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La política toma la palabra en la Fundació Tàpies

La institución refuerza las colaboraciones y dedica dos importantes muestras a su fundador

'Hope Hippo', la obra de Jennifer Allora y Guillermo Calzadilla, llegará la próxima temporada a la Fundació Tàpies.
'Hope Hippo', la obra de Jennifer Allora y Guillermo Calzadilla, llegará la próxima temporada a la Fundació Tàpies.

Un hombre lee el diario sentado en el lomo de un gigantesco hipopótamo. Cada vez que encuentra una noticia relacionada con alguna injusticia, el hombre sopla con fuerza en un silbato, haciendo resonar el entorno y sorprendiendo o alertando, según se mire, cualquiera que se encuentre a su alrededor. Se trata de Hope Hippo, la obra que dio a conocer internacionalmente a Jennifer Allora (Estados Unidos, 1974) y Guillermo Calzadilla (Cuba, 1971), creada para su primera participación en la Bienal de Venecia en 2005, que se podrá ver en España por primera vez en el marco de la exposición que le dedica la Fundació Tàpies entre febrero y mayo de 2018.

Los artistas, que trabajan juntos desde 1999, exploran problemáticas históricas, culturales y geopolíticas en proyectos que combinan performance, escultura, sonido, vídeo y fotografía. “Los hemos elegido para empezar la programación porque queremos introducir un tipo de obra que invita el público a desprenderse de sus habituales hábitos de percepción estética y le pide algo más que contemplación”, explicaba Carles Guerra, director de la Fundació Tàpies, en la presentación de su segunda temporada, que se caracteriza por una marcada aproximación política a la creación artística.

Lo confirman también las dos muestras dedicadas al pintor Antoni Tàpies, fundador de la institución, que parece haber recobrado el espíritu experimental y combativo de su época dorada, bajo la dirección de Manuel Borja-Villel. La primera T de Teresa, plasma el lema “lo personal es político” a través de las obras que celebran la relación del artista con Teresa Barba, su mujer, amiga y cómplice desde los años 40. “En la década de 1960 fuimos viviendo las injusticias que se le hacían a nuestro pueblo tan vejado, a las clases trabajadoras, a la gente sacrificada de la oposición y las luchas que estábamos obligados a sostener para pedir los derechos más elementales, escribía Tàpies en su biografía. ¿Quién diría que más de 40 años después volveríamos a estar en la misma situación”, se pregunta Guerra, que desarrolla el tema más estrictamente político en la siguiente exposición Tàpies. Biografía política, prevista entre junio 2018 y febrero 2019.

La muestra, que abarca los años comprendidos entre 1948 y 1977, ofrecerá la oportunidad de volver a ver juntas por primera vez desde 1964 las tres grandes telas que el pintor presentó aquel año en la Documenta 3 de Kassel. “Tàpies quería que su obra tuviera una función política, quería transformar una pintura abstracta en un cuadro de historia”, asegura Guerra, comisario de ambos proyectos junto con Nuria Homs, conservadora de la Fundación, que atesora una 300 obras y un millar de dibujos del artista, si bien en este caso hay muchos préstamos de colecciones internacionales.

Una mariposa en la calle

La programación se completa con dos proyectos dedicados a la creación más emergente, que plasman la estrategia de colaboración de Guerra con otras instituciones. Junto con la Fundación Han Nefkens, además de la segunda entrega de la serie Flow, que reúne artistas internacionales y locales, presentará la primera muestra individual en España del artista checheno Aslan Gaisumov (Grozny, 1991). Comisariada por Hilde Teerlinck, la exhibición presenta, entre otras, la última producción de Gaisumov, una película que universaliza las memorias personales de la abuela del artista, que vuelve a su pueblo natal en las montañas del Cáucaso 73 años después de haber sido deportada por los soviéticos. Finalmente en colaboración con el colectivo residente Green Parrot presenta El gran bosque, una intervención específica de Daniel Steegmann (Barcelona, 1977), protagonizada por una gran mariposa tropical que sorprenderá el público apareciendo en la fundación y las calles aledañas sin previo aviso.

 

 

 

Caída de visitantes

La fundación, cuyo público está formado por turistas en un 80%, ha acusado una notable caída de visitantes: 60.000 en 2016 y menos de 55.000 en la previsión del qu termina. En 2018 contará con 370.000 euros para actividades. Por motivos presupuestarios, la Tàpies reducirá muestras y alargará su duración. Un año en el que hay preocupación por el papel de las instituciones públicas que se habían involucrado más allá de la financiación, que alcanza un 48%.