavenencias internas personales”, explica Colom, que es socio de PAC y presidente en funciones de la patronal española FAPAE. Varios socios de PAC apuntan a un conflicto concreto con el presidente de PROA, Raimon Masllorens. “PROA funciona en parte como un lobby de personas que quieren tener influencia en el sector público catalán”, añade Colom.

El consejo de administración del ICEC —donde está representada PROA pero no PAC— se reunió el 20 de diciembre, un día antes de la jornada electoral, con un punto destacado en el orden del día: “Modificación de la subvención otorgada a PROA para contribuir a la internacionalización de las empresas audiovisuales catalanas”. El ICEC justifica este aumento de la subvención —de 6.600 euros— por unos gastos pendientes de pago en la partida de 2017 para Catalan Films. El ICEC detalla que la ayuda anual directa a Catalan Films fue de 230.000 euros en 2015 y de 181.665 euros en 2016 y 2017. Sánchez recuerda que antes de la crisis, la financiación pública de Catalan Films llegó a superar el millón de euros.

El exsecretario general de PROA argumenta que la cesión de Catalan Films seguía el modelo francés de promoción del cine y buscaba profesionalizar la imagen exterior. Sánchez advierte que la imagen que daba Catalan Films antes podía ser excesivamente institucional y nacionalista. A nivel español, no existe una institución como Catalan Films: la proyección internacional del cine depende del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX). Colom subraya que la difusión exterior de una película es clave para su rentabilidad, y lamenta que “la estructura de promoción del cine sigue siendo la misma que hace 25 años”. Colom añade que una cuestión preocupante es la ausencia de colaboración entre la administración catalana y central.

El silencioso fin de un consorcio pionero

Catalan Films nació en 2004 como un consorcio formado por la administración pública y agentes del sector. El consorcio fue disuelto en 2013 y Catalan Films pasó a ser una marca gestionada por PROA y financiada en un 80% por el ICEC. Tanto la creación del consorcio como el traspaso de Catalan Films a PROA tuvieron un amplio eco que contrasta con su silencioso final.