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Fagor pide en el juzgado que Edesa Industrial deje de usar sus marcas

El grupo cooperativo denuncia los "incumplimientos reiterados" por parte de CNA

Vista de la planta de Fagor en Mondragón (Gipuzkoa).
Vista de la planta de Fagor en Mondragón (Gipuzkoa).

Fagor Sociedad Cooperativa, perteneciente a la Corporación Mondragón (antes MCC), ha presentado este viernes en un juzgado de San Sebastián una demanda de resolución del contrato firmado con Edesa Industrial para el uso de sus marcas. Ha adoptado esta decisión "ante el incumplimiento de sus obligaciones en materia de uso y posicionamiento de la marca, creación de empleo, y el impago de los acuerdos económicos suscritos", ha informado Fagor en un comunicado.

El grupo CNA, que controla ahora Edesa Industrial (la antigua Fagor Electrodomésticos), ha venido utilizando la marca Fagor en la comercialización de sus productos desde que se hizo con la propiedad de la compañía en 2014. CNA no abonó a Fagor S. Coop. en 2016 el canon por el uso de la enseña al grupo cooperativo, establecido en un 2% sobre la cifra de ventas según el contrato que firmaron ambas partes, esto es, unos dos millones de euros. Edesa Industrial se encuentra ahora en concurso de acreedores, aunque negocia con la polaca Amica para inyectar 27 millones de euros que le salven de la quiebra.

Edesa Industrial ha replicado en otro comunicado posterior que no ha recibido ninguna notificación legal de la demanda interpuesta por Fagor S. Coop., y añade que no reconoce los incumplimientos y manifiesta su disconformidad con los importes reclamados. "Edesa Industrial ha realizado recientemente ingresos significativos consensuados con la Coorporación [Mondragón], sobre la base del compromiso de mantenimiento de la marca, y le sorprende esta decisión unilateral", dice.

La Ley Concursal faculta a Fagor S. Coop. para ejercitar la acción resolutoria de dicho contrato ante el juez del concurso, asegura en la nota la compañía. En su demanda, Fagor S. Coop. expone al Juzgado de lo Mercantil de San Sebastián que, a la vista de los incumplimientos "reiterados" de las obligaciones contractuales y de la proyección futura del proyecto de viabilidad presentado, "no se cumple la razón fundamental por la cual se procedió a facultar el uso de las marcas y patentes a Edesa Industrial".

En virtud del contrato con Fagor S. Copp. para la utilización de su marca, Edesa Industrial se comprometió a que el número de puestos de trabajo no fuera inferior a 350 personas en el cómputo global anual. Cualquier cifra inferior a esta era causa de resiolución del contrato, recuerda el grupo cooperativo.

Con el fin de salvaguardar el empleo Fagor S. Coop. estableció el pago de contrapartidas económicas en caso de que Edesa Industrial no cumpliera con los objetivos marcados en su plan de crecimiento, que contemplaba superar los 700 puestos de trabajo. De cumplirse estas cotas de empleo Edesa Industrial podría hacer uso de la marca sin tener que abonar ninguna cantidad por derechos de uso. Por el contrario, de no lograr sus propios objetivos en materia de empleo, estaría obligada al pago de unas cantidades pactadas por la utilización de la marca.

El consejo general de Fagor S. Coop. ha decidido ejercitar la acción resolutoria "a la vista de los incumplimientos y de las consecuencias que está generando sobre la reputación y estabilidad de la marca" Fagor y su posicionamiento en el mercado en sus diferentes segmentos, otra de las premisas básicas en las que se sustentaba la licencia de uso.

La resolución del contrato tendría como principales consecuencias tanto la prohibición de utilizar las marcas para cualquier producto o servicio por la licenciataria, - a excepción del stock y la prestación del servicio técnico en los términos contractualmente preestablecidos -, como la extinción de las sublicencias existentes.

Por su parte, Edesa Induatrial asegura que el compromiso de mantenimiento del empleo "se realizó conforme a unas previsiones basadas en los datos e informaciones proporcionados por Fagor que nunca se cumplieron o que resultaron ser incorrectos o falsos". Esta circunstancia, añade la compañía catalana, y "las circunstancias adversas de un mercado cada vez más global y la presión creciente de países de producción low cost, ha imposibilitado cumplir con dicho compromiso de empleo".

Edesa, que asegura haber realizado inversiones por 70 millones, anuncia que en cualquier caso tiene previsto continuar la actividad, aunque "si finalmente no fuera posible hacerlo con el mantenimiento del uso de la marca, dicha actividad no podría estar vinculada al País Vasco", debido entre otros factores "a sus elevados costes de producción, de plantilla, y acceso a subvenciones".