Ayuntamiento de Madrid

Madrid recortará en 1.206 partidas de gasto para cumplir con Hacienda

La capital congela una primera tanda de 173 millones de euros para reconducir sus cuentas municipales

Carmena junto a Rita Maestre, Carlos Sánchez Mato y Marta Higueras.KIKE PARA / ATLAS (atlas)

El Ayuntamiento de Madrid, dirigido por Manuela Carmena, se ha visto obligado a retener fondos —solo siete días después de conocer oficialmente la intervención de Hacienda— en 1.206 partidas presupuestarias, por un total de 173 millones. Esta cifra incluye los 127 que el Consistorio ya preveía recortar de las cuentas de este año, de modo que le quedarían por recortar hasta final de año otros 192 millones para completar los 365 que le exige Hacienda. La alcaldesa dijo este miércoles que los proyectos municipales y las ayudas sociales no serán afectados. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, valoró el "esfuerzo".

Las relaciones entre el Ayuntamiento y el Ministerio de Hacienda han entrado en proceso de deshielo. Después de la etapa de enfrentamiento protagonizada por el concejal de Economía, Carlos Sánchez Mato —quien cuestionó la legitimidad y finalidad de la Ley de Estabilidad, además de amagar con no cumplirla—, la toma del control por parte de la regidora de las negociaciones con Montoro parece dar sus frutos.

Este miércoles, Carmena anunció la retención de la primera tanda de créditos. Se trata de un porcentaje que ronda el 50% del total que deberá bloquear (365 millones), pero suficiente para que Montoro manifieste su beneplácito: "Valoramos positivamente que la alcaldesa quiera cumplir con los preceptos de la Ley de Estabilidad y el esfuerzo de hacerlo en tan corto plazo de tiempo", dijo.

Barcelona se solidariza con Madrid

El Ayuntamiento de Barcelona aprobó este miércoles una moción en la que expresa su solidaridad con el Ayuntamiento de Madrid y reclama la "retirada inmediata" de los controles financieros impuestos al Consistorio de la capital. Algo que el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, tildó de "ataque inaceptable a la autonomía local".

El Ayuntamiento de Barcelona pide que los consistorios saneados puedan "destinar el superávit a servicios públicos y no prioritariamente a pagar la deuda con los bancos", informa Efe. La proposición, presentada por la formación de la alcaldesa Ada Colau (BComú), fue aprobada con el apoyo de todos los grupos, menos el Partido Popular y Ciutadans.

En el Ayuntamiento se percibe alivio, aunque fuentes municipales reconocen las dificultades de dónde recortar los 192 millones restantes. Los 173 millones que el Consistorio se comprometió a retener corresponden al 3,3% del total del presupuesto municipal, y según Carmena no afectarán a la prestación de servicios municipales. El dinero se ha recaudado de ahorros en las licitaciones y de ayudas no solicitadas, como, por ejemplo, los casi dos millones de fondos para el IBI que los ciudadanos no han pedido. También hay fondos que los concejales de Ahora Madrid han puesto sobre la mesa básicamente por no haberlos gastado.

La baja ejecución en las inversiones ha sido en estos dos años uno de los argumentos de la crítica de la oposición. PP y Ciudadanos sostienen que Ahora Madrid tapa sus errores de gestión con la intervención de Hacienda, y exigieron a la alcaldesa que aclare de qué partidas concretas pretende recortar. El PSOE, por su parte, se limita a pedir "más planificación", mientras apoya sin tapujos al gobierno local en su crítica sobre la regla de gasto y acusa a Montoro de "atacar la autonomía municipal".

La regidora intentó quitar hierro a la polémica promovida por sus propios ediles (entre ellos la portavoz, Rita Maestre). Carmena discrepa del cálculo del techo de gasto que ha hecho Hacienda, y que, en su opinión, Montoro ha modificado para que resulte más duro cumplir, pero aseguró: "El Ayuntamiento siempre cumple las indicaciones que recibe de esta tutela financiera". El Consistorio tiene un superávit de 1.000 millones y, según Carmena, "no tiene sentido tener dinero paralizado, es un disparate".

La regla de gasto es un corsé financiero pensado para ajustar la deuda de la crisis con medidas de freno al desembolso público en los últimos ejercicios, y entró en vigor en 2013, tras el pacto fiscal europeo. Hacienda recuerda que la Ley de Estabilidad está incluida en el marco de los acuerdos europeos firmados para reducir el déficit y obtener los fondos del rescate bancario. Y señala que, a diferencia de otros Ayuntamientos que también incumplen el techo de gasto, Madrid tenía previsto insistir en ese exceso presupuestario por 230 millones este año y por otros 240 el próximo: algo inaceptable para el departamento de Montoro.

Por ello, cada miércoles el gobierno local debe informar de las medidas que pretende adoptar para ajustar sus cuentas. Este miércoles dio el primer paso, y Carmena asegura que cumplirá hasta el final. Lo hará en un contexto difícil, puesto que queda un año y medio para las próximas elecciones locales y el gobierno de Ahora Madrid, liderado por Podemos, todavía no puede presumir de ningún gran proyecto que marque su mandato. El próximo objetivo será elaborar unos presupuestos de 2018 que sorteen los inevitables recortes. Una cuestión que incidirá no solo en los frágiles equilibrios del gobierno local, sino también en su principal aliado, el PSOE, cuyos votos son esenciales para sacar adelante las cuentas.

PP y Ciudadanos exigen más transparencia en las medidas

PP y Ciudadanos pidieron este miércoles que Carmena detalle las partidas que inmovilizará para cumplir con los requerimientos de Hacienda. El portavoz del PP, Martínez-Almeida, exigió a la regidora que "no mienta" y explique "de dónde va a sacar el dinero". El PP responsabiliza de la situación al gobierno de Ahora Madrid, culpable, en opinión de Martínez-Almeida, de buscar un enfrentamiento con Montoro para obtener réditos políticos. "Nos merecemos saber, gracias a su ineficacia, de qué servicios o proyectos vamos a tener que prescindir", afirmó el portavoz de los populares, quien, por otro lado, remarcó que la gestión del Gobierno de Carmena está "poniendo en ridículo la imagen" del Consistorio.

Por su parte, Ciudadanos incidió en la falta de ejecución de las inversiones de la coalición de Ahora Madrid. Según la portavoz, Begoña Villacís, el Ayuntamiento no tendrá problemas al recortar, puesto que "no ejecuta el presupuesto". En opinión de Villacís, los concejales del Gobierno local quieren "hacerse víctimas" ante las exigencias de Montoro.

Papel radicalmente distinto es el del PSOE. Los socialistas, socios de investidura de Carmena, piden más eficacia al Gobierno, pero apoyan al Ejecutivo vinculado a Podemos en su crítica al techo de gasto. El martes, en un desayuno informativo, la portavoz Purificación Causapié subrayó los puntos en común frente a las diferencias con Ahora Madrid. El apoyo del PSOE es necesario para que Ahora Madrid tenga unos nuevos presupuestos el próximo año.

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