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Gran Vía tendrá un único carril por sentido para el tráfico privado a partir del 1 de diciembre

La reducción se mantendrá después de las fiestas y se ampliarán las aceras de forma permanente

Vallas para acotar parte de la calzada como zona peatonal en Gran Vía, durante la Navidad de 2016.

El Ayuntamiento de Madrid ampliará por segundo año consecutivo el espacio para los peatones en la Gran Vía durante la Navidad. El gobierno de Manuela Carmena reducirá los carriles destinados a los vehículos privados y bicis de dos a uno por sentido desde el 1 de diciembre, mientras que otro quedará reservado para el transporte público. Un nuevo vallado de hormigón protegerá la zona peatonal, mientras que se limitará el paso de camiones. La gran apuesta de Carmena será, no obstante, mantener el número de carriles reducido después de las fiestas. A partir de junio, solo podrán circular residentes y servicios.

Carmena ha mantenido siempre que la semipeatonalización de la Gran Vía era un hecho "imparable". Este lunes, durante la presentación del nuevo dispositivo de Navidad, volvió sobre esa idea, que enmarcó dentro de un cambio importante para el centro de Madrid y la ciudad. "Es necesario que la Gran Vía sea más verde, de propiedad de los madrileños y no solo de los coches", resumió la regidora, defendiendo la aportación para la actividad económica y de mejora de la calidad del aire de la medida. "La Navidad es una época en la que el nivel de peatones en la calle aumenta muchísimo", afirmó y subrayó la importancia de innovar "para respetar el medio ambiente; para que Madrid vuelva a tener el aire que tenía".

Las restricciones al tráfico previstas para la etapa navideña se aplicarán de manera escalonada, tal y como ocurrió en las pasadas pascuas. El calendario municipal contempla prohibiciones a la circulación privada desde el día 1 hasta el 3 de diciembre; del 5 al 10 de diciembre; del 15 al 17 y el periodo incluido del 22 de diciembre al 7 de enero. Durante esos días, la velocidad en la arteria de Centro se reducirá a 30 kilómetros por hora y el acceso a la Gran Vía se permitirá solo a los residentes, los taxis, vehículos VTC, motos, vehículos privados con distintivo "cero emisiones", coches que accedan a los hoteles de la zona y los que quieran aparcar en alguno de los estacionamientos del centro. Los no residentes, a menos que tengan un permiso especial, no podrán circular por la vía. La Policía Municipal y Agentes de Movilidad controlarán los accesos.

Asimismo, y al igual que el año pasado, parte de la calzada se entregará a los peatones, que ganarán 5.400 metros cuadrados de espacio. Pero con una diferencia con la Navidad de 2016: no serán vallas de hierro sino de hormigón las que protegerán la zona peatonal. Se trata, según el Consistorio, de un dispositivo de seguridad "más consistente", a base de bloques de unos 700 kilogramos que colocarán a lo largo de los 1.500 metros de la Gran Vía. Posiblemente, estos bloques se adornarán con flores para que "estéticamente sean lo más bellos posible", dijo Carmena. Cada uno de esos bloques se mantendrán en la calzada hasta que, a partir de finales de enero, comiencen las obras de remodelación de las aceras en el marco de un plan de remodelación integral de la vía que concluirá entre finales de 2018 y la primavera de 2019.

Inés Sabanés, delegada de Medio Ambiente, añadió que durante las Navidades se ampliará la anchura de cuatro pasos de peatones y que el dispositivo de movilidad incluye limitaciones de acceso —excepto para residentes y vehículos autorizados— en Gran Vía, Puerta del Sol y las calles Mayor y de Atocha en las fechas de mayor afluencia a esta zona. Y aclaró que a partir del 8 de enero, cuando termine el dispositivo de Navidad, los coches de los no residentes podrán volver a cruzar la Gran Vía, aunque tendrán a su disposición solo un carril, que compartirán con las bicicletas.

Apuesta electoral

La remodelación de la Gran Vía representa el proyecto estrella de Ahora Madrid y puede convertirse en el principal legado de Carmena. Los miembros del gobierno local son conscientes de ello. "Nos jugamos mucho porque Madrid es la Gran Vía y la Gran Vía es el corazón de Madrid", dijo este lunes el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, aunque sabe que no todo está atado para que se acometan las obras en los plazos deseados.

Este lunes, el delegado de Urbanismo admitió, por ejemplo, que el gobierno todavía no tiene el permiso de la Dirección de Patrimonio de la Comunidad de Madrid para crear las nuevas zonas arboladas en las aceras de la vía. Señaló que Patrimonio no ha solicitado ningún informe, pero que si lo hiciera, el gobierno lo entregaría. "Primero viene la obra civil y luego los árboles", dijo para intentar tranquilizar los ánimos.

Vetado el acceso a los camiones por seguridad

El nuevo dispositivo de Navidad prevé la prohibición a los camiones de más de 3.500 kilogramos de circular por la Gran Vía del 1 de diciembre al 7 de enero (entre las 11.00 y las 23.00). Se trata de una medida que también se activó el año pasado, pero que se limitó a la cabalgata de Reyes. Además, la zona peatonal será separada con bloques de hormigón para impedir ataques en coche.

El año pasado, después de un atentado en Berlín (Alemania), la capital habilitó un dispositivo adicional de vigilancia. Casi 2.000 agentes controlaron la Puerta del Sol durante las Campanadas, la San Silvestre Vallecana y la cabalgata. Este año se prevé un dispositivo semejante.

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