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Cuando el silencio acosa

La obra ‘Papel’ hace un llamamiento a la responsabilidad social para frenar el ‘bullying’

Representación de la obra 'Papel' en la Universidad Rey Juan Carlos, el pasado 4 de diciembre.
Representación de la obra 'Papel' en la Universidad Rey Juan Carlos, el pasado 4 de diciembre.

“Son cosas de niños”, “yo no quería; a mí me caía bien”, “no fui el único”, “era una broma”, “no te chives, no te metas”. Estas son algunas de las frases con las que la sociedad justifica e ignora el acoso escolar y que se recogen en Papel, una obra teatral —escrita por José Padilla y producida por Ventrículo Veloz— que ha formado parte de la campaña contra el acoso escolar Si tú fueras yo de la Comunidad de Madrid. El montaje ha sido visto por 4.405 alumnos y alumnas de diferentes insititutos de la región. Papel también se representa bajo demanda a través de la página web www.ventriculoveloz.com.

Papel está inspirada en el caso de Jokin, un adolescente de 13 años de la localidad de Hondarribia que se quitó la vida en 2004 tras sufrir bullying en su instituto. “La historia de Jokin generó un gran revuelo mediático. A partir de entonces le pusimos nombre a esta lacra social, pero en la obra se mencionan también otros casos de suicidio por el mismo motivo”, explica Verónica Pérez, productora de Ventrículo Veloz.

“¿Por qué creéis que se llama así la obra?”, pregunta la actriz Ana Vayón durante el coloquio que realizan siempre tras la representación. “Porque simboliza el papel que cada uno tenemos”, acierta una niña. Papel es una crítica al sistema y una llamada a la responsabilidad social: desde los propios alumnos, hasta el profesorado, las familias, los medios de comunicación, la televisión y los espacios de entretenimiento. Su duración es de 50 minutos y utiliza un lenguaje adaptado a los adolescentes. Posee guiños a los fenómenos sociales del momento, aunque, como apunta el actor Daniel Jumillas, “se les habla como a adultos y no se les edulcora nada”.

A pesar de la gravedad y cotidinadidad del acoso escolar —como se evidencia en series como Por 13 razones—, los adolescentes tienden al silencio antes que a la denuncia: “Son capaces de identificar las formas de acoso y sus causas aunque, desgraciadamente, tienden a callar”, dice Julia Ocampo, profesora del Instituto Arquitecto Peridis de Leganés. Y prosigue: “Se relaciona el abuso con el poder porque los agresores normalmente ostentan un perfil popular dentro del instituto. La necesidad de aceptación social hace el resto”.

“Además de no participar, ¿qué más podemos hacer para acabar con el acoso?”, preguntan de nuevo los actores. “¡Hablar!”, gritan los adolescentes al unísono. La profesora Ocampo señala que representaciones como estas son una gran herramienta para trabajar el acoso escolar, pero que esta labor debe continuar en las aulas y en los hogares. “En algunos casos son los propios padres los que le recomiendan a sus hijos, testigos de estos maltratos, que callen para evitar ser otra víctima más”, cuenta.

Durante el curso 2016-2017 se registraron 111 casos de bullying en la Comunidad de Madrid, 68 menos que en el curso anterior, fecha en la que se puso en marcha el Plan contra el Acoso Escolar del ejecutivo regional compuesto por varias iniciativas encaminadas a mejorar el clima de convivencia. del teléfono gratuito, del Ministerio de Educación, contra el acoso escolar (900 018 018), existe el programa regional Sociecuela, del que se han beneficiado 398 centros este curso. “Se trata de una herramienta informática [un test online de prevención] disponible para todos los centros de la región”, explica Isabel Serrano Marugal, coordinadora de Convivencia y Acoso Escolar de la Comunidad de Madrid, “gracias al cruce de datos, permite identificar a acosados y acosadores e intervenir antes de que el problema se haga más grave”.